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martes, 14 de octubre de 2014

Lo que es un ser humano (Filoanoisía II)

“Nosotras parimos, nosotras decidimos”

Muchos españoles habrán visto con alivio la retirada del plan del PP de no aplicar la reforma del aborto tal y como la planteaba el que fuera ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. En un mundo que va hacia, cada vez más derechos y libertades, parece un sinsentido el quitarle a la mujer el derecho de hacer lo que quiera con su cuerpo. El cuerpo de cada uno le pertenece a él mismo, y ningún gobierno debería obligar a nadie a ser madre sin que ella lo desee abiertamente. Al fin y al cabo, si alguien ha sido violada, la pobre mujer no está obligada a traer al mundo a un niño que le recuerde su traumática situación día tras día por el resto de su vida. Si una mujer espera traer al mundo a un niño con síndrome de Down, sería algo que destruiría su vida para siempre, y que condicionaría a los padres a ser esclavos de este bebé, si es que se le puede llamar así. Una niñita de 12 años que queda embarazada, puede tener todo el derecho a deshacerse de aquello que le va a arruinar su vida y le va a destruir la juventud.

Al fin y al cabo, de lo que se trata es de deshacerse de un puñado de células, algo así como sonarse los mocos o quitarse un grano frente al espejo. No es muy comprensible que nadie tenga que legislar la manera en que cada uno se limpia las narices o si puedo deshacerme de un grano o no.

Todo esto puede parecer lógico y normal, de hecho, puede que tú mismo pienses esto. Y para mí, esto es otro ejemplo clarísimo de filoanoisía. La clave en todo esto está en lo que consideres ser humano, dónde está la diferencia entre un ser humano y un puñado de células.

Respecto a esto, podemos considerar varios criterios para ver hasta qué punto piensa la gente que estamos hablando de persona, o de masa informe de células que más bien son un estorbo que un humano. Hay quien piensa que el nacimiento es el momento crucial, y es por esto que, en muchos lugares, el aborto está permitido hasta el mismo momento del parto. Otra teoría que cada día gana más popularidad, es la de pensar que un ser humano comienza a serlo desde el mismo momento en que es consciente de su propia existencia. Hay quien piensa que el ser humano comienza a existir en el momento en que sus órganos están formados. También existe la opinión de que un ser humano es tal en el momento que se considera que puede sobrevivir de manera independiente o incluso en el momento en que es útil para la sociedad, algo así como si tuviera que pasar un examen de aptitud para ser aceptado como “uno de los nuestros”.

Quizá en alguna de las razones que he mencionado, has asentido con la cabeza y has pensado, esa es la razón que a ti me parece más lógica. Pues bien, vamos a pensar y a plantear las razones que ponemos unos y otros para considerar a un puñado de células persona o apéndice sobrante en el vientre de una dama.

Por una parte, para los que piensan que el nacimiento es el momento crucial, se plantean varias preguntas importantes. Para empezar, el por qué un bebé es exactamente igual diez minutos antes del nacimiento que después. Así, en cuestión de una hora, un ser, sin cambiar en ningún momento en su fisiología, ha pasado de ser grano a ser persona. A lo que también tenemos que preguntarnos, ¿el nacimiento tiene que ser natural para ser un ser humano?, ¿o un puñado de células (que, casualmente se parecía demasiado a un bebé) que ha salido por una incisión practicada a la madre en la barriga, se convierte mágicamente en una persona? Parece que no tiene mucho sentido esta razón, si nos ponemos a plantearnos con un mínimo de seriedad. Parece más bien una excusa para poder deshacernos de algo que nos sobra sin herir nuestra conciencia que de una razón real y científica para considera humano a alguien o no.

Si un ser humano es aquel que es consciente de su propia existencia, entonces nos encontramos ante un problema de una envergadura colosal. Porque no solamente un feto en el vientre de su madre es un subproducto desechable, sino que un niño de 3 años también sería considerado como tal, porque aún no es consciente de forma plena de su propia existencia. Así que esta razón estaría fomentando el infanticidio con la misma razón (“nosotras parimos, nosotras decidimos”). Pero ahí no queda la cosa. Si tú mismo tienes un accidente y quedas postrado en coma o dentro de unos años se te detecta alzheimer, podrías llegar a ser considerado como amasijo de células descartables si se llegara a pensar que has dejado de ser consciente de tu propia existencia. Así que si tú eres de los que piensa de esta manera, te sugiero que siempre uses casco, te pongas el cinturón y reces con todas tus fuerzas para nunca sufrir nada que te haga perder la consciencia de tu propia existencia, o acabarás siendo descartado.

Si la razón es que puede sobrevivir de manera independiente, la situación se vuelve más peliaguda. Un feto no puede sobrevivir de manera independiente, así que adelante con ello, puedes descartarlo alegremente como el que se saca la cera de los oídos. Pero el tema escalofriante es hasta dónde nos lleva esto. Un niño de un año no puede sobrevivir de manera independiente, un parapléjico no puede sobrevivir de manera independiente, un anciano de avanzada edad, si está bastante aquejado, no puede sobrevivir de manera independiente. Pero ahí no queda esto, la independencia de una persona, es algo que cambia de una sociedad a otra. Hay niños en diferentes ciudades que son capaces de sobrevivir buscándose la vida desde una edad bastante temprana, pero vivimos en una sociedad en que cada vez se está postergando más la independencia, a lo que yo me pregunto, ¿un hombre hecho y derecho de 30 años que vive de sus padres y en su casa, y por lo tanto no sobrevive de manera independiente, es un ser humano? En ese caso, quitarle la vida sería un derecho de su madre, consecuencia natural de su libertad. Siguiendo la lógica del argumento, no es ninguna tontería ni se ha exagerado lo más mínimo la razón para ser persona, solamente está llevada hasta su conclusión más lógica, mostrando la brutalidad y la estupidez del argumento.

En cuanto a si un ser humano lo es si es útil para la sociedad, nos encontramos ante una situación que ni Hitler se atrevió a soñar. Porque si tu vida solo vale por lo que haces, tu seguridad ha desaparecido. Cualquier cosa que te pase, te convertirá en un lastre que, en bien de la sociedad, debe ser descartado. Ya hablé un poco de esto hace un tiempo, pero el problema principal radica aquí en quién es el encargado de decidir si tú eres útil o no. Porque si lo es el estado, o tu familia, tu existencia pende de un hilo. No digamos de aquellos que tienen alguna tara, como discapacidad física o mental, a las cámaras de gas todos, solo nos hacen gastar dinero y ser menos felices.

Si crees que un ser humano es aquel que tiene sus órganos formados, entonces tenemos una razón científica para ver si lo que tenemos es un ser humano o no, no sencillamente una razón filosófica e interpretable. Pues bien, me pregunto si alguien que, por cualquier razón, como un accidente o una enfermedad, pierde uno de sus órganos, por ese mismo hecho deja de ser persona y comienza a ser una pieza de carne bastante cara para la sanidad pública. Y no es ningún disparate el pensar esto, porque si los órganos son los que nos hacen humanos, perderlos sería perder nuestra humanidad, y convertirnos en víctimas potenciales de la libertad de nuestras madres para acabar con aquello que estorba y cohíbe sus derechos como mujeres.

