martes, 29 de marzo de 2011

SEXO

Hace un tiempo hablé de la influencia que tiene en nosotros la sociedad y que no somos tan libres como presumimos. Otro ejemplo es el que hoy os traigo. El caso es que en España, la media de edad cuando se pierde la virginidad, según he podido ver en algunas páginas web, está en torno a los 16 años. Esta es una cifra más o menos media, en el mapa que veis encima de estas palabras podéis observar, de los países que se tienen datos, la media de edad a la que se tiene sexo por primera vez.

El caso es que, está claro, la cultura de cada país influye en la edad a la que se se practica el sexo por primera vez, incluso influye en las condiciones en que se hace. Como todos sabemos, hay culturas en que practicar el sexo fuera del matrimonio está penado, sencillamente no se contempla esta posibilidad, todo lo contrario en nuestra cultura, en que prácticamente está fomentado, ya sea por medio de los anuncios, como hablábamos también, por medio de la presión de los amigos, o de las facilidades que hoy en día existen, está claro que en nuestro país, en los últimos años esta media ha bajado, y según vemos cómo se desarrollan los acontecimientos, lo seguirá haciendo.

Ayer os exponía que, según mi opinión al menos, no todas las ideas son dignas de la misma tasa de respeto. Y no espero que esta sea una excepción. No lo espero porque sencillamente sé que mi opinión respecto a este tema no va para nada con la corriente que lleva todo el mundo a mi alrededor, y lo sé por propia experiencia, pero quiero contaros qué opino yo de este tema.

Tengo 26 años, 10 más de la edad en que, teóricamente, pierden la virginidad las personas como yo, las que viven en mi mismo país, con mi nivel cultural y adquisitivo. Y, sin embargo, soy virgen. Sé que en medio del mundo en que me muevo, este es un dato que debería avergonzarme, por todos es sabido que un chico de 26 años aún siendo virgen es todo un fracasado, así que, a ojos del resto de la gente, es probable que sea un fracasado, pero creo que tengo mis razones para no haberlo hecho, y que estas razones son más importantes que la opinión de la gente o incluso que “la llamada de la naturaleza”.

Para empezar, quiero dejar claro que la razón por la que sigo siendo virgen no es que no le dé la importancia suficiente al sexo. Yo creo que el sexo es algo muy importante para el ser humano, para la vida de una pareja y para Dios. De hecho, fue Dios mismo el que lo diseñó para el disfrute del hombre (y de la mujer, claro). La razón se basa precisamente en todo lo contrario, si aún sigo siendo virgen, es porque le doy mucha importancia al sexo. Le doy tanta importancia que prefiero guardarlo como uno de los más grandes regalos que puedo hacer a alguien, para una mujer en especial, para aquella con quien decida compartir mi vida. No quiero compartirlo con nadie más que con ella. Sabéis que soy un poco friki, así que pondré un ejemplo friki; para un coleccionista de figuras de Star Wars, siempre es mucho más valioso, y de hecho se paga más, si la figura en cuestión está aún envuelta, si nadie ha abierto el plástico. Mi intención es hacer el regalo completo, pagando el coste de la pureza.

Otra de las razones por las que creo que debo esperar, y por las que, de hecho, lo hago, os lo podréis imaginar, es porque creo que Dios mismo así lo ordena. Partiendo de la base que Dios nos ha creado, creo que él sabe perfectamente cómo funcionamos, y porqué ha puesto ciertos límites en nuestras vidas, y este es uno de ellos. Así como el diseñador de un coche que funciona con gasolina se negaría rotundamente a que intentásemos alimentarlo con agua destilada, por mucho que alguien que no entienda cómo funciona el motor se empeñe en que va a ir mejor con el agua, porque es más pura y seguramente mejor para esto, sobre todo si el agua está de la nevera. De la misma manera, prefiero confiar en los consejos de aquel que me creó para guiarme en la manera en que funcionaré porque, de hecho, sabe exactamente cómo funciono. Así que, aunque muchas veces no entienda lo que se supone que tengo que hacer, creo que es mucho más sabio hacer más caso al que me dio la vida que a los que me rodean o incluso que a mi propio consejo.

