martes, 5 de abril de 2011

Una enorme deposición humeante

El domingo pasado, según volvía de Béjar a Madrid, hubo una serie de carteles que me llamaron poderosamente la atención. El caso es que por todo Madrid había enormes anuncios del fin del mundo. No los vi muy claramente porque estaban muy lejos, pero por lo que pude distinguir, había un fondo negro y rojo y estaba escrito en grande: 21 de mayo, el día del juicio.”

En un principio, creí que se trataba de alguna obra de teatro, alguna película o algo por el estilo, me parecía demasiado fuerte que hubiera carteles anunciando el fin del mundo. Pero cuando llegué a casa le pregunté al oráculo moderno, nuestro amigo Google y la respuesta me sobrecogió.

El caso es que hay un pastor evangélico en Estados Unidos, de nombre Harold Camping que ha estado haciendo algunos cálculos y ha estado estudiando algunas profecías. El resultado de todos estos estudios le ha llevado a una conclusión dramática: el fin del mundo comenzará el próximo 21 de mayo. Procedo a detallaros algunos de sus cálculos.

Tomando como base la cronología de la historia del mundo según la Biblia, podemos llegar a calcular que la fecha de la creación se llevó a cabo en el 11.013 a.C., la fecha del diluvio en que Noé sobrevivió junto con su familia fue en el 4990 a.C., esto es, 6023 años desde la creación. Jesucristo nació en el año 7 a.C., es decir, 11.006 años desde la creación. Fue crucificado en el 33 d.C., es decir, 11.045 años desde la creación y 5023 años civiles desde el Diluvio.

El caso es que cuando Dios anunció a Noé que caería el diluvio, le dijo que comenzaría en 7 días. Este pastor dice que el diluvio, además de ser un hecho físico que aconteció hace tanto tiempo, se puede tomar desde un punto de vista espiritual, en el que el diluvio es la palabra que se usa para designar al fin del mundo que está por suceder. En el Salmo 90 versículo 4 dice que para Dios mil años es como un día y un día es como mil años. Tomando estos datos como base, podemos decir que el segundo diluvio, esto es, el fin del mundo, acontecería siete días, o para Dios siete mil años, después del primero, del que presenció Noé. Si el diluvio fue 4990 años antes de nuestra era, y le sumamos los 2011 años que llevamos desde que contabilizamos los años, llegamos al número de 7001, restándole el año 0, puesto que no se contabiliza, podemos ver que este año se cumplen los cálculos, este es el año del fin del mundo. En cuanto a porqué es el 21 de mayo precisamente, tiene que ver con la fecha dentro del 4990 a.C. en comenzó físicamente el diluvio.

Pues bien, aquí tenéis, las pruebas bíblicas de que el fin del mundo se llevará a cabo en apenas un par de meses. Así que, preparaos porque dentro de muy poco tiempo todo esto se va a acabar.

No creo que sea necesario, a aquellos que me conocen lo más mínimo, que haga mucho énfasis en que todos estos números y esta profecía mitad matemática mitad bíblica los considero como una enorme deposición humeante. Y procedo a explicar mis razones.

Personalmente confío en que la Biblia es verdad, y que no se niega a sí misma. Entonces, ¿cómo es posible que, estando escrito en Mateo capítulo 24 versículo 36 “En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.”, y este pastor, Harold Camping, en nombre de esta misma Bíblia, asegure que él sabe aún más que los ángeles y que el mismo Jesús?.

Podría ser posible que asegurase que él sabe más que Jesús, o que la Biblia, pero, yo solamente lo concibo si el que lo asegura no cree que lo que dice este libro es la Palabra de Dios. Siendo un hombre que asegura sirve al dios de la Biblia, no entiendo que pase 50 años haciendo un estudio para intentar dejarlo por mentiroso.

Por otra parte, en la misma Biblia asegura que el profeta que dé una profecía que no se cumpla, es decir, el “falso profeta”, es digno de muerte por pretender hablar en nombre de Dios cuando realmente está hablando de su propia opinión. Con esto no estoy diciendo que, llegando el día 22 de mayo, si todo sigue como hasta ahora, lo que debemos hacer es atrapar a este pastor y quemarlo en la hoguera acusado de ser un “falso profeta”, lo que estoy diciendo es que hay que tener mucho cuidado cuando intentamos hablar en nombre de Dios. Y, claro, en el momento que sirves, teóricamente a un dios, obviamente, este dios no te va a ordenar que comuniques un mensaje que le deje a él como mentiroso, uno que vaya en contra de su misma integridad.

Por todas estas razones, y por el hecho obvio y comprobado de las miles de fechas erróneas que, a lo largo de los siglos, se han dado por las diferentes religiones para que se termine este mundo, de lo que nosotros somos fieles testigos, puedo reafirmarme en la opinión que me parece una enorme deposición humeante, exáctamente igual que las otras profecías que se han hecho anteriormente y que no se han cumplido.