No veo mucho sentido en estas razones. Si son aparentemente científicas, muestran una brutalidad extrema y pueden llevar a casos de auténtica pesadilla, en muchos casos son arbitrarias y podrían ser usadas para justificar auténticas barbaridades. Espero que no me tachéis de fanático religioso por presentar una nueva razón para considerar humano a alguien, espero que no lo hagáis porque no pienso dar ni una sola razón religiosa (que podría), sino sencillamente una biológica, fácil de comprender y que no lleva a ninguna aberración. ¿Podría ser que un ser humano lo es desde el mismo momento en que tiene un ADN de ser humano único, en el que ya está codificado perfectamente cómo será? No encuentro una mejor razón científica para considerar a un ser humano como tal, sencillamente porque no la hay. Pero el problema con esto son las escandalosas consecuencias lógicas que conlleva. Porque desde el mismo instante de la concepción, esas células ya tienen un ADN humano, perfectamente formado y único, procedente de las células reproductivas de sus progenitores, y esto hace que su destrucción sea, con toda la razón del mundo, considerado como asesinato. Esto pone por encima el derecho a vivir de un ser humano al derecho a escoger si quiere tener un bebé o no de una mujer, porque el precio a pagar si lo descarta no será como el de quitarse un grano, sino más bien el de asesinar a su propio hijo, con todas las consecuencias que eso conlleva, en todos los sentidos. El comprender esto, haría que todos los progresistas que dicen amar la vida y la libertad y que se llenan la boca con los derechos de los animales, dejaran de prestar tanta atención a si se matan toros en plazas o bisones para hacer abrigos (ojo, cosas con la que tampoco simpatizo), y comenzasen a defender las vidas de miles de seres humanos en toda regla, absolutamente desvalidos, que están siendo exterminados en nombre de los derechos y de las libertades de gente que, en la mayoría de los casos, aún no ha aprendido lo que significa la responsabilidad y las justas consecuencias de sus actos.

Así pues, en cuanto al aborto, las mujeres por supuesto que tienen libertad de elegir, porque ellas son las que paren. Y en la inmensísima mayoría de los casos tienen esta oportunidad de elegir, eligen en el momento en el que se acuestan con un hombre sin tomar medidas, esa es su elección. Lo que viene después es sencillamente las consecuencias de sus elecciones. A deshacerse de su error, a eso no deberían tener derecho, porque por encima de su libertad de elegir está, estuvo y siempre debería estar el derecho a la vida de un ser humano en toda regla.

lunes, 13 de octubre de 2014

El Dios moral

 ¿Cómo puede ser que exista un Dios bueno en gran manera y permita tanto mal y sufrimiento en la Tierra? ¿Es coherente el creer en la existencia del Dios de la Biblia, que tanto ama al mundo, mientras vemos cómo se exterminan poblaciones enteras, vemos las barbaridades que hacen los miembros del ISIS, mientras cada día salen a la luz los casos de corrupción política a diario, en medio de un país con cada vez más indigentes? ¿Es posible que, ante los casos tan flagrantes de maldad en la humanidad, haya un Dios contemplativo? ¿No es verdad que la existencia de este mal en medio nuestro es la más grande prueba en contra de la existencia de un Dios benevolente?

Posiblemente hayas escuchado este tipo de preguntas, puede ser incluso que tú mismo te lo estés preguntando en este momento. Pues bien, vamos a comenzar con un asunto de extrema importancia en este tema: hacer este tipo de preguntas significa considerar que hay algo que es malo, aún cuando haya gente que no lo vea como tal, que existen valores y deberes morales objetivos ajenos a opiniones, culturas o cosmovisiones. Me explico, decir que el Holocausto fue algo malvado es legítimo, porque así fue, fue una barbaridad, incluso aunque muchos nazis pensaban en ese momento que estaban haciendo un bien a la humanidad. Incluso aunque solamente una persona en todo el mundo hubiera pensado que aquello era perverso, no por ello habría dejado de serlo, aunque todo el mundo pensara que era algo bueno.

Y es curioso que, incluso la mayoría de los ateos en este mundo, crean que haya cosas buenas o malas independientemente de los valores morales de los que llevan a cabo tales acciones. La violación de una niña es algo terrible, aunque la cultura en la que se lleve a cabo lo permitiera, eso no hace que deje de ser terrible. Esto significa que hay un bien y un mal absolutos, que van más allá de opiniones o de cosmovisiones. El violar a una niña de 6 años es algo objetiva y absolutamente perverso, más allá de la opinión del violador al respecto.

Si Dios existe, tenemos un sólido fundamento para los valores y deberes morales objetivos.

En el punto de vista teísta, los valores morales vienen de Dios. Como dijo San Anselmo, Dios es, por definición, el mayor ser concebible y por lo tanto el bien supremo. De hecho, Él no solamente es perfectamente bueno, sino que es la fuente y el paradigma de todo valor moral. La santidad y el amor intrínsecos de Dios dan el estándar con el que se pueden medir todas las acciones de las personas. Él es por naturaleza amoroso, generoso, fiel y amable. Así que si Dios existe, los valores morales objetivos existen, y lo hacen independientemente de los seres humanos.

Desde el punto de vista teísta, los deberes morales objetivos están constituidos por los mandamientos de Dios. La naturaleza moral de Dios se expresa en relación a nosotros en forma de mandamientos divinos que constituyen nuestros deberes u obligaciones morales. Así pues, lejos de ser arbitriarios, los mandamientos de Dios deben ser consistentes con su naturaleza santa y amorosa. Esto significa que nuestros deberes, están basados en los mandamientos de Dios y éstos reflejan su carácter esencial. En la tradición judeo-cristiana, todos los deberes morales se pueden resumir en los dos grandes mandamientos: El primero, amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, y el segundo, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Sobre esta base podemos afirmar la justicia objetiva del amor, la generosidad, el auto-sacrificio y la igualdad, y condena como objetivamente malo el egoísmo, el odio, el abuso, la discriminación y la opresión.

Resumiendo, el teísmo ofrece los recursos para un sólido fundamento para la moralidad: da base tanto a los valores morales como a las obligaciones morales objetivas; y como yo pienso, que es evidente que Dios existe, tenemos una base sólida para los valores y deberes morales objetivos.

Si Dios no existe, no tenemos un sólido fundamento para los valores y deberes morales objetivos.

Si Dios no existe, ¿qué base queda para la existencia de los valores morales objetivos? Particularmente, ¿por qué pensamos que los seres humanos tendrían valor moral objetivo? Desde el punto de vista ateo, los seres humanos somos sencillamente bioproductos accidentales que han evolucionado hace relativamente poco tiempo en una mota de polvo llamada planeta Tierra, y que están condenados a perecer de una manera individual y colectiva en relativamente poco tiempo. Desde el punto de vista ateo, es complicado ver alguna razón para pensar que el bienestar de un humano es objetivamente bueno, al menos no más que el bienestar de un insecto o el bienestar de una hiena.

Desde el punto de vista naturalista, los valores morales solamente son consecuencia de la evolución biológica y el condicionamiento social. Así como un grupo de babuínos exhiben cooperación e incluso auto-sacrificio porque la selección natural ha determinado que este comportamiento es ventajoso en la lucha por la supervivencia, de la misma manera, sus primos homo sapiens, han evolucionado a una especie de moral de rebaño por las mismas razones. Como resultado de las presiones socio-biológicas en el homo sapiens, esto ha evolucionado en una especie de moralidad que funciona bien en la perpetuación de nuestra especie. Pero en el punto de vista ateo, no parece haber nada que haga que esta moralidad sea objetiva y real, sencillamente es algo que es útil para sobrevivir.