Estas son dos razones que tengo para procurar mantener la virginidad hasta el día en que me case. Hay otras e incluso estas que he dado están muy resumidas, pero solamente quería declarar esto hoy, quería afirmar que, en mi opinión y en la de Dios, el sexo es bueno, está bien no solamente por el hecho de procrear y reproducirse, sino como la expresión absoluta de la intimidad entre dos personas, como fuente de placer, tanto físico como emocional, incluso espiritual. Y al mismo tiempo, quería declarar que es bueno esperar, que no debemos menospreciar el sexo hasta el punto de compartirlo con cualquier persona que se cruza en nuestras vidas, ni siquiera con aquellas que queremos o nos atraen físicamente. A todos aquellos que aún no se han casado, os animo a mantenerlo, aunque parezca que llegáis tarde, nunca es tarde para pedir perdón al dador de la vida y buscar la restauración, no física, sino espiritual.

Aunque parezca mentira, hay gente que sigue creyendo en estas cosas, yo he conocido a varias personas que han sabido esperar hasta el matrimonio y lo han logrado, entre ellos mi hermano, y aún no he conocido a nadie que se arrepienta de haberlo hecho, todo lo contrario, están muy contentos y orgullosos. A pesar que, obviamente, y como yo mismo sé, no fue nada fácil, saben que ha merecido la pena, saben que, no solamente dieron el mejor regalo posible a sus cónyuges, sino que respetaron el plan de Dios y en esto, como en todos los aspectos en que obedezcamos al creador, fueron bendecidos.

11 comentarios:

Fertxu dijo...

Bueno... Ya sabes lo que opino yo al respecto, no lo escribiré aquí porque es algo que únicamente comparto con los míos, ya me entiendes...
Un abrazo Pozo, ya sabes que respeto muchísimo tus opiniones, tanto como las mías, aunque ni aveces ni se parezcan ;)

David Pozo Plumed dijo...

Cuando uno espera es duro, pero ciertamente, despues, te alegras de haber esperado. Fijáos, no conozco a nadie que se arrepienta de no haberse acostado con alguien, pero sí conozco muchos arrepentidos por haberlo hecho...
Mi matrimonio es una maravilla, una delicia, y estoy seguro que en gran medida es por haber esperado al momento adecuado para el sexo. Y ahora, ya casados, no os preocupéis que el tiempo se recupera de lo lindo :)
Un beso buba.

Susana dijo...

Yo no podría esperar. El sexo tiene una connotación física muy importante, casi más que la psicológica. Pero respeto a quien lo haga.

Anónimo dijo...

CADA UNO CON SU CUERPO QUE HAGA LO QUE MEJOR LE CONVENGA. SI ES VERDAD QUE ES DE RESPETAR UNO QUE TENGA RELACIONES QUE OTRO QUE NO LAS TENGA.eL HÁBITO NO HACE AL MONJE, DIME DE QUE PRESUMES Y TE DIRE DE QUE CARECES.

Anónimo dijo...

Por supuesto, como también dicen, es de respetar tu opinión y decisión sobre el tema. Supongo que ésta se basa esencialmente en el código religioso al que rindes fidelidad y por el que te guías, y ésta también es razón fundamental por la que cada vez se va perdiendo más esa idea de llegar virgen al matrimonio, porque el Estado es laico y la sociedad cada vez más ateísta.

No soy quien para hacer que te cuestiones tus decisiones o creencias, ni te conozco,siquiera... pero siempre ante estos temas me surgen preguntas como si Dios también condena la masturbación o qué pensarías si llegado y pasado el momento de tu matrimonio, tienes problemas con tu esposa de cualquier índole que os hacen separaros o desenamoraros... ¿te sentirás impuro para volver a entregarte a otra mujer?¿habrás fallado a los ojos de Dios?.

Yo no creo que siga anticipándose la edad de iniciación en el sexo, seguramente en los próximos años y generaciones, se mantenga ese intervalo de edad. Todo son conjeturas pero al igual que España vivió una Transición política, en los últimos años la está viviendo a nivel religioso y de sistema familiar. Los padres no imponen tanto sus creencias religiosas y sus hijos crecen sin ellas. Esos hijos no pueden enseñar en religión a los suyos porque no creen en ello, y aunque no se opongan a que su progenie pueda creer, las ataduras no sólo religiosas sino morales que anteriormente había, son inexistentes.

En conclusión, se están cometiendo muchos errores, porque si bien para practicar sexo es conveniente evidentemente una madurez biológica, también psicológica y personal. Antes se escudaban en esa fe y creencias para crear en los hijos lo que para ellos era idílico, sexo tras el matrimonio; idílico y útil, puesto que un embarazo no deseado a ciertas edades y situaciones se sabe lo que conlleva.

