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miércoles, 28 de marzo de 2012

Relativismo


Hace un poco, estaba releyendo la entrada que publiqué hace justamente un año. Ahí prometía que seguiría hablando sobre algo que realmente no he vuelto a mencionar, así que de eso me gustaría hablar hoy, de eso que se ha dado por llamar relativismo.

El posmodernismo es una palabra bastante difícil de expresar porque comprende muchas disciplinas como la filosofía, el arte, o la religión. Pero lo que sí que se puede decir es que surgió como reacción al racionalismo estricto del modernismo elevando la subjetividad moral por encima de la objetividad reinante en el modernismo. Es decir, en reacción ante la lógica matemática del modernismo (o en todo caso, después), surgió un movimiento llamado posmodernismo que se basa en el relativismo y ha sido el principal instrumento por el cual actualmente es tan importante en nuestra sociedad.

Lo que viene a decirnos el relativismo es que no existen verdades ni valores absolutos y que, por lo tanto, es el individuo, desde su prisma cultural, ideológico y religioso, el que debe seleccionar lo que, para él, es verdad. Porque el hecho es que la verdad no puede llegar a ser conocida. Así dicho puede sonar muy poético, pero estas afirmaciones tienen varios problemas de base.

El primero y más obvio, es que la sentencia no existen verdades ni valores absolutos es una paradoja, es un absurdo lógico y, por lo tanto, debe ser rechazado de entrada. Me explico. Esta afirmación en sí misma pasa por ser una verdad absoluta, se niega categóricamente algo, eso es un absoluto. Pero si esa misma afirmación niega las verdades absolutas, entonces nos encontramos con que se niega a sí misma, con lo cual jamás podrá llegar a ser cierta.

Está claro que para una persona, el venir de un trasfondo o de otro influye en la manera en que entienda lo que sucede o incluso en la manera en que reaccione al respecto. Está claro que lo que sucede dentro de nuestras mentes nos coarta, nos impulsa, nos afecta, nos hace creer una cosa u otra. Es posible que tengamos un hecho, que ha habido un accidente de coche en el que han muerto 3 personas, y diferentes personas con diferentes trasfondos lo puedan interpretar de diferentes maneras, pudiendo uno llegar a pensar que el conductor se ha chocado contra el árbol porque iba discutiendo con su mujer por teléfono y otro pensar que lo ha hecho porque ha sido el castigo de Dios por no haber bajado la basura la noche anterior. Son dos interpretaciones completamente diferentes de un mismo hecho. Pero lo que no podemos considerar como verdad son las interpretaciones de esos dos personajes, sino que ha habido un accidente de un Opel Corsa rojo, en el que se ha estampado contra un árbol y han muerto tres varones de 19, 23 y 45 años. No es que haya diferencia entre mi verdad y la verdad, es que mi verdad es una opinión, la verdad es objetiva, incambiable y única, por eso es verdad. Mi opinión tendrá más o menos de verdad según esté más o menos en consonancia con la verdad.

En cuanto a la sentencia la verdad no puede llegar a ser conocida, también muy común, se trata de otra auto negación. Me explico. Es demasiado presuntuoso el decir que la verdad no puede llegar a ser conocida, por el sencillo hecho de que para hacer esa afirmación con total convencimiento y sin miedo al error, el que la hace debería conocerlo todo, y haberse asegurado inequívocamente de que no existe la manera de conocerla por ningún método. El problema llega cuando esa persona, que ya ha sondeado los misterios de la sabiduría, la filosofía, la religión y de todas las disciplinas existentes, y ya ha adquirido el saber suficiente como para atreverse a hablar en esos términos tan absolutos (términos de los que ya antes negó su existencia) como si hablara en nombre de la verdad, niega la validez de su propio razonamiento al explicar que no es posible conocer lo que él, de hecho, ya conoce. Simplificando, lo que dice es que él conoce la verdad, y que, por lo tanto, conociéndola, puede negar la capacidad de conocerla. Otra paradoja, un poco más complicada de captar, pero igual de imposible.