Así pues, según este punto de vista, nuestra moralidad es el producto de la evolución biológica. De la misma manera que tenemos pulgares oponibles y andamos erguidos, tenemos un comportamiento tribal que nos ayuda a sobrevivir.

Así que nosotros, como seres humanos, al pensar que somos especiales y que nuestra moralidad es cierta de una manera objetiva, estamos cayendo en “especie-ismo”, es decir, establecer la superioridad de nuestra especie sin justificación alguna.

Si no hay Dios, cualquier razón para pensar que la nuestra es una moral de rebaño que ha evolucionado con el homo sapiens en este planeta, para llegar a convertirse en verdad moral objetiva, parece haber desaparecido. Saca a Dios del cuadro, y verás que lo que queda es una criatura simiesca en una mota de polvo con serios delirios morales de grandeza.

La afirmación de Richard Dawkins (un eminente defensor del ateísmo) del valor del hombre puede ser deprimente. Dice: “al final no hay diseño, no hay propósito, no hay mal, no hay bien, nada salvo indiferencia sin sentido... Somos máquinas que propagan ADN... ¿Esta es la única razón para la existencia de todo ser viviente?”


No tiene sentido el pensar que pueden haber valores morales objetivos y reales, sin la existencia de un Dios que los haya puesto ahí. La evolución biológica no resuelve el problema, el ateísmo no tiene respuestas válidas. Así que, de una manera sorprendente, la acusación contra Dios se torna en una prueba más de Su existencia. Ya hablamos de que Su existencia es, no solamente posible a la vista de la existencia del mal partiendo de Sus atributos de poder, bondad y sabiduría, sino que la existencia del mal es una prueba más de que existe un Dios con estas características. Hoy la gran pregunta de que cómo puede un Dios bueno existir cuando existe el mal, se torna hacia la necesidad de que un Dios moral exista, puesto que ha puesto en nosotros la idea de bien y mal, sin que nos quede otra explicación que la de que Él es la base de lo que llamamos moralidad. 

Así que la pregunta que queda es, ¿cómo es posible que Dios no exista, puesto que sabemos que hay cosas que son objetivamente malas?

sábado, 22 de marzo de 2014

El comienzo de todo lo que tuvo un comienzo

El mundo de la ciencia vive días de sorpresa e ilusión tras la detección de ondas gravitacionales, que confirmarían la teoría inflacionaria del Big Bang.

Las observaciones realizadas para medir la radiación de fondo -una señal que, según los científicos, procede del mismísimo origen del tiempo- muestran que el universo habría surgido hace 13.800 millones de años tras una gran explosión que vino precedida de una “inflación” acelerada.

Antonio Cruz es biólogo y ha escrito varios libros sobre ciencia y fe. Este experto concedió una entrevista a Protestante Digital, explicando la importancia del descubrimiento y sus implicaciones. “Si eso no hubiera ocurrido esta inflación- dice Cruz- no hubiera sido posible el Big Bang, que es una expansión de la energía y la materia”.El mundo de la ciencia vive días de sorpresa e ilusión tras la detección de ondas gravitacionales, que confirmarían la teoría inflacionaria del Big Bang.


Las observaciones realizadas para medir la radiación de fondo -una señal que, según los científicos, procede del mismísimo origen del tiempo- muestran que el universo habría surgido hace 13.800 millones de años tras una gran explosión que vino precedida de una “inflación” acelerada.

Antonio Cruz es biólogo y ha escrito varios libros sobre ciencia y fe. Este experto concedió una entrevista a Protestante Digital, explicando la importancia del descubrimiento y sus implicaciones. “Si eso no hubiera ocurrido esta inflación- dice Cruz- no hubiera sido posible el Big Bang, que es una expansión de la energía y la materia”.


“En ese brevísimo tiempo de la inflación -explica Antonio Cruz- ocurrirían cosas muy raras para la física. Por ejemplo, la gravedad en ese instante funcionaba al revés. En lugar de ser atracción, era una repulsión que inflaba el espacio y el tiempo (...) Estas pequeñísimas variaciones cuánticas en el espacio-tiempo que se propagan por el universo son los ecos del primer temblor que dio origen al Big Bang”.

Se trata de un hallazgo “importante, porque ratifica la conexión entre lo minúsculo y lo enorme. Abrirá un nuevo capítulo en la física, en la astrofísica, y en la cosmología”.

Lo que la ciencia está revelando en los últimos tiempos en el campo de la cosmología y la astrofísica parece indicar a un origen en el que “todo salió de la nada”, apunta Cruz. En ese sentido, el relato de la Biblia, que presenta a un Creador activo en el origen del universo y de la vida, aparece como una coincidencia sorprendente.

“Génesis no puede dar información científica, porque no es un libro de ciencia, pero que no ofrezca información científica no quiere decir que su información no sea veraz”, dice Cruz. “Este relato bíblico de la creación, a pesar de situarse a ras de suelo, desde un punto de vista muy humilde, no contradice en absoluto los descubrimientos que la ciencia ha hecho en nuestro tiempo”, añade.

En cuanto a las teorías del origen, Cruz apunta que la Biblia muestra que “hubo un principio del universo”, algo que durante muchísimos años la ciencia negó. “Hasta principios del siglo XX se mantenía como cierto que el universo era eterno. Tras la teoría del Big Bang -que reconoce un origen- se han desarrollado otras teorías que intentan matizarlo. Por ejemplo, la de una expansión y contracción eterna. Otra es la del multiverso”. Estas teorías que algunos proponen, apunta Cruz, siguen sin resolver la necesidad de un creador.

“Hoy tanto la ciencia como el Génesis señalan a un origen a partir de la nada, y aún el relato de Génesis 1, entendido adecuadamente, se puede ver como piezas que van encajando”.

A pesar de que la ciencia avanza en su sabiduría y conocimiento en cuanto a los orígenes, hay muchas cuestiones que continúan “envueltas en el misterio”, dice Cruz. “¿Qué había antes? ¿Cómo de la nada surgió todo en un instante? ¿Por qué existen leyes físicas?”. Son preguntas que llevan a reflexionar sobre la posibilidad de una mente inteligente detrás de la existencia.

Ante la propuesta de un ateísmo que niega esta posibilidad, Cruz considera que el debate sobre Dios está más de moda que nunca en el ámbito intelectual contemporáneo. “La ciencia contemporánea hace cada vez más difícil ser un ateo intelectualmente satisfecho” porque “todos los descubrimientos apuntan a una mente inteligente que fue la causa de todo”.

Sin embargo, en España no se produce ese debate intelectual. “Hay un muro de indiferencia que nos aísla del pensamiento filosófico contemporáneo deísta. No se traducen obras, o si se traen, es en editoriales minoritarias”, explica Cruz, lo que “priva al lector culto de reflexionar. Los jóvenes universitarios piensan que el debate sobre Dios está superado, y se piensa que es irracional ante la claridad del ateísmo. No nos queremos enterar de que el tema de Dios está en boga en el campo intelectual”.

“La ciencia -expresa finalmente Cruz- converge hacia la idea de una sabiduría detrás de todo. Lo que me preocupa es que esa mente que llamamos Dios, ¿ha querido revelarse? ¿Y cómo lo ha hecho? Si Dios nos ha creado tan inteligentemente, creo que es sabio acercarse a descubrir cuál es su propósito para nosotros”.  

Editado por: Protestante Digital 2014

jueves, 28 de febrero de 2013

El viaje en tren


El tren resoplaba con la fuerza de un millar de caballos. La densa nube que dejaba a su paso se podía ver desde kilómetros de distancia. El gran prodigio de la ciencia llevaba a sus pasajeros de un punto a otro de Francia con la perfección de la maquinaria que el avance había provisto para la humanidad.