Como nota curiosa, la palabra, dentro de la teología que se usa para designar al estudio de las profecías y de los últimos tiempos es “escatología”, exactamente la misma que se usa para hablar de estas enormes deposiciones humeantes que hoy nos han ocupado.

lunes, 4 de abril de 2011

Políticos preparados

Estamos en crisis, y esto significa que es mucho más difícil encontrar un buen trabajo. Hoy en día, tener una buena preparación curricular es básico para conseguir un trabajo, por lo menos, medio decente.

Pero esto no es así para todo el mundo, hoy quiero presentar un caso muy curioso, el caso de aquellos que, teóricamente, deberían ser los más preparados de toda España, y sin embargo, no se les exige absolutamente nada para poder desempeñar sus trabajos, cobrar lo que cobran, tener sus escoltas, sus coches oficiales y sus pensiones vitalicias cuando abandonan sus puestos. Estoy hablando de nuestros ministros y nuestro presidente del gobierno.

A poco que hayáis estado buscando trabajo en los últimos, digamos, 20 años, habréis comprobado que es un requisito prácticamente imprescindible para encontrar algo bueno el hecho de hablar inglés de una forma fluida, y a poder ser acreditado por la escuela oficial de idiomas o la Universidad de Oxford. Pues bien, la persona que más debería hablar inglés de todo este país, aquel que se reúne con los máximos dirigentes mundiales y es la cara visible de toda la nación, precisamente ese, no lo habla. Este que vive en un palacio, que cobra 7442€ mensuales, sin tener que pagar luz o agua, por supuesto, este que cuando salga el próximo año de la Moncloa podrá no volver a hacer nada en su vida porque le mantendremos con una pensión vitalicia y escolta de por vida, precisamente, como decía antes, el que más razones tiene para aprender inglés y poder comunicarse de una manera eficaz con todos los “peces gordos” de todo el mundo, no puede hablar en inglés.

Bien es verdad que Zapatero tiene una titulación superior, es licenciado en Derecho. Eso no se le puede negar. El problema viene cuando le comparamos a otros líderes de países. El señor Obama estudió Derecho en Harvard y se  graduó en la Universidad de Columbia en la prestigiosa escuela de Derecho Harvard Law School. Lo hizo con un expediente brillante, magna cum laude. Posteriormente estudió en la Universidad de Columbia Ciencias Políticas y se especializó en Relaciones Internacionales. En cuanto a Silvio Berlusconi, tras estudiar en un colegio salesiano se licenció en Derecho en la Universidad de Milán y se graduó cum laude con una tesis sobre la publicidad. Angela Merkel, la canciller alemana, es doctora en física por la universidad berlinesa y catedrática de Química Teórica y Física en la Universidad de Humboldt en Berlín. Zapatero tiene una titulación superior, pero a poco que nos ponemos a compararle con otros máximos dirigentes de otras potencias mundiales, realmente sale bastante mal parado.

En cuanto a otros ministros, es cierto que tenemos grandes expedientes en cuanto a preparación, así es el caso de Alfredo Pérez Rubalcaba, que es doctor en Ciencias Químicas por la complutense de Madrid o Elena Salgado, licenciada en Ciencias Económicas y en Ingeniería Industrial. Ella fue la única mujer de su curso en la década de los 60.

Pero, por ejemplo, tenemos casos como el de José Blanco, Ministro de Fomento y Vicesecretario del PSOE. Él comenzó la carrera de Derecho (la preferida por la mayoría de los actuales ministros) pero no la terminó por su temprana afiliación política que ocupaba todo su tiempo y sus esfuerzos. El caso de Leire Pajín es también muy inquietante. Bien es verdad que es licenciada en Sociología. Pero, a partir de ahí, no ha trabajado en su vida. Ha sido una profesional de la política.

Otro de los casos de dirigentes que no tienen la preparación adecuada para ejercer su labor adecuadamente, es el de José Montilla, el presidente de la Generalitat de Cataluña. Él comenzó sus estudios superiores en dos ocasiones, Economía y Derecho, pero no terminó ninguna.

La verdad es que resulta bastante preocupante que sea el ofrecer favores políticos y el ascenso interno dentro de los partidos políticos, aquellos que dábamos la peor nota de todas las instituciones, recordémoslo, lo que prime sobre la experiencia o la preparación, incluso sobre la opinión de los electores, gracias a la dictadura del PPSOE. Es preocupante que para la elección de los que nos van a dirigir prime la fidelidad sobre la competencia. Tenemos unos políticos cada vez menos preparados, atrás quedan los Cánovas del Castillo y los Manueles Azaña, muy atrás.