Yo creo firmemente que la verdad existe, por el sencillo hecho de que todo intento de negarla resulta en un absurdo y porque, sinceramente, creo que un árbol que se cae en medio del bosque, lo hace aunque nadie lo vea, aunque no afecte a nadie y aunque nadie tenga una opinión al respecto. No es una cuestión, únicamente de si yo creo esto u lo otro y tú crees lo contrario, y todos tan contentos. Es una cuestión mucho más grave y mucho más importante. ¿Qué es la verdad? Parece una pregunta un poco tonta, demasiado genérica y sin demasiada importancia, pero lo cierto es que tiene muchas más trascendencia de lo que parece.

Prometo continuar hablando del tema. He hablado.

viernes, 23 de marzo de 2012

El imán que no amaba a las mujeres


El análisis de los sermones del imán de Terrassa que incluye la querella del fiscal por incitar a la violencia contra la mujer, deja frases muy reveladoras, en las que, el clérigo, citando en ocasiones al Islam, revela a los fieles como afrontar los problemas conyugales con la esposa e insta explícitamente a acudir a "los golpes" tras utilizar previamente otros métodos.

 La querella analiza dos sermones, el primero pronunciado el 16 de diciembre de 2011 y el segundo, el día 20 de enero de este año. En el primero, el imán plantea los conflictos "que pasan dentro del hogar" y se apresura a aportar "soluciones" rechazando además que se deba acudir al divorcio.  Citando el Corán, el imán proclama: "¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejarlas solas en el lecho, pegarlas!  si os obedecen, no os metáis más con ellas" (sic.).

Más adelante y siguiendo este mandato, el imán advierte que no hay que utilizar "soluciones o métodos que el Islam no nos ha aconsejado" e insta al hombre a, primeramente, "enseñar a su esposa las obligaciones y deberes que Dios nos ha dictado". Si ello no funciona -continúa el sermón-, el imán indica que el paso siguiente es que "el hombre deje sola a su esposa en el lecho, solamente en el lecho, negándole las relaciones sexuales".

Según sigue el imán,  "los golpes" son el siguiente método a acudir, aunque 'matiza' que "los golpes no son lo que provocan las fracturas de los huesos, no son los que hacen correr la sangre, no son los golpes en la cara..." para concluir que los únicos permitidos son los que se propinan con el Siwak, "una barra de madera que tiene la medida de un dedo", según indica el traductor del sermón en una nota de la querella. Tal como describe la querella, el imán escenifica durante el sermón como se debe golpear con el citado artilugio.

Seguidamente, el imán insiste en que "en el Islam los golpes son una práctica tolerable, pero tienen límites a los que se llega cuando las otras soluciones no son efectivas". Y va más allá, posteriormente cuando claramente aconseja que estos golpes sean discretos y que "nadie sepa de ellos fuera de la vida conyugal...".

Durante los dos sermones analizados, el líder religioso también se dedica a criticar "las leyes contrarias a las leyes islámicas" que protegen "lo que se hace llamar los derechos de la mujer" e insta a las mujeres musulmanas a no denunciar y a obedecer al marido. El imán amenaza a las mujeres e hijos que decidan denunciar, que sus actos tendrán consecuencias. "Que la mujer, que la chica, que el hijo sepan todos que en el día del juicio final no habrá nadie que les pueda cubrir", asegura. E insiste: "Que la persona, en el día del juicio final, no tendrá ni dinero, ni hijos, ni policía, ni gendarme que le puede ayudar. Se tendrá en cuenta la fe, la buena obra, la obediencia al marido y la obediencia a los padres".

 El fiscal de Delitos de Odio y Discriminación en Catalunya ha interpuesto una querella criminal contra el imán de Terrassa (Barcelona) Abdeslam L., acusado de incitar a la violencia contra la mujer.

En la querella, presentada ante el juez decano de Terrassa, el fiscal de Delitos de Odio y Discriminación en Catalunya, Miguel Ángel Aguilar, acusa al imán de incitar a la violencia contra la mujer. La Fiscalía considera que Abdeslam L. "estaría aprovechando su condición de líder religioso dentro de la comunidad musulmana de Terrassa para proferir mensajes claramente discriminatorios y vulneradores del principio de igualdad y del derecho a la integridad física y moral de la mujer", describe la querella.



