martes, 31 de mayo de 2011

El Juez

Había en una ciudad de un país lejano un Juez. Este Juez era respetado por toda la ciudad porque siempre impartía justicia de una manera exquisita. Todos aquellos que habían sido condenados por él, aunque tuvieran que sufrir el pago de lo que habían hecho, siempre eran conscientes que aquella condena que les había impuesto este Juez era completamente justa y merecida. Su manera de impartir ley era tan delicada que nunca había tenido un caso en que los acusados se hubieran quejado de sufrir una condena demasiado severa, y tampoco se había dado el caso en que los acusadores estuvieran disconformes con la levedad de la pena.

Pero este juez iba mucho más allá. No solamente cumplía con su tarea de impartir justicia de una manera tan esmerada y perfecta, sino que realmente su vida la había dedicado a la justicia. Su amor a la ley y a la responsabilidad individual era tal que literalmente había consagrado su vida a esto. No podía ver una injusticia por la calle sin tratar de arreglarla, había enseñado a su hijo cuanto había podido para que también amara la equidad, jamás había sido injusto con nadie. Verdaderamente este hombre era un ejemplo de rectitud. Y todos lo sabían.

El problema residía en su hijo. Seguramente fue el hecho de vivir en un hogar tan estricto que le hizo rebelarse. Pero él sencillamente no aceptaba la obsesión de su padre por la perfección de la ley. Para él un buen día era estar con sus amigos de fiesta durante tantas horas como aguantara el cuerpo, pasándoselo bien, pisando a quien fuera necesario para lograrlo. Para él la idea de responsabilidad o justicia no era para nada atractiva, es más, muchas veces, solo por diversión, trataba a posta de hacer injusticias a la gente. Aunque solamente fuera por contradecir a su padre, aunque no sacara nada bueno a cambio.

Llegado un momento, su padre lo sabía todo. El Juez había oído de los vecinos, de los ciudadanos que hablaban de su hijo como un delincuente, como un drogadicto, como un caso perdido. Por eso el padre intentaba convencer a su hijo cada día, intentaba mostrarle su amor por él y por la rectitud, pero su hijo no quería escuchar. Este hijo no solamente estaba pisoteando el amor de su padre y el ejemplo que le había dado, sino que a los ojos de toda la ciudad, este hijo deshonraba a su padre, pisaba el buen nombre que había forjado. Ahora ya no era el buen Juez justo, sino que era el que crió a un hijo rebelde, a un malhechor. Pero lo peor de todo es que estaba rompiendo su corazón. Todo el ahínco que había puesto en criar a su hijo, en inculcarle los valores que él amaba, todo el amor que había desparramado en su pequeño, estaba siendo escupido. Parecía como si su propio hijo le odiara. Y eso era algo que destrozaba al Juez por dentro.

Y entonces llegó el día. Este Juez estaba trabajando, como cada, día en el juzgado. Estaba en su despacho cuando llegó, como cada mañana, la secretaria para traerle la información del caso que llevaría en ese momento. Se trataba de un caso de asesinato. Por la zona donde había sido y las horas, debía haber sido alguna pelea nocturna provocada por el alcohol y el desfase festivo. Por lo que explicaba el informe, debía haber sido algo brutal. Los escabrosos detalles que explicaba el papel que leía el juez pondrían los pelos de punta a cualquiera. No solamente había sido un asesinado por un accidente en una pelea, el asesino se había ensañado con crueldad y alevosía. En la mente del Juez ya se comenzaba a fraguar la condena que sería la más justa.

Entonces fue cuando el semblante del Juez se oscureció por completo. Vio el nombre del acusado, del autor de semejante carnicería. Era su hijo. Su propio hijo, no solamente había pisoteado su nombre, su amor y todo lo que creía importante, sino que había arrasado la vida de un joven, y lo había hecho con toda la fuerza, la crudeza, con toda la impiedad que fue capaz. La mente del Juez solamente podía imaginarse a su propio hijo, con la cara descoyuntada de ira y maldad propinando golpes con una piedra en la cabeza de aquel chico mientras éste luchaba por su vida, gritaba con todas sus fuerzas, mientras este chico perdía el aliento a manos de la persona que el Juez más quería, se podía imaginar la sonrisa descompuesta por la brutalidad de su hijo mientras asesinaba fríamente a un semejante. No podía imaginar un crimen peor. Sabía perfectamente la pena que merecía este hecho. Pero no podía, no podría ejecutar la justa sentencia contra su propio hijo. Su hijo era perverso, era ciertamente malvado, pero era su hijo. Él no veía la triste y cruel realidad presente de lo que era su hijo, él veía lo que podría llegar a convertirse. Su hijo era alguien muy inteligente, en su niñez tenía un gran corazón, le gustaba hacer casetas de madera para los perros abandonados en la calle, su hijo podía cambiar a toda esta ciudad, pero no para mal como lo estaba haciendo, él podía hacerlo para bien, y su padre lo sabía. Si pudiera hacerle entender lo que él sentía, su pudiera cambiar su destino de alguna manera, lo haría.