Personalmente pienso que tenemos demasiados políticos y demasiado poco preparados para llevarnos a buen puerto. José Luis Sanchís, consultor político y de comunicación, tiene más de 30 años de experiencia y ha participado en un centenar de campañas electorales. Para Sanchís uno de los principales motivos que hay tras la falta de formación es el sueldo: “El salario del político debería ser equivalente al que se paga en otros trabajos que precisan formación específica. Es la única forma de que la gente preparada pudiera dedicarse a la política. Ahora mismo, el número de políticos es muy alto, tenemos un Congreso con 350 señores. Es excesivo. Sería mejor menos políticos, más cualificados y mejor pagados”.

Otro de los problemas de los partidos es que “ponen en las listas a quienes tienen a mano. En un colectivo siempre hay alguien para ir de número uno y número dos, pero es muy difícil encontrar al ocho, al nueve, al diez… Además, en los partidos priman conceptos diferentes, se prima la fidelidad por encima del mérito. Ya no es el gobierno de los mejores sino el gobierno de los más fieles o de los más necesitados de un puesto de trabajo. Se cae todo el proyecto, no se busca calidad sino rellenar un espacio y la gente que rellena espacios no es la más preparada”.

Así nos va...

sábado, 2 de abril de 2011

Salud, dinero y amor

Hace unos años, estaba yo con mi madre haciendo la compra en un supermercado e íbamos hablando de cuando yo era pequeño. Le comenté que uno de los recuerdos más felices que tengo de cuando era niño es cuando mi madre nos juntaba a mi hermano mayor y a mí en la bañera por las noches, y, en medio de nuestros juegos con el agua y nuestros muñecos, ella llegaba con un bol de leche caliente con pan migado. Se sentaba junto a la bañera y nos iba dando una cucharada a cada uno, mientras proseguíamos con nuestros mundos acuáticos imaginarios. Le dije que aquel era uno de los recuerdos más felices de mi niñez. Rememorar los momentos en que estaba ahí ahí con mi hermano jugando en la bañera con mi madre al lado dándonos la cena realmente me hace feliz. El recuerdo del sabor del pan con la leche es realmente dulce en mi memoria.

Cuando le contaba esto a mi madre, se le humedecieron los ojos. Después que hubiera terminado de narrarle mi recuerdo, con los ojos llorosos y la voz temblorosa me preguntó: “cariño, ¿sabes porqué os daba de cenar leche con pan?”. Cuando vio que la miraba extrañado, me contestó: “porque no tenía nada más para daros.”

Saliendo de la trágica situación de una madre que no tiene más que pan y leche para alimentar a sus hijos, aún en medio de la desesperación que ella seguramente estuviera pasando en esos momentos, yo recuerdo que era completamente feliz. Para mí todo era perfecto. Yo no necesitaba más que aquello. Un filete o un plato de patatas fritas no me habrían hecho más feliz, de hecho, dudo que hubiera habido nada que, al menos en mi recuerdo, me hubiera sabido mejor. Quizá por mi ignorancia y mi inocencia, pero yo era feliz en la escasez.

Esto me hace pensar un poco en el concepto de la felicidad. Hay muchos baremos que se pueden usar para medir la felicidad y así, por ejemplo, intentar ver en qué país la gente es más feliz o en qué pueblo de España debemos irnos a vivir para ser más dichosos, pero no creo que sea en alguna manera contabilizable el índice de felicidad de una persona. Es como el caso que me contaba ayer una amiga que un chico le había dicho que la quería un 85%, la sola idea de porcentuar el amor me parece algo insultante a este sentimiento.

Pero tomando alguno de estos baremos, he visto que una de las maneras en que se suele contabilizar la felicidad es en relación al nivel de aprovechamiento de los recursos existentes en cada país. Así, el número uno según este baremo es Vanuatu seguido de Colombia y Costa Rica. España aparece en el puesto número 87 del mundo y Estados Unidos en el 150.

No se hasta qué punto será representativa de la realidad esta tabla, pero me hace pensar. Buscando en los recuerdos y encontrando aquella historia de dos niños en una bañera siendo alimentados con leche y pan, me doy cuenta que la abundancia no da la felicidad, más felicidad da el saber aprovechar lo que se tiene. Hace poco hablábamos de algunos datos que nos dicen la cantidad de gente que vive con menos de un euro al día. ¿Ellos son menos felices que nosotros?, seguramente, como norma, no lo sean.

La famosa canción en que se nos presentan las tres cosas de la vida como “salud, dinero y amor” es un referente de la tendencia a pensar en la felicidad. Si tenemos estas tres cosas, estaremos completos, ya no necesitaremos nada más. Yo no creo que sea así. Pienso que, muchas veces, la felicidad no depende de lo que tienes, ya sea en el campo del dinero, del amor o de la salud, sino qué haces con lo que ya tienes. Es más importante saber apreciar lo que posees y administrarlo de una manera sabia que el tener mucha salud, una cuenta corriente con muchos ceros o una novia que te quiera más que a su vida.

Pero yo creo que más que todo esto, tu felicidad depende de en qué o en quién confíes para alcanzarla, en qué será tu bastón, tu apoyo. He visto a mucha gente, incluyéndome a mí mismo muchas veces, hundido por haber confiado en la persona equivocada. Porque hay una cosa que está clara, todos fallamos alguna vez, todo el mundo va a fracasar si intenta ser un ejemplo perfecto o alguien digno de total confianza.