En un vagón, un universitario que volvía a su hogar para disfrutar de las vacaciones estivales con su familia, leía un manual de ciencias con avidez. Desde siempre le había encantado la naturaleza, su meta más alta era la de llegar a ser como uno de esos grandes catedráticos que sabían absolutamente todo acerca de la vida, que habían estudiado hasta los más recónditos rincones de la existencia y poseían la verdad que después enseñaban a sus alumnos. Le encantaba saber explicar el por qué de las cosas.

A su lado, un anciano de unos 70 años leía con mucho interés un libro bastante gordo, de tapas oscuras. Un marca-páginas rojo colgaba entre las páginas corroídas por el uso. En seguida, identificó el libro que leía el viejito, era una Biblia. Se fijó un poco, estaba abierta por el evangelio de Marcos. El chico esbozó una sonrisa y dejó escapar un soplido ante la lectura de aquel anciano. No era posible que aún siguiera aquella gente creyendo toda esa clase de patrañas.

- Perdone, señor. – El anciano llevó cansinamente un dedo a la zona donde estaba leyendo para no perderse antes de levantar la vista con una sonrisa en el rostro.- ¿Usted aún cree en ese libro con toda esa sarta de fábulas y cuentos que es la Biblia?

- Pues la verdad es que sí.- El viejito se quitó las gafas mientras miraba al joven a los ojos, con una sonrisa cándida.- De hecho, creo que esto es mucho más que un libro, que es la Palabra de Dios. ¿Estoy equivocado al creer eso?

- Claro que sí, señor. Si usted dejase de mirar cuentos y estudiase un poco de la Historia Universal, verá que hace más de 100 años, ocurrió un hecho conocido como la Revolución Francesa que demostró la miopía de la religión.- El joven se emocionaba según proseguía en su argumento que, sin duda, dejaría derrotado al pobre viejito ignorante. – La ciencia ha demostrado que el cuento que dice ese libro de que Dios creó el mundo en 6 días es una mentira que solo creen los ignorantes. Debería estudiar un poco de ciencia y entender lo que dicen los científicos hoy en día.

- Entonces, ¿eso es lo que dicen los científicos sobre la Biblia?

- Lo siento, señor. Tengo que bajar ya en la próxima estación, pero me gustaría hacerle llegar algún material para que estudie y entienda un poco lo que dice la ciencia sobre la Biblia y sobre las leyendas y mitos que usted cree. ¿Tiene una tarjeta de visita para que pueda mandarle algunos libros y artículos acerca de esto mismo?

El anciano asintió, mientras se llevaba la mano a la cartera para sacar una tarjeta que le extendió al chico, que la guardó en su bolsillo. Se levantó para dar la mano al joven mientras el tren paraba en el final del camino para el universitario. Fue cuando ya se hubieron despedido y el chico estuvo en la estación que se llevó la mano al bolsillo y se quedó boquiabierto al leer lo que decía la tarjeta:


Profesor Doctor Louis Pasteur
Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia

'Un poco de Ciencia nos aparta de Dios.
Mucha, nos acerca a Él'

miércoles, 6 de febrero de 2013

El escudo galáctico


Y más ajuste fino. Hoy os traigo un artículo de ABC.es en el que podemos ver otro de los aspectos en el que queda claro que nuestro planeta es sorprendentemente privilegiado y que todo ha sido diseñado por una mente con una inteligencia asombrosa. Para ver el original, pinchad aquí. Disfrutad.

Hace tres años, la pequeña nave espacial Explorador del Límite Interestelar (IBEX) de la NASA descubrió unas inesperadas emisiones de altas energías que formaban una misteriosa «cinta» en el límite del Sistema Solar. Este fenómeno ha desconcertado a los científicos todo este tiempo, que han propuesto más de una docena de teorías para tratar de explicarlo sin llegar a ninguna conclusión definitiva. Ahora, investigadores de la Universidad de New Hampshire están prácticamente convencidos de haber encontrado una explicación, que han publicado en la revista Astrophysical Journal. Según ellos, la llamativa y estrecha banda está formada por partículas cargadas del viento solar atrapadas en esta región.
El interés por el fenómeno está más que justificado, ya que esta banda se encuentra al borde de la heliosfera, la enorme burbuja que rodea nuestro Sistema solar y que actúa como un escudo protector contra los dañinos rayos cósmicos, que podrían impactar contra los planetas, entre ellos la Tierra, y poner peligro la vida. Los campos magnéticos del medio interestelar -el espacio entre las estrellas- influyen de forma importante en nuestra heliosfera, así que cualquier cambio en ellos supone un cambio en nuestro escudo protector.
Los investigadores han llamado a su explicación «teoría de la retención». De acuerdo con ella, el «nudo» se forma en un lugar especial donde el viento solar interactúa con el campo magnético galáctico. El Sol emite constantemente un viento solar de partículas cargadas o iones que viajan en todas direcciones a velocidades supersónicas. Las cámaras de IBEX miden los átomos neutros energéticos que se forman cuando las partículas cargadas se neutralizan. Cuando abandonan el Sistema solar, la mayoría se mueven en varias direcciones para nunca más volver a entrar. Sin embargo, algunas impactan contra otros átomos neutros, convirtiéndose en partículas cargadas de nuevo. Entonces comienzan a girar rápidamente alrededor del campo magnético creando ondas o vibraciones que las mantienen atrapadas. Así se forma la banda.
Nathan Schwadron, autor principal de la investigación, de la Universidad de New Hampshire, compara el proceso con una serie de barcos atrapados en un puerto. «Piense en la banda como un puerto y las partículas del viento solar que contiene como barcos. Los barcos pueden quedar atrapados en el puerto si las olas del mar fuera de ella son lo suficientemente potentes. El nudo es una región donde las partículas, originarias del viento solar, quedan atrapadas o "retenidas" por intensas ondas y vibraciones en el campo magnético».
Los investigadores creen que su teoría de la retención está en consonancia con todas las observaciones realizadas por la sonda IBEX,que ha proporciona imágenes de las interacciones invisibles entre el viento solar y el medio galáctico con sus cámaras ultrasensibles desde que fue lanzada en 2008. Aunque la teoría parece dar en el diana, el equipo está todavía lejos de creer que la banda esté completamente explicada. Una prueba importante para validar el modelo será observar cómo se transforma con los cambios del viento solar.
«Si la teoría es correcta -señala Schwadron- la banda se puede utilizar para decirnos cómo nos estamos moviendo a través de los campos magnéticos del medio interestelar y cómo esos campos magnéticos influyen después en nuestro medio espacial».

miércoles, 16 de enero de 2013

La roca triásica

 Casio Illuminator World Time e-data Memory chrono.

Ese es el nombre científico. La verdad es que es un auténtico prodigio de la naturaleza, jamás imaginé encontrar nada parecido. He estado leyendo un poco acerca de algunos casos parecidos que se han documentado en Mongolia y Australia y creo que este es el tipo de noticias que merecen ser contadas, y no la de que si esta señorita de dudosa moral se ha casado con tal futbolista o si una millonaria decrépita ha discutido con su tía del pueblo.