Fuentes: La Vanguardia
© Protestante Digital 2012

miércoles, 20 de julio de 2011

Perfume o estiércol

En la vida, todos vamos caminando, buscando algo. Probablemente la mayoría de la gente no sabe que anda buscando algo, pero el caso es que todos lo hacemos. Casi siempre ni sabemos qué, pero lo que es seguro que tras algo caminamos en este mundo.

Y durante esta caminata, todos llevamos una bandeja. Cada uno pone en esta bandeja lo que quiere llevar en esta búsqueda. Probablemente la gente vierte en esta bandeja algo que, lo cierto es que a nadie le importa. Eso es una decisión de cada uno, y si una persona quiere llevar perfume o llevar estiércol, nadie es quién para reprochárselo.

El problema llega cuando tropezamos con una piedra, o alguien nos pone una zancadilla. Ahí es donde el resto de la gente se verá salpicada por lo que tengamos en la bandeja, entonces es cuando eso que a nadie le importaba, en un principio, salta por los aires y riega todo y a todos los que rodeamos a la persona que tropieza. Si es perfume, el resto quedarán contentos y satisfechos por haber sido rociados con tan aromática esencia; si es estiércol, todo el mundo se verá asqueado por los excrementos que volarán por los aires manchando todo a su paso, por no hablar del olor nauseabundo que impregnará el lugar.

Esta bandeja es nuestro corazón. Y todos llevamos algo dentro, una esencia de flores, excrementos o algo intermedio. Esto es así en todos los casos, todos lo hacemos. Y si guardamos rencor dentro, apatía, oscuridad, ira o cualquier cosa que pueda despedir cierto tufo, es algo que, en principio, a nadie debe importarle. Lo mismo ocurre si colocamos en el corazón perdón, amor, amistad, comprensión y bondad. Tanto una esencia como la otra son igualmente viables, una mejor que la otra, indudablemente, pero ambas son posibles y, de hecho, se dan, todos lo sabemos.

Y en cuanto a los tropiezos, las zancadillas o las caídas, sencillamente ocurren. Respecto a eso no podemos hacer absolutamente nada. Nadie se librará, con su buen hacer, de traiciones, de batacazos emocionales, de ruinas económicas, de discusiones incómodas, de lágrimas derramadas. Estos tropiezos sencillamente llegan, también esto es algo que todos sabemos.

Pero también debemos recordar que esto que guardemos en nuestros corazones, en nuestras bandejas, va a salpicar al resto en el momento en que tropecemos y caigamos. Aquellas personas que nos rodean y a quienes importamos, van a ser rociados con la sustancia que guardemos en nuestras bandejas. Rociarlos con perfume, o rociarlos con mierda. Esa es nuestra decisión.

lunes, 28 de marzo de 2011

Respeto

Supongo que todos en algún momento habremos sentido en nuestras carnes el dolor de cuando alguien se está riendo de ti. Es algo bastante doloroso, sobre todo dependiendo de en qué momento de tu vida, si eres niño te afecta mucho más, sin contar que los niños pueden ser especialmente crueles, y también depende de la persona que lo hace. No es lo mismo que se ría de ti alguien que pasa por la calle y ni conoces siquiera a que lo haga una persona que estimas, alguien cuya opinión de ti influye en gran manera en la que tú mismo tengas.

Y es que es muy importante lo que piensa el resto de la gente de nosotros, realmente nos afecta, nos hace estar más tristes o más felices, incluso influye en cuánto nos queremos a nosotros mismos. Ciertamente el grado en que nosotros nos respetamos a nosotros mismos está influido por el grado en que somos respetados por aquellas personas que estimamos importantes en nuestras vidas.

Pero claro, también debemos tener en cuenta que no siempre somos las víctimas de la malicia y las faltas de respeto por parte de aquellas personas sin ningún tipo de humanidad ni compromiso con la verdad, lo cierto es que nosotros también somos esos que ofenden a los demás, que faltamos el respeto a otras personas por no opinar como nosotros, por no tener los mismos gustos o incluso por errores que hayan tenido. Es probable que esté meando fuera del tiesto diciendo que vosotros habéis faltado el respeto a alguien a lo largo de vuestras vidas, pero, por lo menos por mi parte, puedo decir, y muchos de los que leeréis esto habréis sido víctimas, que en demasiadas ocasiones he faltado el respeto a la gente, a menudo a aquellos que quiero, y que también, como aquellos que lo han hecho conmigo, debemos cambiar en este tema.