Para ser feliz, necesitas ser consciente de lo que tienes, saber valorarlo y apreciarlo, aprender a aprovechar tus recursos de todo tipo al máximo, tener cerca a alguien que sepa apoyarte y comprenderte y elegir con mucho cuidado en quién confiarás. Alguien digno de completa fe, alguien que sepas que jamás te va a fallar. Yo ya he encontrado a esa persona.

Que seáis muy felices.

jueves, 31 de marzo de 2011

Algunas conclusiones

Muy buenas a tod@s. Ayer se cerró la encuesta que propuse sobre qué temas preferiríais que tratase con mayor frecuencia. Según he podido comprobar, los temas históricos y personales, son los que menos os interesan (solamente os interesan al 18% de los que habéis opinado) seguido de cerca por los socio/políticos (le interesan al 25% de vosotros). Casi la mitad de vosotros (el 43%) estáis interesados porque siga hablando de temas científico/religiosos. De todas maneras, la mitad de vosotros queréis que hable un poco de todo. (Es normal que no os concuerden los porcentajes para que entre todos formen un 100%, ya que cada persona podía votar a más de una opción.) Así que, según mi punto de vista, y si no os gusta hacedmelo saber, lo que debo hacer es seguir hablando un poco de todo pero poniendo especial hincapié en los temas científico/religiosos, ya que los otros 3 están más o menos igualados (solamente vencen los socio/políticos por un 7%).

Por otro lado, según podéis comprobar, he eliminado la publicidad del blog, pienso que tampoco era algo muy apropiado, sobre todo porque algunos anuncios eran un poco de mal gusto y para nada iban con la tónica que pretendo crear en la pajarería. Además, los beneficios que ofrecían eran completamente irrisorios teniendo en cuenta el trabajo que supone llevar esto al día. No creo que merezca la pena tener toda clase de anuncios de a saber qué empresas que, como todos bien sabemos, suelen usar el sexo y otras cosas para vender, y mucho menos por los beneficios tan minúsculos que ofrecen. Pero, de todas maneras, estoy planteándome el poner una pequeña pestaña donde cada uno pueda colaborar según su voluntad, con total libertad, ya sea con tarjeta de crédito, por paypal o por transferencia bancaria. Son solamente ideas tengo que, por supuesto, quiero también someter a vuestro consejo.

Para terminar en el día de hoy, quiero recapacitar un poco sobre algunas de las entradas que más éxito han tenido. Para empezar, está claro que la votación de la encuesta se corresponde con la realidad. En las gráficas de visitas por día puedo ver que, hasta hace bien poco, las entradas más visitadas con mucho son las que hablan de ciencia específicamente, seguidas por las religiosas. Estos son los temas que más os gustan.

Hace como un mes, escuché de labios de un amigo el paralelismo entre el porqué basamos muchísimos de nuestros anuncios, de nuestra publicidad en temas sexuales, incluso cuando no tiene nada que ver, incluso cuando ni siquiera puede ayudar a la venta, comparándolo con que fuésemos a un país donde todo lo vendieran usando como reclamo la carne. Con esta idea hice la entrada de “La tierra de las chuletas”. He podido comprobar qué verdad es. El pasado 29 de marzo, publiqué “SEXO”, una serie de pensamientos en torno a mi manera personal de ver este tema. Pues bien, ese día casi se duplicaron el número de visitas del día que había entrado más gente. Esta entrada, específicamente, ese mismo día, pasó a ser la tercera más visitada, igualando o incluso venciendo en número de visitas a otras que tenían más de un mes de antigüedad y que, supuestamente, estaban en el grupo de las “más visitadas”. Así que, está claro, el sexo vende. Es una conclusión a la que ya había llegado y que esta experiencia me ha ayudado a afianzarme, y eso que en esta ocasión solamente usé el nombre, por ninguna parte aparecía la imagen de un pecho o nada que pudiera hacer entrever que iba a poner algún tipo de documento pornográfico ni nada por el estilo.

Yo no sé si estaréis aprendiendo algo en mi pajarería, pero al menos yo sí qué os puedo decir que estoy aprendiendo muchísimo, no solamente de ver vuestras reacciones ante lo que escribo, viendo que os gusta y qué no tanto, sino también estoy aprendiendo de vuestros comentarios que me ayudan a recapacitary, por supuesto, me dan nuevos conocimientos. Recuerdo la conversación entre Dante y Alfonso en la entrada del “Ajuste fino”, de verdad que me quito el sombrero.