Y el Juez estaba en una encrucijada. Si liberaba a su hijo como ciertamente deseaba, estaría pisando la justicia que le había caracterizado durante toda su vida, la razón de su existencia. Y no solamente eso, sino que estaría siendo tremendamente injusto, la familia destrozada del chico asesinado por su hijo demandaría, con toda razón, una justicia eficiente. No podía dejar el crimen sin pagar. Pero no podía. No podía hacer pagar a su hijo. El justo pago por el crimen era la muerte. Y él lo sabía.

-Después de estudiar el caso con todas mis fuerzas,- El Juez hablaba delante de los asistentes al juicio, delante de él, estaba su hijo esposado, con la cabeza agachada, llorando. -Y creedme que es el caso más difícil en el que he trabajado- La voz le abandonaba, las fuerzas le flaqueaban, una lagrima se escapaba por sus ojos. Sus manos, temblorosas, colocaban y recolocaban las hojas que descansaban en su púlpito, su corazón estaba destrozado. -Y he tomado una decisión al respecto del acusado.- Una ola de cuchicheos llenó la estancia. Unos aseguraban que perdonaría a su hijo, otros que seguiría la senda de la justicia, como siempre había hecho. El hijo, que conocía a su padre, sabía que le condenaría, siempre había amado más la justicia que a su propio hijo. -Mi decisión es que el acusado es culpable- el silencio era sepulcral en la sala -y su justa sentencia es la muerte- apenas se escucharon las últimas palabras, pues el Juez estaba ya demasiado afectado, solamente se escuchó el fuerte estruendo del martillo, señalando que la justicia había sido satisfecha.

El hijo bajó la cabeza, llorando, él sabía que la condena era justa. Su padre le había avisado demasiadas veces, y ahora realmente se había pasado de la raya. No podía esperar quedar impune después de la salvajada que había hecho.

-Señores, señoras, me gustaría apelar a la “Ley de sustitución.”- Esto si que disparó los cuchicheos en la sala, el hijo levantó la vista, aquello si que no se lo esperaba. -Según esta ley, cualquiera puede aceptar voluntariamente la condena de un familiar, cumpliendo de esta manera la justicia al mismo tiempo que el condenado queda libre. Quiero morir yo, cumpliendo el castigo de su asesinato, permitiendo de esta manera que él viva.-

El hijo cayó al suelo, de rodillas, llorando a más no poder. Su padre había sido perfectamente justo y al mismo tiempo le había amado más que a su propia existencia. Iba a pagar su cuenta con su vida. Poco a poco, llorando, se acurrucó en el suelo, sin poder hablar, ni moverse, solamente podía llorar, arrepentido, humillado, profundamente amado.

Dos días después se cumplió la pena. El Juez murió por aquello que no merecía. Ahora el chico era libre, era libre de su condena pero también era libre de su rebeldía, era libre de su crueldad, era libre del sentimiento de acusación a su padre, el Gran Juez. A partir de aquel día, ese chico no fue el mismo, con actitud de humildad, sabiendo que su vida no le pertenecía, sino al recuerdo de su padre y al servicio de la justicia, buscó hacer lo que a su padre le hubiera gustado. Llegó a ser un gran juez en esta ciudad, llegó a ser respetado, a ser amado, llegó a lograr que la gente olvidara su funesto crimen. Al fin, por medio del sacrificio del Juez, su hijo llegó a ser lo que su padre sabía que podía lograr, su hijo consiguió cambiar la ciudad para bien, tal y como el Juez anhelaba. El amor de su padre cambió su destino, logró su perdón y le salvó de su propia destrucción.