Pero hoy quiero recapacitar sobre otro tema. Yo pienso que todas las personas merecen respeto, probablemente no por sus propios méritos, sino por nosotros mismos. Porque el hecho de faltar el respeto a alguien significa que tú crees que eres más importante que esa persona, que sientes que puedes pisarle, aunque sea dialécticamente, ya que te has puesto en un trono por encima del suyo, y por lo tanto te sientes con todo el derecho del mundo a juzgarle, a usar el dolor que le provocarás por hacerlo para tu propio deleite. El problema, según mi punto de vista, llega cuando pensamos que todas las ideas son merecedoras del mismo rango de respeto.

Puede ser que parezca una obviedad, pero muchas veces he hablado con gente que exigía de mí el mismo respeto para todas las ideas, incluso en alguna ocasión yo mismo he caído en esta trampa.
Hoy en día vivimos un tiempo en que el relativismo ha inundado toda la corriente filosófica que la gente sigue, cualquiera que cree o afirma cualquier sentencia absoluta, como hablaba en otras ocasiones de la creencia en un dios concreto o, como decía Daniel, la creencia en la interferencia de vida extraterrestre inteligente en nuestra historia, inmediatamente es tachada de tontería. Porque el hecho es que, y de esto también me gustaría hablar otro día, cuando alguien hace una afirmación categórica respecto a un tema, automáticamente está negando todas aquellas afirmaciones que están en contra de esta primera. Esto es algo que puede parecer una tontería en sí mismo, pero es una idea que tenemos muy presente en todo lo que pensamos.

No quiero entrar hoy en temas religiosos, pero voy a usar un ejemplo religioso para que entendáis lo que os estoy intentando decir. Yo creo y afirmo que Jesús es Dios. Jesús dijo que es el único camino para lograr la salvación. En el momento que yo estoy afirmando esto, automáticamente estoy negando validez a todas las demás religiones que afirman que tienen un método para lograr llegar a Dios, salvarse, trascender o lo que sea cada una, incluso estoy negando a aquellos que, y es a lo que voy, dicen que todas las religiones son iguales y te van a dar la salvación si eres más o menos bueno o si cumples con una serie de normas. Con lo cual, estoy diciendo, así con todas las letras, que todos los demás profetas, misticismos, karmas o lo que sea no pueden acercarte lo más mínimo a Dios.

Y así es con todo, en el momento que hacemos una afirmación categórica, estamos cerrando muchas puertas, y hoy en día ponemos más énfasis en intentar respetar todas las ideas que en buscar la verdad. Incluso es posible que penséis que la verdad no existe, o que cada persona tiene su propia verdad. Yo no lo pienso, y de hecho este relativismo es una paradoja, pero eso lo hablaremos en otra ocasión.

Las ideas o las opiniones pueden ser respetables, pueden ser buenas o pueden pasar sin pena ni gloria por nuestro filtro particular. Pero también pueden ser malas, las ideas sí que pueden ser indignas de respeto, incluso abiertamente despreciables. Esta es la razón por la que, por ejemplo, se cierran páginas web, por orden judicial. Esta es la razón por la que muchas personas están en la cárcel. No todas las ideas, no todos los planteamientos son dignas de respeto, o al menos hay algunas que yo nunca respetaré, bajo ningún concepto.

Nunca respetaré que alguien se considere más valioso que otra persona, llegando incluso a matar por desprecio hacia otro ser humano. Nunca respetaré una idea que nazca de una malinterpretación de mis palabras, o de unas palabras que se dice que yo dije aunque nunca hice. Nunca respetaré que alguien maltrate a otra persona, sea cual sea el fin. Nunca respetaré que aquella persona que es lo suficientemente adulta para tener relaciones sexuales tenga tanta valentía como para matar a su hijo. Nunca respetaré a aquellos que pretenden obligarme, a mí o a otros, para que piense, crea o sienta como ellos.