Hoy no diré nada más, solamente quería informaros de este par de cosas y, de verdad, de corazón, daros las gracias a todos los que, cada día, visitáis mi humilde pajarería en busca de algo, de lo que sea. Espero ser capaz de cumplir con vuestras expectativas, de verdad os puedo decir que pongo esfuerzo para hacerlo, que cada día os escribo ilusionado, que me encanta hacerlo. Como siempre os digo, si hay algo que pensáis que puedo cambiar, quitar o mejorar, decidmelo, quiero que, de alguna manera, esto lo construyamos entre tod@s, y si en algún momento necesitáis hablar conmigo personalmente, de una manera un poco más intima de alguno de los temas que trato en el blog o de lo que sea, quiero estar disponible para todos vosotr@s. Podéis escribirme sin ningún problema y sin ningún miedo a buba1107@gmail.com . Dentro de mis posibilidades, intentaré ayudaros en todo lo que pueda.

¡Un saludo a tod@s!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Héroes

Cuando vas a una librería a comprar la biografía de alguien que admiras, normalmente estás buscando un ejemplo, una vida que pueda servirte de arquetipo de bondad, determinación, valentía, sabiduría, fuerza o lo que fuera.

Más aún, cuando estamos buscando en las figuras religiosas presentadas por sus propios seguidores, esperamos que en ellos se pongan en relieve sus virtudes, intentando camuflar en la medida de lo posible sus fallos y maximizando sus capacidades, porque el interés está en presentar lo mejor posible a sus héroes. La meta es que todo el mundo vea qué bueno es aquel a quien ellos siguen, de quien están tomando ejemplo es ciertamente digno de seguir, con muy pocos o ningún error y cargado de santidad, poder y misticismo. Así es en la mayoría de los escritos sagrados de casi todas las religiones.

Pero los escritos judíos y seguidamente los cristianos de la Biblia para nada son así. La idealización de los héroes que podemos ver en los escritos narrativos, mucho más en los religiosos de todo el mundo y aún más en la antigüedad tiene esta enorme excepción. Y es que parece que los escritores del antiguo y del nuevo testamentos están empeñados en sacar toda la basura de sus, teóricamente, héroes a la luz, para que todo el mundo pueda verlo, para que cualquiera pueda decir cualquier cosa sobre ellos. ¡Qué extraño!, ¿verdad?.

Y es que a poco que investiguemos, nos encontramos con que los líderes del judaísmo y cristianismo, los que, al menos a ojos de su pueblo, tendrían que ser ejemplo de santidad y pureza, quedan como unos villanos de cuento de los Grimm.

Para empezar, el gran Abraham, el primer patriarca, aquel de quién se dijo que su fe le contó por justicia, aquel a quién se le prometió que llegaría a ser padre de naciones, que por medio de su descendencia llegarían a ser benditas todas las familias de la tierra, éste, comenzó sus días viviendo en la tierra de Ur, un lugar pagano en el que se adoraba a multitud de dioses, incluso con sacrifios humanos en su honor. Abraham mismo comenzó su vida en esta cultura adorando a estos dioses a los que se sacrificaban personas. Él intentó mentir al faraón diciéndole que su mujer Sara realmente se trataba de su hermana, para que no tuviera problema en acostarse con ella. Este Abraham estuvo dispuesto a mentir para que un hombre se acostase con su mujer. Me resulta difícil de imaginar alguna cosa peor.

Moisés, el gran libertador, aquel que Dios eligió para que liberase a su pueblo de la esclavitud en Egipto, por el que hizo grandes proezas y milagros, aquel que partió el Mar Rojo en dos, como todos sabemos gracias a Charlton Heston, aquel con quién Dios habló directamente y le reveló su Ley, el escritor de la Toráh; este Moisés, durante cuarenta años fue criado en la corte de faraón como un príncipe. Durante estos años, él mismo fue testigo de la manera en que su propio pueblo era esclavizado para darle este rango, para proporcionarle su bienestar y su grandeza. Durante este tiempo podríamos compararlo a algunos de los tiranos que hoy en día señalamos por vivir como dioses mientras su pueblo se muere de hambre. Este hombre asesinó a sangre fría a un soldado del ejército que le servía. Este gran líder, o al menos eso se piensa, era tartamudo, no era especialmente bueno hablando. Y sin embargo Dios llegó a afirmar que él era el hombre más manso y humilde del mundo.

David, el rey de Israel, el niño que derrotó al gigante Goliath, el que pacificó toda la tierra de Israel, al que Dios mismo prometió que de su linaje nacería un rey que reinaría por siempre en clara alusión a Cristo, el que siendo niño mataba leones y osos para cuidar de sus ovejas, el que compuso la mayoría de los salmos, el cantor de Jahweh, el conquistador de Jerusalén; este David desobedeció a Dios en multitud de ocasiones. Este David usó su poder como rey para acostarse con una mujer y, ante la noticia de que ella estaba embarazada, trató de hacer volver de la guerra a su marido, uno de los soldados de su ejército, para que se acostase con su mujer y así tratar de tapar su error. Al ver que no lo conseguía, por la integridad de Hurías, mandó matarle. Este asesino, este mentiroso, este adultero, de él dijo Dios que tenía el corazón conforme al suyo.