Todo empieza con un volcán que entra en erupción durante el mesozoico triásico. Este volcán tiene que estar envuelto de una serie de condiciones y “casualidades” muy concretas, pues debe explotar instantes antes de que empiece a llover, para que el magma pueda endurecerse y enfriarse lo justo para que el agua no se evapore sobre su superficie y se almacene sobre la roca recién solidificada. Inmediatamente después, debe caer una copiosa nevada para que haga una capa que proteja al agua antes de que otra capa de magma vuelva a pasar sobre ella y consiga endurecer la capa que pega con el agua antes que llegue a evaporarla y fundirse con la capa inferior de magma sólido. De esta manera tenemos una pequeña cantidad de agua encerrada entre dos capas de roca que cierran herméticamente a nuestra cápsula triásica.

Pero ahí no queda la asombrosa mezcla de causalidades, diferentes tipos de estafilococos y estifilos deben haber sido, por alguna razón científica, llevados a este agua antes de que la ardiente roca los encierre durante millones de años. Estas bacterias, sobreviven encerradas en la charca mesozoica durante eones, corrompiendo la piedra y generando pequeñas oberturas en las paredes antaño ardientes. Con sus desechos, generan nuevas piedras a partir de las antiguas cambiando la configuración inicial del hueco que dejó la piedra milenios atrás. Son muchos los millones de años que dura esta parte del proceso, y las ranuras que, curiosamente, dejan a resultas de sus destrucciones y construcciones aparentemente aleatorias deben dejar el terreno abonado para la siguiente parte del proceso.

Es en el oligoceno, que unos gusanos nemátodos consiguen alcanzar, a fuerza de excavar, nuestra charca ancestral. Allí, aprovechan las “gusaneras” que han dejado las bactérias a fuerza de corromper y generar nueva roca, para entonces ya nada tiene que ver el interior con lo que dejamos en el triásico, ahora todo está cambiado, perfectamente adaptado para que el gusano críe. Y es allí donde su progenie crece fuerte y sana continuando su labor estructuradora, y permitiendo paso a la siguiente fase de nuestro proceso, abren camino hacia el exterior, al cielo, a las lluvias, a la fuerza erosionadora por excelencia, el agua.

Poco a poco, gota a gota, el agua va entrando en los pequeños orificios practicados por los gusanos, moldeando a su antojo la piedra durante decenas de millones de años, hasta que algo inaudito ocurre, un pedazo, del tamaño de un puño, de roca volcánica modificada por las bacterias, los gusanos y el agua, se desprende del lugar donde estuvo durante los últimos millones de años y comienza a rodar montaña abajo, chocando contra otras piedras, redondeando los bordes, practicando pequeñas incisiones con extrañas formas y puliendo la piedra metálica.

Y al fin, su última parada en su viaje la hace siguiendo la corriente de un río hacia el mar. Allí, otro tipo de bacterias, la fuerza del río, los pequeños peces, incluso algún tiempo en el ácido estómago de uno más grande, hacen del Casio Illuminator World Time e-data Memory chrono lo que era cuando yo lo encontré.

Fue un día paseando por la desembocadura del Duero, en una visita fugaz a Oporto, lo vi. Semienterrado en la playa, allí estaba. Me cegó el reflejo del sol sobre su pulida carcasa. Lo más impresionante no era que estuviera pulido, que reflejase la luz del sol o que me entrase perfectamente en la muñeca, con el cierre en perfecto estado y todo, lo más asombroso es que aún funcionaba, estaba en hora de Madrid y hasta tenía pila con carga aún. En un principio pensé que era un reloj que se le había caído a alguien, que había hecho alguna empresa en su fábrica bajo el diseño de un experto en la materia y que había llegado a mis manos por medio de alguien, pero cuando leí esta explicación científica me quedé mucho más tranquilo. De todas maneras, no me apetecía que apareciese su dueño y se lo tuviera que devolver, era mío, yo me lo había encontrado, y me gustaba.

Realmente, muchas veces, la naturaleza nos deja perplejos... ¡Y yo que creía en los relojeros!

lunes, 14 de enero de 2013

Cálculos animales


Cualquier verdad es susceptible de ser ridiculizada si se expresa a medias y en tono sarcástico.

Esto es lo que le respondía a un amigo que hacía una afirmación en tono de burla que escondía una pregunta de lo más interesante, una cuestión que ha acompañado al relato del Génesis acerca del Diluvio Universal desde hace mucho tiempo, y que mucha gente se ha planteado a lo largo de los siglos. Básicamente, la cuestión es que no es lógico que quepan todos los animales del mundo en un barco.

Hay muchos temas de los que se puede hablar acerca de este relato en su contexto, y muchas son las preguntas abiertas, pero hoy me gustaría, desde mi humilde conocimiento y algo que he podido informarme, arrojar un poco de luz para que al menos quede claro que no es una tontería digna de ser menospreciada.

Para comenzar, me gustaría hacer algún comentario acerca de la propia pregunta, porque ya es engañosa y falsa en su misma expresión. La Biblia en ningún momento dice que todos los animales de la Tierra entrasen en ningún barco, eso nunca se ha afirmado y estoy completamente de acuerdo en que es una tontería como un piano, lo que dice en Génesis 7 es que entraron dos de cada especie de animal, excepto de unos pocos que ordenó que fuesen 7. No estamos hablando de todos los animales del globo, solamente son 2 por especie, con algunas excepciones.

Aún así, esto nos puede parecer un poco salvaje, son demasiadas las especies catalogadas, muchos millones de especies como para que cupiesen en un barco que, traducido a nuestras medidas, contaba con unos 39506 metros cúbicos, es decir, tendría una carga útil equivalente a la de 522 vagones de ganado comunes de los utilizados en los trenes modernos, o de ocho trenes de carga con sesenta y cinco de estos vagones cada uno (1).

No obstante, no debemos olvidar que aquí estamos hablando de especies animales, no de razas ni de subrazas. Esto lo digo porque a lo largo de los siglos, de unas pocas especies animales, han ido surgiendo mezclas y variaciones multiplicando el número y la variedad ingente que tenemos hoy en día. Por poner un ejemplo que todos conocemos, partiendo de la base de un tipo de perros salvajes y probablemente algún otro tipo de animal del estilo como zorros y hienas, actualmente tenemos la asombrosa variedad que incluye el zorro ártico, el zorro gris, el zorro rojo, el lobo, el coyote, el chacal, la hiena, por no hablar de los cientos o miles de razas de perro que tenemos actualmente, y todo esto partiendo de unos pocos ejemplares (2).

Teniendo todo esto en cuenta, podemos preguntarnos con un poco más de idea cuantos son los animales reales que podrían haber entrado en el arca. Ernst Mayr, probablemente el principal especialista en taxonomía sistemática de los EE.UU., enuncia las siguientes cantidades de especies de animales según las mejores estimaciones de la taxonomía moderna:

            Mamíferos                                                                              3500
            Aves                                                                                      8600
            Reptiles y anfibios                                                                   5500
            Peces                                                                                   18000
            Tunicados, etc.                                                                       1700
            Equinodermos                                                                        4700
            Artrópodos                                                                         815000
            Moluscos                                                                              88000
            Gusanos, etc.                                                                        25000
            Celentéreos, etc.                                                                   10000
            Esponjas                                                                                5000
            Protozoarios                                                                         15000
                                                                                             
            TOTAL DE ANIMALES                                                           1000000

Partiendo de esta base de una de las mayores eminencias en este sentido, podemos comenzar quitando directamente de nuestra lista a los peces, los tunicados, los equinodermos, los moluscos, los celentéreos, las esponjas y los protozoarios, Noé solamente incluyó en su barco a los seres terrestres y voladores. Esto elimina de un plumazo 142000 “especies” de animales marinos. También podemos eliminar a los mamíferos acuáticos, así como a muchos anfibios y artrópodos que viven en medios acuáticos. También tenemos que contar con que las “especies” de insectos cuentan con ejemplares muy pequeños, además la inmensa mayoría de los gusanos, con 25000 ejemplares en nuestra lista, podrían haber sobrevivido fácilmente fuera del barco. Teniendo en cuenta estas consideraciones, vemos como la reducción de animales que deben ser incluidos en el arca es drástica.