Hay muchas ideas que no respeto, y que nunca haré. Porque pienso que, a pesar que todas las personas deben ser respetadas, no todas las opiniones deben serlo. Por esto mismo, está bien que algunos de vosotros no respetéis lo que yo pienso, o que penséis de algún tema que lo abordo con algo de dureza, o que soy iluso.

Seguramente vuelva a faltar al respeto a más gente a lo largo de mi vida, está mal y estará mal, no lo disculpo. Pero por lo menos prometo intentar no hacerlo, y pedir perdón cuando lo haga, espero lo mismo de todos vosotros. Lo que sí que haré, será decir cuando no comparto vuestra opinión, incluso cuando no la respete. En esto, como en lo otro, espero ser tratado de la misma manera, porque por supuesto que sé que muchas veces me he equivocado en el pasado, y que lo seguiré haciendo en el futuro.

martes, 8 de marzo de 2011

8 de marzo

El pasado año, hubo 14200 incidentes en el ámbito de violencia de género, de los cuales 308 necesitaron acogimiento. La diferencia en la media de las pensiones de jubilación es aproximadamente un 25% desfavorable a las mujeres, en cuestiones de brecha salarial, la diferencia aumenta hasta el 28% de media en España.

Estos son algunos de los datos en los que podemos ver que la igualdad en España está todavía muy lejos de cumplirse. Aún dentro de nuestro avance social y político, no hemos sido capaces de ofrecer las mismas posibilidades a las mujeres que a los hombres, ni siquiera hemos sido capaces de educarnos en igualdad, y la aberración de la violencia machista sigue siendo un lastre. En resumen, seguimos considerando a las mujeres inferiores a los hombres. Y esto es en España, un país avanzado en muchos sentidos, como sabemos, hay otros muchos países en que todavía lo tienen más difícil en todos los ámbitos, llegando a las atrocidades que vemos en algunos otros puntos del globo en que las mujeres son poco más que animales, esclavas físicas o sexuales cuya finalidad es cuidar de los hombres, darles placer e hijos. Llegando a las aberrantes ablaciones del clítoris, para que no sientan ningún placer sexual, limitando este derecho al hombre.

Y así ha sido durante toda la historia. Tantas han sido las ocasiones en que hemos pisado a aquellas que nos llevaron en sus vientres que incluso ellas han sentido que realmente valen bastante poco.

Pero esta no es la verdad. La mujer es muy superior al hombre en muchos ámbitos. Son seres humanos preciosos que deben gozar de los mismos derechos y obligaciones que los hombres, exactamente los mismos.

Pero en este tema me gustaría aclarar un puntos que parece ser que hemos olvidado todos un poco. Para empezar, aunque defienda fervientemente que tenemos los mismos derechos y obligaciones, no acepto la idea que dice que hombres y mujeres son iguales. Creo que es evidente. No es igual un hombre que una mujer. Para empezar, físicamente las diferencias son evidentes, no creo que tenga que explicarlo, pero también emocionalmente, intelectualmente no somos iguales. Tenemos un diseño diferente y hacemos mejor diferentes cosas. El intentar negar esto es, en mi opinión, causa de que mucha gente se queme pensando que vale menos por estar haciendo aquello para lo que quizá no tiene tantas capacidades, y por otra parte, resta eficiencia a nuestra tarea, al no saber reconocer a la mejor persona para la mejor tarea. Cuidado, con esto no estoy generalizando ni diciendo que tal tarea es mejor para tal sexo, y que el otro no puede meterse. Es perfectamente posible que un hombre esté cuidando bebés en una guardería mucho mejor y con mucho más ánimo que cualquier mujer, o que una mujer sea mucho mejor albañil que cualquier hombre a su alrededor, estoy hablando en términos generales más que generalizando, no me entendáis mal.