Pedro, el que según los católicos fue nombrado por Jesús como el primer Papa, uno de los discípulos más cercanos a Cristo, él pasó mucho tiempo cerca de Jesús, él fue uno de los fundadores de la Iglesia, aquel que con una valentía y una sabiduría impropias de un pescador del Israel del primer siglo lideró la primera iglesia con determinación y humildad, sin duda una de las figuras clave del libro más leído y más trascendental de la historia de la humanidad; este Pedro, traicionó a su maestro en los momentos más críticos de su vida, cuando más le necesitaba, le dio la espalda. Este hombre impulsivo usó la violencia cuando debería haber usado la humildad y el amor, Jesús mismo le reprendió llamándole “Satanás”.

Pablo, el apóstol que Jesús llamó después de haber ascendido al cielo, el hombre que ha escrito más libros de la Biblia, una de las figuras más influyentes en la iglesia de los primeros tiempos, aquel cuyos escritos más han influido en la teología en casi todos los aspectos en toda la historia, el que pasó penalidades, cárceles, desnudez, naufragios, sufrimientos, el que fue martirizado en Roma por ser seguidor de Cristo; este Pablo, fue uno de los más fanáticos perseguidores de los cristianos en los años anteriores a su conversión al cristianismo, él mismo consintió la muerte de Esteban, el primer mártir del cristianismo. Este Pablo, una vez era apóstol, tenía un temperamento que era ciertamente dificil tratar con él, la gente no quería pasar tiempo con Pablo porque era lo que hoy consideraríamos un “gruñón”.

Es muy curiosa la tendencia de la Biblia a humillar a sus héroes. Esa es la idea que podemos sacar leyendo por encima las historias de estos personajes. La solución nos llega cuando comenzamos a ver el personaje que está detrás de todos ellos. La Biblia no trata que sus héroes sean repudiados por lo que han hecho, solamente los pone en su sitio. Ellos son hombres como tú y como yo, no son semidioses ni gente con un poder de santidad sobrehumano, simplemente son personas que hicieron grandes cosas porque se pusieron en manos de Dios.

Pero hay un héroe, el mayor de toda la Biblia, que sí que es alabado, exaltado, puesto en lo más alto. Toda la biblia, no solamente los evangelios, sino lo que hay antes y lo que va después, trata del plan de Dios y su realización en la persona de Jesús, él es el único digno de ser puesto en lo más alto, y el más digno de ser llamado héroe. Los hombres, por muy importantes que fueran, los trata como lo que son, hombres.

Porque todos los hombres somos malos, todos fallamos. Absolutamente todos.

martes, 29 de marzo de 2011

SEXO

Hace un tiempo hablé de la influencia que tiene en nosotros la sociedad y que no somos tan libres como presumimos. Otro ejemplo es el que hoy os traigo. El caso es que en España, la media de edad cuando se pierde la virginidad, según he podido ver en algunas páginas web, está en torno a los 16 años. Esta es una cifra más o menos media, en el mapa que veis encima de estas palabras podéis observar, de los países que se tienen datos, la media de edad a la que se tiene sexo por primera vez.

El caso es que, está claro, la cultura de cada país influye en la edad a la que se se practica el sexo por primera vez, incluso influye en las condiciones en que se hace. Como todos sabemos, hay culturas en que practicar el sexo fuera del matrimonio está penado, sencillamente no se contempla esta posibilidad, todo lo contrario en nuestra cultura, en que prácticamente está fomentado, ya sea por medio de los anuncios, como hablábamos también, por medio de la presión de los amigos, o de las facilidades que hoy en día existen, está claro que en nuestro país, en los últimos años esta media ha bajado, y según vemos cómo se desarrollan los acontecimientos, lo seguirá haciendo.

Ayer os exponía que, según mi opinión al menos, no todas las ideas son dignas de la misma tasa de respeto. Y no espero que esta sea una excepción. No lo espero porque sencillamente sé que mi opinión respecto a este tema no va para nada con la corriente que lleva todo el mundo a mi alrededor, y lo sé por propia experiencia, pero quiero contaros qué opino yo de este tema.

Tengo 26 años, 10 más de la edad en que, teóricamente, pierden la virginidad las personas como yo, las que viven en mi mismo país, con mi nivel cultural y adquisitivo. Y, sin embargo, soy virgen. Sé que en medio del mundo en que me muevo, este es un dato que debería avergonzarme, por todos es sabido que un chico de 26 años aún siendo virgen es todo un fracasado, así que, a ojos del resto de la gente, es probable que sea un fracasado, pero creo que tengo mis razones para no haberlo hecho, y que estas razones son más importantes que la opinión de la gente o incluso que “la llamada de la naturaleza”.