Pero también debemos tener en cuenta que Dios no ordenó, en el relato bíblico, a Noé que incluyera ejemplares grandes, ni aún los adultos, de cada género. Es mucho más sencillo a todos los efectos transportar un elefante cría que un adulto.

Tomando todo esto en consideración, se podría decir que el número total de las llamadas especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios no sobrepasa las 17600, por lo que no se necesitaría espacio para más que 35000 animales vertebrados como máximo. Si suponemos que el tamaño medio de estos animales era el de una oveja (realmente no hay muchos animales de grandes proporciones, además debemos tener en cuenta lo que he comentado antes acerca de que probablemente fueran crías), lo que cito a continuación nos dará una idea del espacio disponible:

El número de animales por vagón varía mucho, dependiendo del tamaño y la edad de los mismos… Los informes sobre ferrocarriles y vagones de ganado indican que la cantidad promedio de animales de carne comestible en relación a cada vagonada es, para ganado unos 25, para cerdos en vagones de un solo piso unos 75, y para ovejas unas 120 por piso (3).

Esto significa que al menos 240 ovejas pueden entrar en un vagón de tamaño medio de dos pisos, si tenemos dos trenes llevando 73 de estos vagones cada uno, serían suficientes para cargar con nuestros 35000 animales, dejando el equivalente a 376 vagones libres para cargar los diminutos insectos y animales de ese tipo (4).

Atendiendo levemente a lo que dice la Biblia acerca del tema y haciendo unos sencillos cálculos, podemos fácilmente llegar a la conclusión que en el barco que hizo Noé había espacio de sobra para los animales necesarios.

Está claro esta no es la única duda acerca de este episodio de la Historia Universal, muchas otras incógnitas quedan en el aire, y no es mi intención en este momento el resolverlas todas de un plumazo, pero espero haber sido lo suficientemente claro y haber mostrado que no es, para nada, ilógico el que esos animales hubieran entrado en ese barco.

Estaré encantado de atender a cualquier comentario y duda que se os presente.

Un saludo.



(1)   Lionel S. Marks, Ed. Mechanical Engineer’s Handbook especifica que el vagón de Ganado normal contiena más de 75 metros cúbicos de capacidad efectiva.
(2)   Frank L. Marsh, Evolution, Creation and Science. P.179.
(3)   H. W. Vaughan: Types and Market Classes of Live Stock. P 85.
(4)   John C. Whitcomb, Jr. Henry M. Morris, El Diluvio del Génesis. Pp 142-150.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Milagros


La inmensidad del mar separado en dos para que toda una nación cruce en seco en su huída de la esclavitud. Una mujer formada de la costilla de un hombre. Agua transformada en un buen vino. Un hombre llevado al cielo sobre un carro de fuego ante la atónita mirada de su discípulo. Una mujer embarazada sin haberse acostado con ningún hombre. Un universo surgido de la nada absoluta. Un hacha flotando en un río. Un pueblo alimentado durante 40 años por alimento caído, literalmente, del cielo. Un adolescente derribando con una pequeña honda a un gigante soldado. Las bocas de los leones cerradas en una clara sentencia de muerte. Un muerto por crucifixión romana resucitado al tercer día.

Hoy en día hemos llegado a un nivel de conocimiento y de entendimiento de la realidad científica que hace que alguien inteligente no pueda de ninguna de las maneras creer en estos “mitos” que nos cuenta el cristianismo. Claramente la Biblia es mentira porque nos habla de hechos que no pueden ser probados científicamente, es más, nos habla de hechos que contradicen las propias leyes naturales. Caso cerrado. En 1937, el físico alemán Max Planck dijo: “La fe en los milagros debe ceder terreno, paso a paso, ante el continuo avance de las fuerzas de la ciencia, y su derrota total será sin duda un simple asunto de tiempo” (1).

¿Es esto así? ¿Puede alguien despachar la magia, los elfos y los gnomos como un mito y creer en la lista que tenemos arriba como hechos históricos? ¿Es viable que alguien crea en lo que nos narra la ciencia (la de verdad) como cierto y al mismo tiempo crea en la veracidad de la Biblia? ¿No es cierto que los milagros contradicen las reglas físicas más elementales y, por lo tanto, son necesariamente mentira?

Estas preguntas se las plantea mucha gente, de hecho, es probable que tú mismo pienses en esto. Continuamente me preguntan que cómo puede alguien inteligente hoy en día seguir creyendo en el nacimiento virginal de Cristo, por ejemplo.

Es vital para empezar, especificar lo que es un milagro, porque tendemos a relajar el sentido de esta palabra dándole el significado de algo que, aunque fuera complicado que se cumpliera, se terminó haciendo (p.e. es un milagro que haya venido, pero al final me dejaron mis padres). Aquí estamos hablando de algo que no se produce por causas naturales que operan en el momento y lugar en que ocurre, de hecho, según la Real Academia, es algo que necesariamente es atribuido a lo sobrenatural, más específicamente a lo divino.

Es decir, que los milagros son algo que está fuera de la ciencia, que se encuentra separado de las reglas científicas. Esto es importante, porque no estamos diciendo que los milagros contradicen la ciencia, o que están en contra de las leyes físicas, estamos diciendo que se encuentran fuera de estas. Por ejemplo, existe una ley natural que nos dice que si soltamos un libro en el aire, caerá hacia el suelo. La Ley de la Gravedad la conocemos todos porque todos la experimentamos. Sin embargo, si mientras este libro está cumpliendo a la perfección con la ley científica que debe, ponemos en su trayectoria nuestra mano, el resultado es que el libro no caerá al suelo, sino que se quedará en nuestra mano. El que nosotros hayamos atrapado el libro en plena caída no quiere decir que hayamos contradicho la ley física, se trata de la actuación de un ser que, libremente, ha inferido en este hecho completamente natural en un momento determinado, no es necesario negar la ley ni reformularla. Esto, en esencia, es lo que ocurre en un milagro. Por ejemplo, en el determinado caso en que un mar, específicamente el Mar Rojo, es partido para el paso de un pueblo, no estamos diciendo que la ciencia deba ser redefinida para que esto se lleve a cabo, de la misma manera que diciendo que Jesús resucitó no estamos diciendo que la muerte ya no afecte a los seres vivos, simplemente estamos diciendo que, en esos determinados casos, la regla fue afectada por un poder superior, Dios.

Lo que estoy diciendo es que nuestro amigo, el señor Planck, tiene toda la razón del mundo. Es un error el considerar lo que no podemos explicar como un milagro, debemos buscar la verdad científica en todo lo que no hemos llegado aún. No estamos hablando de un pensamiento simplista que nos lleve a catalogar todo aquello que no podemos entender o explicar como un milagro. Estoy hablando de aquellos hechos por los cuales, basados en una serie de principios, deduciríamos legítimamente que hay un agente sobrenatural que interviene en el proceso. Estoy hablando de hechos reales de Dios, no de explicaciones simplistas de alguien que no entiende o no quiere entender.