Ahora, hay que educar en valores, en respeto, y creo que esa Transición que supone también una liberación para quienes no son creyentes, verán que también se hace necesario una educación moral para que las siguientes generaciones no consideren el sexo como una rebelión o revolución, quien sabe.

Un saludo.

Dal Wehawax dijo...

Me gustó el tema y como lo tratas. Ser eunuco voluntario no es algo que resulte de lo más agradable de llevar. Tú sabrás tus luchas y momentos de tensión. En un mundo donde se nos pide a todos que vayamos regalando el sexo por la calle donde se nos agrede masivamente con imágenes con una propaganda poderosísima que seas como eres tiene tela marinera. Y más porque no eres un superhombre sino un joven normal únicamente armado de sus convicciones y de su voluntad. ¡Hurra por Miguel Angel! Vivir como se piensa es vivir con libre albedrío. Bien haces en ser tú. Como también los demás lo hacen siendo diferentes. Todos los jóvenes no son iguales ni tienen los mismos dones o habilidades o entereza de espíritu o de carácter. Aún si eligieron libremente no ser virgenes eligieron ellos su camino. Hay que respetar esas decisiones. Lo bueno para unos es malo para otros. Todos tenemos derecho concedido por Dios a equivocarnos si queremos por eso nos dio libre albedrío. Bueno no os sermoneo más. Es mi opinión. Estupendo artículo como siempre. Te vendes muy bien eres un artísta con dotes naturales para promocionarte. Sabes el valor de la imagen. Felicidades

Pozo dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras opiniones. En cuanto al anónimo de las 21:11 (creo saber quién eres) simplemente me gustaría aclarar que para nada me siento perfecto o superior a nadie por este tema. Soy consciente que soy realmente malo y que si he sido capaz hasta ahora de conseguirlo ha sido por la única gracia de Dios. Otra cosa es el hecho que la Palabra de Dios, así como mi propia opinión y el testimonio de todos aquellos que lo han probado dicen que debemos esperar. Yo respeto a todo aquel que no espere, pero sinceramente creo que no está bien. Que cada uno tome sus propias decisiones.

No quiero hacerme pasar por alguien perfecto por no haber tenido sexo, ni quiero colocarme en un trono sobre nadie. Y por supuesto, no presumo de nada en absoluto, más que de mi Dios, de él si que presumo.

Yo medito constantemente en lo que es lo malo, lo que es lo bueno y lo que es lo mejor para seguirlo, o al menos lo intento. Te aconsejo que hagas lo mismo.

Alfonso dijo...

Bueno Pozo, respeto tu postura xo me gustaría añadir algo, hay una diferencia entre hacer el amor y sexo.Tu estas hablando de hacer el amor, y xa eso yo considero q lo unico importante es querer a la otra persona. Otra cosa es practicar sexo, creo que para esto lo unico q hay q tener es la cabeza en su sitio y tener un grado de madurez suficiente para saber q quieres hacerlo y tomar las precauciones necesarias. No obstante tmb esto es solo mi opinión. Un saludo

Anónimo dijo...

los que te conocemos de verdad, sabemos que no es verdad que seas virgen, esque ahora tienes que dar una imagen pero de falso , hipócrita, y no creo que tengas continuamente que decir que lo eres, porque es mentira, santo, santo santo..........y si lo es, porque no te callas, dime de lo que presumes y te diré de que careces

Miguel Ángel Pozo dijo...

Por las cosas que dices, me parece más que evidente que no me conoces lo más mínimo, de todas maneras te agradecería que me dijeras quién eres para ver hasta qué punto es verdad esto que dices. En cuanto a que intento dar una imagen de "santo" y que realmente soy un falso o un hipócrita, pues bien, mi única intención es la de trasmitir una idea, no la de hacerme pasar por "alguien superior", quienes me conocen saben que soy especialmente crítico con mis errores, y que no tengo ningún problema en admitir que soy muy malo. Y en cuanto a que no soy virgen, pues bien, el comentario de un anónimo que contradice lo que yo defiendo, no tiene porqué inquietarme, la prueba es que he publicado el comentario, y que lo sigo diciendo: Soy virgen. Si tanto sabes que no lo soy, te animo a que te identifiques y me digas exactamente en qué momento y con quién la he perdido.

Y por último, este es el último comentario en el que se me insulta que sale de un anónimo cobarde, a partir de ahora, quien seas, serás completamente ignorado a no ser que tengas la suficiente valentía como para poner cara a tu lengua de serpiente.

Un saludo.

J. Samuel Díaz López dijo...

Muy buena entrada Miguel Ángel. Un abrazo.

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