Para empezar, quiero dejar claro que la razón por la que sigo siendo virgen no es que no le dé la importancia suficiente al sexo. Yo creo que el sexo es algo muy importante para el ser humano, para la vida de una pareja y para Dios. De hecho, fue Dios mismo el que lo diseñó para el disfrute del hombre (y de la mujer, claro). La razón se basa precisamente en todo lo contrario, si aún sigo siendo virgen, es porque le doy mucha importancia al sexo. Le doy tanta importancia que prefiero guardarlo como uno de los más grandes regalos que puedo hacer a alguien, para una mujer en especial, para aquella con quien decida compartir mi vida. No quiero compartirlo con nadie más que con ella. Sabéis que soy un poco friki, así que pondré un ejemplo friki; para un coleccionista de figuras de Star Wars, siempre es mucho más valioso, y de hecho se paga más, si la figura en cuestión está aún envuelta, si nadie ha abierto el plástico. Mi intención es hacer el regalo completo, pagando el coste de la pureza.

Otra de las razones por las que creo que debo esperar, y por las que, de hecho, lo hago, os lo podréis imaginar, es porque creo que Dios mismo así lo ordena. Partiendo de la base que Dios nos ha creado, creo que él sabe perfectamente cómo funcionamos, y porqué ha puesto ciertos límites en nuestras vidas, y este es uno de ellos. Así como el diseñador de un coche que funciona con gasolina se negaría rotundamente a que intentásemos alimentarlo con agua destilada, por mucho que alguien que no entienda cómo funciona el motor se empeñe en que va a ir mejor con el agua, porque es más pura y seguramente mejor para esto, sobre todo si el agua está de la nevera. De la misma manera, prefiero confiar en los consejos de aquel que me creó para guiarme en la manera en que funcionaré porque, de hecho, sabe exactamente cómo funciono. Así que, aunque muchas veces no entienda lo que se supone que tengo que hacer, creo que es mucho más sabio hacer más caso al que me dio la vida que a los que me rodean o incluso que a mi propio consejo.

Estas son dos razones que tengo para procurar mantener la virginidad hasta el día en que me case. Hay otras e incluso estas que he dado están muy resumidas, pero solamente quería declarar esto hoy, quería afirmar que, en mi opinión y en la de Dios, el sexo es bueno, está bien no solamente por el hecho de procrear y reproducirse, sino como la expresión absoluta de la intimidad entre dos personas, como fuente de placer, tanto físico como emocional, incluso espiritual. Y al mismo tiempo, quería declarar que es bueno esperar, que no debemos menospreciar el sexo hasta el punto de compartirlo con cualquier persona que se cruza en nuestras vidas, ni siquiera con aquellas que queremos o nos atraen físicamente. A todos aquellos que aún no se han casado, os animo a mantenerlo, aunque parezca que llegáis tarde, nunca es tarde para pedir perdón al dador de la vida y buscar la restauración, no física, sino espiritual.

Aunque parezca mentira, hay gente que sigue creyendo en estas cosas, yo he conocido a varias personas que han sabido esperar hasta el matrimonio y lo han logrado, entre ellos mi hermano, y aún no he conocido a nadie que se arrepienta de haberlo hecho, todo lo contrario, están muy contentos y orgullosos. A pesar que, obviamente, y como yo mismo sé, no fue nada fácil, saben que ha merecido la pena, saben que, no solamente dieron el mejor regalo posible a sus cónyuges, sino que respetaron el plan de Dios y en esto, como en todos los aspectos en que obedezcamos al creador, fueron bendecidos.

lunes, 28 de marzo de 2011

Respeto

Supongo que todos en algún momento habremos sentido en nuestras carnes el dolor de cuando alguien se está riendo de ti. Es algo bastante doloroso, sobre todo dependiendo de en qué momento de tu vida, si eres niño te afecta mucho más, sin contar que los niños pueden ser especialmente crueles, y también depende de la persona que lo hace. No es lo mismo que se ría de ti alguien que pasa por la calle y ni conoces siquiera a que lo haga una persona que estimas, alguien cuya opinión de ti influye en gran manera en la que tú mismo tengas.

Y es que es muy importante lo que piensa el resto de la gente de nosotros, realmente nos afecta, nos hace estar más tristes o más felices, incluso influye en cuánto nos queremos a nosotros mismos. Ciertamente el grado en que nosotros nos respetamos a nosotros mismos está influido por el grado en que somos respetados por aquellas personas que estimamos importantes en nuestras vidas.

Pero claro, también debemos tener en cuenta que no siempre somos las víctimas de la malicia y las faltas de respeto por parte de aquellas personas sin ningún tipo de humanidad ni compromiso con la verdad, lo cierto es que nosotros también somos esos que ofenden a los demás, que faltamos el respeto a otras personas por no opinar como nosotros, por no tener los mismos gustos o incluso por errores que hayan tenido. Es probable que esté meando fuera del tiesto diciendo que vosotros habéis faltado el respeto a alguien a lo largo de vuestras vidas, pero, por lo menos por mi parte, puedo decir, y muchos de los que leeréis esto habréis sido víctimas, que en demasiadas ocasiones he faltado el respeto a la gente, a menudo a aquellos que quiero, y que también, como aquellos que lo han hecho conmigo, debemos cambiar en este tema.