Si pensáis que esto es una idea tonta o descabellada, investigad un poco en la “irreducible complejidad” de cualquiera de los órganosque nos permiten la vida, del ajuste fino con que está diseñado nuestro mundo y nuestro universo, piensa simplemente en la manera tan sumamente perfecta conque están calibradas las leyes científicas que permiten nuestra existencia. Si no es por medio de la inferencia de Dios, de un diseñador sumamente inteligente, si no es un milagro, es sencillamente imposible que hayamos llegado a existir.

Al punto que quiero llegar es que la simple creencia en un Dios creador, que se ha revelado y que se interesa por su creación es la clave para todo esto. Me explico. Si Dios lo ha hecho todo de la nada, ¿dónde está el problema para aceptar que una mujer se quedase embarazada por su voluntad? ¿Tuvo Dios problemas para generar el ADN adecuado en el óvulo de Maria habiendo creado las galaxias en un instante? ¿Acaso un Dios que por la pura potencia de su voluntad creó los agujeros negros tendría mucho problema en hacer flotar un hacha en un río? ¿Es que el diseñador del estómago del hombre no podría darle de comer?

En el momento en que pensamos en la idea de Dios, las imposibilidades en cuanto a los milagros se esfuman. Precisamente porque no estamos hablando de ciencia, ni de nada que la contradiga, sino del que la creó, del que hace que cada una de las leyes naturales esté ahí, del que sostiene el universo, del que está muy por encima de estas “reglas de juego” que nos puso. Es por eso que podemos afirmar que los milagros son posibles. No como una explicación de ignorantes que no entienden la realidad, ni como contradicciones de la ciencia, sino como la revelación de un Dios soberano que no está limitado por ninguna norma. Como la libre manifestación del único ser verdaderamente libre, como la poderosa manifestación del ser más poderoso de cuantos hay.


*Idea extraída de “El caso de la fe”, de Lee Strobel. Segunda objeción.

(1) Searching Sigues. Nicky Gumble. Pág. 99.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La Evolución ha sido desestimada en el Parlamento Europeo


Miércoles 11 de octubre, un día histórico en la vida del Parlamento Europeo.

El miembro polaco del Parlamento Europeo, Maciej Giertych, director retirado del departamento de Genética de la Academia de Ciencias de Polonia y padre del Vice Primer Ministro polaco, Roman Giertych, presentó a sus colegas MPE un seminario público sobre la Teoría General de la Evolución.

El profesor Giertych cuestionó el sentido de continuar enseñando en toda Europa hipótesis - la macroevolución - que han sido ya repetidas veces refutadas, a la vez que señaló falta de utilidad de dichas hipótesis en la labor científica.

Giertych introdujo su discurso con el relato de cómo sus hijos habían regresado una vez de la escuela contando que les habían hablado sobre la Teoría de la Evolución. Les habían enseñado que la prueba la macroevolución - el origen común de todos los seres vivos - debía buscarse en la ciencia genética. Esto era algo completamente nuevo para el profesor Giertych, quien había dedicado su vida al trabajo de investigación genética de más alto nivel. El mismo reveló a los presentes que en la genética no se ha encontrado tal comprobación, sólo pruebas de lo contrario.

Lo dicho se vió reforzado por las palabras del Profesor Emérito Joseph Mastropaolo, que había viajado desde Estados Unidos para participar de la audiencia de Bruselas. Éste explicó que las ciencias biológicas no ofrecen ninguna prueba empírica que confirme la macroevolución, sino solamente problemas sin solución. La Teoría de la Evolución se basa meramente en evidencias a ser interpretadas, las cuales, debido a su propia naturaleza, permiten muy diferentes interpretaciones. Mastropaolo dijo al público que esta teoría, después de más de 150 años, aún carece de evidencia empírica.

Hans Zillmer ante el Europarlamento
Hans Zillmer, paleontólogo alemán, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York, dijo a los presentes que tampoco el registro fósil aporta pruebas de la Teoría de la Evolución. En vez de mostrar un cambio gradual de una especie a otra, como a menudo se sostiene en el salón de clase, revela en realidad la quietud y estabilidad de las formas de vida.

Entre quienes colaboraron con la organización de esta audiencia histórica se halla el Dr. Dominique Tassot, director del Centre d'Etude et des Prospectives sur la Science (C.E.P.). C.E.P. es una organización compuesta por 700 miembros de habla francesa, científicos, intelectuales y profesionales de otras disciplinas, todos los cuales se oponen a la teoría evolucionista por motivos científicos.

De Tom Magnuson.  www.zillmer.com

miércoles, 1 de agosto de 2012

Circuncisión VS SIDA


Una de las formas más efectivas de combatir el avance de la epidemia de VIH en el mundo es la de circuncidar a los varones, según han expuesto numerosos ponentes en la Conferencia Internacional de Sida 2012, que está teniendo lugar esta semana en Washington. 

  Es tal la confianza que se tiene en esta técnica, que la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha anunciado que Estados Unidos donará 40 millones de dólares para mejorarla y conseguir que llegue a más gente. Esta técnica, que debe unirse a otras medidas de prevención y que eminentemente detiene el contagio heterosexual, ha ofrecido resultados muy prometedores en sus primeras pruebas.

  “Se han realizado tres experimentos en Kenia, Ruanda y Sudáfrica, respectivamente, que han demostrado que la circuncisión masculina proporciona un efecto protector contra la adquisición del VIH por transmisión sexual entre un hombre y una mujer. Actualmente estamos trabajando en un total de 13 países africanos. Estos informes se publicaron en los años 2005 y 2007”, señala Karin Hatzold, doctora residente en Zimbaue y responsable del área de VIH de Population Services International (PSI), que también participó en la charla. "Pero se han realizado otros estudios desde entonces, especialmente en Kenya, que hablan de una reducción del riesgo de hasta un 70%", añade.
Hillary Clinton en la Conferencia sobre el SIDA

  Este método se aplica desde hace tres años en Suazilandia. El país africano, con una población de 1.200.000 personas, tiene la mayor tasa de infectados por VIH a nivel mundial (un 25,9%). El programa piloto consiguió realizar hasta 2011 un total de 1.300 intervenciones y los resultados concluyeron que  la circuncisión masculina voluntaria “reducía el riesgo de transmisión sexual del virus de mujeres positivas de VIH a hombres en un 60%” , según aseguró Paul De Lay, diputado director UNAIDS y PSI, en rueda de prensa este martes.

  “Es una medida preventiva buena ya simplemente desde un punto de vista anatómico”, explicó el martes Anthony Fauci, director del Instituto de Salud de Estados Unidos. “Cuando se retira la piel exterior del pene, aparece en la superficie una mucosa que no es tan resistente como la piel normal del cuerpo, muy fina, frágil y propensa a sufrir lesiones microscópicas que el ojo humano no alcanza a ver. Es una puerta de entrada muy accesible para el virus, ya que las células que están inmediatamente en contacto con el pene son células muy expuestas que facilitan que la infección pase al cuerpo. Si eliminamos esta piel externa, la que se crea es más resistente”.

  La circuncisión masculina voluntaria funciona como método preventivo en las relaciones sexuales entre una mujer y un hombre. “Es una técnica de la que no vamos a ver sus beneficios de forma inmediata. Tardaremos años en ver los resultados”, explica Brian Cadwell, científico canadiense del AIDS Comitee de la ciudad canadiense de Guelph. “Debemos actuar rápido con adultos para que rápidamente se perciba el impacto; efectivamente, practicarla en bebés es bueno pero no veríamos sus efectos hasta dentro de dos décadas por lo menos”, enfatiza la doctora de Zimbabue.