Otro punto que veo que estamos fallando en este aspecto es en el tema de la paridad. Este tema está bastante relacionado con el anterior. No tiene nada que ver el hecho que las mujeres y los hombres tengan las mismas oportunidades y derechos con que deben estar en todos los cargos públicos y privados el mismo número de mujeres que de hombres. Creo que esto es algo que salta a la vista. Si yo fuera el director de una gran empresa, y tuviera 10 cargos de directivos en mi consejo, lo mejor no sería que buscara a los mejores 5 hombres y a las mejores 5 mujeres para ocupar estos cargos, lo mejor sería que buscara las mejores 10 personas, independientemente de su sexo, para mi consejo. Me llamó mucho la atención cuando, a principios de la presente legislatura, Zapatero dijera en una rueda de prensa que de lo que está muy satisfecho es de haber logrado un equipo de gobierno en el que tuviera el mismo número de mujeres que de hombres. El hecho que haya el mismo número de personas por sexo es un dato sin importancia, a mi parecer. Creo que debería haberse alegrado más bien de haber encontrado un buen equipo de gobierno, o unos ministros muy competentes para sus cargos, no por tener los mismos hombres que mujeres. Lo que me parece vergonzoso es que para tener su defendida paridad, haya dejado de lado a alguna mujer competente o algún hombre quizá mejor para ese puesto, simplemente por el hecho que deben ir el mismo número de mujeres que de hombres. En este tema defiendo más bien la igualdad a la paridad.

Y el último tema que quiero hablar de lo que creo hemos entendido mal en la igualdad entre los hombres y las mujeres es lo que se ha dado en llamar la discriminación positiva. Ciertamente no es igualdad el tener un trato de favor en ningún sentido con las mujeres respecto a los hombres. Conozco el caso personalmente, porque desgraciadamente es el de una muy buena amiga mía, en que, cuando sus padres se divorciaron, ella fue a vivir con su padre y la jueza favoreció descaradamente a su madre con respecto a su padre, hasta el punto de él quedarse con la hija, y aparte tener que dar una paga a su ex mujer de su sueldo de profesor tenía que sustentarla, obviamente, dejándole en una situación muy precaria. Aparte, las mujeres reciben muchas más subvenciones que los hombres en todos los ámbitos, menores requisitos para los mismos trabajos como por ejemplo los de policía o bombero (me pregunto si un ladrón correrá menos si va delante de una mujer por respeto a ella). Es una muy buena idea el ayudar a las mujeres para que recuperen la igualdad respecto a los hombres que legítimamente les pertenece, pero creo que ya estamos pasando de la línea para ofrecerles a ellas más derechos y privilegios en algunos sentidos que a los hombres, cuando, insisto, debemos tener los mismos derechos, exactamente los mismos.

Respecto al tema de que realmente somos diferentes, me gustaría exponer una ilustración muy bella que descubrí en un comentario bíblico, ya sabéis, yo en mi linea. Cuando Dios creó a Eva de la costilla de Adán, lo hizo con mucho cuidado. La creó de una costilla del hombre. No la creó del pie para que el hombre la pise, ni lo hizo de la cabeza para que ella esté sobre él. La creó de una costilla, debajo del brazo para que la proteja, y cerca del corazón para que la ame.

Las mujeres son realmente valiosas, preciosas, inigualables. Son ciertamente diferentes a los hombres y a la vez saben ayudarnos, apoyarnos, hacer y pensar muchas cosas mucho mejor que nosotros. En mi breve experiencia con mujeres, tengo varios ejemplos de mujeres que son realmente impresionantes. Nunca he tenido novia así que no puedo hablar de mujeres en ese aspecto, pero puedo hablar de 2 mujeres. Una es mi abuela, que ya murió. Puedo decir sin temor a equivocarme que jamás he conocido a una persona más buena y más sacrificada que ella. Y la otra es mi madre, a la que le debo tanto y que tanto se preocupa, sacrifica y tanto da por mí y por toda mi familia. Realmente ellas son un tesoro, es ya suficiente regalo el haberlas conocido, mucho más es el haber podido pasar tiempo con ellas, el haber podido apreciar su amor, y, en el caso de mi madre, el poder seguir apreciándolo, aunque muchas veces no sea capaz de demostrarlo, la verdad es que es una delicia el poder pasar tiempo junto a ella.

Así que, específicamente pensando en estas dos grandes mujeres que tanto tengo que agradecer a Dios por haberlas puesto en mi camino y en general en todas aquellas mujeres tan preciosas que podáis leerme y deseando que lleguéis a sentiros tan valiosas y especiales como realmente sois, os deseo un feliz día internacional de la mujer.

martes, 9 de noviembre de 2010

Así termina la vida y comienza la supervivencia


Carta del Jefe Indio Seattle

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....

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