Pero hoy quiero recapacitar sobre otro tema. Yo pienso que todas las personas merecen respeto, probablemente no por sus propios méritos, sino por nosotros mismos. Porque el hecho de faltar el respeto a alguien significa que tú crees que eres más importante que esa persona, que sientes que puedes pisarle, aunque sea dialécticamente, ya que te has puesto en un trono por encima del suyo, y por lo tanto te sientes con todo el derecho del mundo a juzgarle, a usar el dolor que le provocarás por hacerlo para tu propio deleite. El problema, según mi punto de vista, llega cuando pensamos que todas las ideas son merecedoras del mismo rango de respeto.

Puede ser que parezca una obviedad, pero muchas veces he hablado con gente que exigía de mí el mismo respeto para todas las ideas, incluso en alguna ocasión yo mismo he caído en esta trampa.
Hoy en día vivimos un tiempo en que el relativismo ha inundado toda la corriente filosófica que la gente sigue, cualquiera que cree o afirma cualquier sentencia absoluta, como hablaba en otras ocasiones de la creencia en un dios concreto o, como decía Daniel, la creencia en la interferencia de vida extraterrestre inteligente en nuestra historia, inmediatamente es tachada de tontería. Porque el hecho es que, y de esto también me gustaría hablar otro día, cuando alguien hace una afirmación categórica respecto a un tema, automáticamente está negando todas aquellas afirmaciones que están en contra de esta primera. Esto es algo que puede parecer una tontería en sí mismo, pero es una idea que tenemos muy presente en todo lo que pensamos.

No quiero entrar hoy en temas religiosos, pero voy a usar un ejemplo religioso para que entendáis lo que os estoy intentando decir. Yo creo y afirmo que Jesús es Dios. Jesús dijo que es el único camino para lograr la salvación. En el momento que yo estoy afirmando esto, automáticamente estoy negando validez a todas las demás religiones que afirman que tienen un método para lograr llegar a Dios, salvarse, trascender o lo que sea cada una, incluso estoy negando a aquellos que, y es a lo que voy, dicen que todas las religiones son iguales y te van a dar la salvación si eres más o menos bueno o si cumples con una serie de normas. Con lo cual, estoy diciendo, así con todas las letras, que todos los demás profetas, misticismos, karmas o lo que sea no pueden acercarte lo más mínimo a Dios.

Y así es con todo, en el momento que hacemos una afirmación categórica, estamos cerrando muchas puertas, y hoy en día ponemos más énfasis en intentar respetar todas las ideas que en buscar la verdad. Incluso es posible que penséis que la verdad no existe, o que cada persona tiene su propia verdad. Yo no lo pienso, y de hecho este relativismo es una paradoja, pero eso lo hablaremos en otra ocasión.

Las ideas o las opiniones pueden ser respetables, pueden ser buenas o pueden pasar sin pena ni gloria por nuestro filtro particular. Pero también pueden ser malas, las ideas sí que pueden ser indignas de respeto, incluso abiertamente despreciables. Esta es la razón por la que, por ejemplo, se cierran páginas web, por orden judicial. Esta es la razón por la que muchas personas están en la cárcel. No todas las ideas, no todos los planteamientos son dignas de respeto, o al menos hay algunas que yo nunca respetaré, bajo ningún concepto.

Nunca respetaré que alguien se considere más valioso que otra persona, llegando incluso a matar por desprecio hacia otro ser humano. Nunca respetaré una idea que nazca de una malinterpretación de mis palabras, o de unas palabras que se dice que yo dije aunque nunca hice. Nunca respetaré que alguien maltrate a otra persona, sea cual sea el fin. Nunca respetaré que aquella persona que es lo suficientemente adulta para tener relaciones sexuales tenga tanta valentía como para matar a su hijo. Nunca respetaré a aquellos que pretenden obligarme, a mí o a otros, para que piense, crea o sienta como ellos.

Hay muchas ideas que no respeto, y que nunca haré. Porque pienso que, a pesar que todas las personas deben ser respetadas, no todas las opiniones deben serlo. Por esto mismo, está bien que algunos de vosotros no respetéis lo que yo pienso, o que penséis de algún tema que lo abordo con algo de dureza, o que soy iluso.

Seguramente vuelva a faltar al respeto a más gente a lo largo de mi vida, está mal y estará mal, no lo disculpo. Pero por lo menos prometo intentar no hacerlo, y pedir perdón cuando lo haga, espero lo mismo de todos vosotros. Lo que sí que haré, será decir cuando no comparto vuestra opinión, incluso cuando no la respete. En esto, como en lo otro, espero ser tratado de la misma manera, porque por supuesto que sé que muchas veces me he equivocado en el pasado, y que lo seguiré haciendo en el futuro.

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