   Este procedimiento cuenta, además, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas (a través de UNAIDS) en países con un alto índice de infectados por VIH. “UNICEF también avala la circuncisión en niños recién nacidos e incluso aconseja implantarla en paralelo a la adulta”, explicó De Lay.

  “Los tres criterios que requieren estas organizaciones para la práctica de esta técnica son que haya una alta tasa de infectados, que no exista cultura de la circuncisión y que la sexualidad sea un tabú”, añade Cadwell.

  Los expertos aseguran que aplicar esta práctica a edades tan tempranas no sólo ayudaría a los chicos a estar protegidos cuando comiencen su vida sexual activa, sino que también les protegería de infecciones urinarias y fimosis, problemas que pueden llevar a complicaciones futuras que requieran una intervención quirúrgica.

Fuentes: Efe
© Protestante Digital 2012

viernes, 16 de marzo de 2012

La firma en la célula

Stephen Meyer se doctoró en Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Cambridge, dirige el “Center for Science and Culture” del Discovery Institute de Seattle, y es uno de los más reputados proponentes del movimiento del Diseño Inteligente. En 2004 organizó un gran revuelo cuando una revista sobre biología perteneciente a la Smithsonian Institution publicara un artículo científico suyo reivindicando la inferencia de diseño en la Naturaleza:  The Origin of Biological Information and the Higher Taxonomic Categories .

En 2009 volvió a revolucionar el gallinero científico con la publicación de un libro enormemente ambicioso, rigurosamente escrito y que ataca en profundidad el problema del origen de la vida presentando contundentes argumentos contra quienes reivindican la posibilidad de la abiogénesis, es decir, la emergencia fortuita de la vida a partir de la materia inanimada.  El libro de Meyer discurre por el terreno del discurso estrictamente científico y su defensa contundente de la inferencia de diseño se aparta plenamente de cualquier atisbo de resonancia sobrenatural o de tintes religiosos .

Los argumentos de Meyer se apoyan en la evidencia de la existencia de información en la base de la dinámica de la vida. La vida es complejidad especificada, es decir, organización funcional, algo mucho más complejo y esencialmente distinto del puro orden que pueden presentar las estructuras emergentes como consecuencia de la acción de las fuerzas naturales sobre la materia inanimada (cristales, vórtices etc). La información es esa realidad formal, independiente y no interactiva con la materia, carente de masa o cualquier otra dimensión del mundo material, que sin embargo, reside y se instala en el soporte material de los nucleótidos del ADN para prescribir la construcción de los bloques de la vida, las proteínas.

 El código genético se convierte así en uno de los misterios más inabarcables de la Naturaleza, y el problema de la emergencia de la vida se convierte, no en el problema de la verosimilitud de la aparición espontánea de las moléculas más elementales de la vida, sino en el problema de la justificación de la aparición de esa realidad formal que es la información genética .

Además, Meyer repasa uno a uno todos los escenarios propuestos para justificar la emergencia espontánea de las formas primordiales de la vida y va demostrando la inconsistencia de sus planteamientos, la falta de credibilidad de los escenarios imaginados así como la inadecuación de las condiciones ambientales para la vida en el pasado, mostrando la dificultad para explicar la consolidación fortuita de la primera célula.

Cualquier unidad elemental de vida, la más básica de los organismos unicelulares, presenta una construcción de la más alta complejidad, imbuida frecuentemente de la condición añadida de complejidad irreducible de sus mecanismos y en el que la discusión en torno a la dependencia recíproca de proteínas y genes se ha convertido en un clásico de las adivinanzas cuya solución ya nadie espera encontrar.

 El problema es que hay más; la vida no es sólo replicación (genes) y autopoiésis (metabolismo, proteínas). La vida es también un proceso de construcción codificada y de transcripción de signos cuyo significado biológico, perfectamente arbitrario, no puede ser explicado por el determinismo de las leyes físico-químicas que rigen el cosmos . Es por eso que la reivindicación cada vez más acusada del origen extra-terrestre de la vida resulta perfectamente estéril como argumento. Esta solución mágica, se nos dice, no es solamente una forma de echar balones fuera reportando la solución del enigma a una instancia lejana. Lo que se pretende es argumentar que si bien es cada vez más evidente que las condiciones ambientales de nuestro planeta no pudieron facilitar las reacciones químicas necesarias para la formación de los primeros elementos de la vida, la  panspermia  en cambio nos permite afirmar (de manera por supuesto gratuita) que en algún lugar lejano sí se pudieron haber dado esas condiciones necesarias para la emergencia espontánea de la vida, y que una vez verificado el “milagro”, este hallazgo maravilloso, viajero a lomos de meteorito, se dignó posarse sobre la humilde corteza de este recóndito planeta.

 Pero Meyer nos despierta del sueño fantástico al que algunos se han querido aferrar. La emergencia de la vida no supone sólo el problema de explicar la viabilidad de la formación de los primeros organismos vivos en un ambiente dado; supone, por encima de todo, el problema de explicar la aparición de la información precisa que rige los procesos y la dinámica de los vivientes ; aquí o en el rincón más apartado del cosmos inmenso que nos alberga. La información al fin y al cabo, es una realidad inmaterial y como tal, no tiene justificación mantener que haya sido producida por las fuerzas que determinan la materia inanimada. Hasta ahora no conocemos otra fuente de producción de información que la inteligencia de una mente racional. Sabemos a ciencia cierta que nunca se ha verificado evento alguno en el que esta regla dorada haya sido transgredida. La causa del Diseño Inteligente se apoya por lo tanto en el conocimiento más avanzado de la biología y en la reflexión y experimentación científica más escrupulosa. De estos sólidos cimientos nace la inferencia filosófica de una causalidad inteligente en el origen de la vida.

 El libro de Meyer ha constituido un auténtico evento en el seno de la comunidad científica internacional y su éxito comercial ha sido rotundo . Desde su publicación Meyer asiste de forma continuada a presentaciones en aulas de Universidades y auditorios de todo el mundo así como a entrevistas y debates en medios de comunicación.

Es una lástima que literatura de tan alto nivel científico y que se ocupa de asuntos tan enormemente interesantes y relevantes para el debate sobre los orígenes no pueda ser disfrutada por el público de habla hispana al carecer por el momento de traducción y no existir planes inmediatos al respecto por parte de la editorial propietaria de los derechos.

En compensación sin embargo, en nuestra página principal (www.oiacdi.org) podemos acceder a un estupendo artículo sobre este mismo asunto, el origen de la vida, debido a la pluma de un personaje tan brillante como heterodoxo, el gran David Berlinski. Este intelectual agnóstico de origen judío nos ofrece en su artículo, este sí traducido al español, una revisión profunda de las premisas y supuestos, y como consecuencia, de las dificultades para hacer razonable la teoría de la abiogénesis. Por el artículo desfilan todos las constricciones del proceso: la falta de una atmósfera prebiótica químicamente reductora, la dificultad de explicar la síntesis natural de la citosina y de la ribosa, la aparición espontánea de mecanismos para la formación de polinucleótidos, el descubrimiento inexplicado en la Naturaleza de una molécula con capacidad de duplicarse a sí misma, y por último la transformación de una de estas moléculas autorreplicativas en un sistema químico codificante. Un artículo accesible y de gran interés que les recomiendo vivamente.

Autores: Antonio Cruz Suárez

©Protestante Digital 2012

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