lunes, 30 de mayo de 2011

Sin noticias de Carlomagno

Desde que era pequeño me han entusiasmado las civilizaciones antiguas. Supongo que much@s de vosotr@s compartiréis mi gusto por los babilonios, los persas, los egipcios, los griegos, los israelitas, los hititas o los romanos. El comienzo de nuestra civilización, los albores de lo que somos hoy, unas culturas mucho más avanzadas y enigmáticas de lo que nos atrevemos a soñar. Hay descubrimientos arqueológicos que nos hacen pensar en invenciones impresionantes, tecnologías que creíamos de ciencia ficción, vemos las pirámides y no podemos por menos que preguntarnos cómo llegaron a hacer aquello, tenemos restos de baterías eléctricas en Babilonia, podemos pensar sin desvariar mucho en bombillas que iluminaban los oscuros templos del Nilo hace miles de años, restos mortales de vivientes que murieron varios milenios antes del nacimiento de Cristo con heridas tan bien curadas que podemos plantearnos si aquellos hombres eran tan rudimentarios como pensábamos. Una grandeza en las ciencias, en las letras, en la arquitectura, en las artes plásticas, en la cultura o en la economía que nos sobrecoge viéndola como la vemos de lejos.

Pero el caso es que esto cesó, la arqueología se apagó, las artes, las letras, la economía. O al menos cesaron las noticias que tenemos de ellas. Y este es el tema del que me gustaría hablar hoy.

“La hipótesis del tiempo fantasma” es una teoría ideada por Heribert Illig en 1996 que dice que los datos que tenemos de la Edad Media más temprana (614-911) nunca ocurrieron, sencillamente son falsos, nunca sucedieron. Esto incluye a los personajes que creemos que vivieron en este periodo, como Carlomagno. La mayoría de los historiadores no dan crédito a esta hipótesis. El argumento de Illig se basa en la dendrocronología (datación en base a los anillos de los troncos de los árboles) que, según él, evidencia una falta de registro arqueológico para ese periodo. La pregunta que se hace Heribert es: ¿porqué quedan registros arqueológicos de los egipcios, los griegos o de los romanos y, de repente, la humanidad se olvida de escribir, de esculpir, pintar y construir hasta el siglo X?.

También hay otros muchos historiadores que incorporan la idea de que hay un “hueco” en nuestra historia. Para Nikolai A. Morozov (1854-1946) el hueco es de 100 años, sin embargo, para Anatoly T. Fomenko, son mil años de hueco. Fomenko usó una bibliografía de 1492 fuentes para hacernos dudar de todo lo que hoy consideramos como “datos científicos” aplicados a la datación de fechas. Desde los eclipses hasta el Carbono 14, del que ya hablé otro día, pasando por los horóscopos antiguos, va detallando los puntos débiles de dichos métodos y porqué a veces no son fiables en absoluto. La conclusión de Fomenko es que “no hay ni una sola evidencia sólida e independiente capaz de datar con precisión ni un solo acontecimiento anterior al siglo XI”.

También está la aportación del profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Pablo Atoche Peña que no se explica cómo, teniendo una situación tan cercana al continente africano, así como de un puerto tan importante como Mogador (hoy Essaouira) y poseyendo serias evidencias de colonias fenicias hasta el siglo III, de repente no haya ningún resto arqueológico ni de ningún tipo hasta el siglo XIII, coincidiendo bastante fielmente con la teoría del “hueco” de Fomenko.

Siendo justo, debo admitir que estas hipótesis no son la tónica general de los historiadores ni de los arqueólogos en absoluto, pero también debo decir que cada vez más estudiosos de lo antiguo tienen serias reservas para creer la historia que siempre hemos tenido, que hemos estudiado desde que éramos pequeños, que cada vez más eruditos encuentran fallos, invenciones, contradicciones o cambios deliberados. La historia es un gigante con pies de barro, en muchas ocasiones decidida por aquellos que pretenden sacar provecho del pasado, cambiando nuestra concepción de lo que conocemos de nuestros antepasados.

Me pregunto qué se dirá de nosotros dentro de algún siglo, al servicio de qué o de quién servirá nuestra memoria. Lo cierto es que no sabemos quién fue Carlomagno, ni siquiera sabemos si existió. Este que hasta ahora era el mayor referente del poder europeo medieval, vemos cómo se esfuma como una cortina de humo en un día lluvioso.

viernes, 27 de mayo de 2011

Gracias

Hoy es viernes. Pero no es un viernes cualquiera, acabo de terminar el último examen de este año (Ha sido complicado pero creo que ha sido un éxito). Ahora tendremos una fiesta para despedir a los que se gradúan este año y barbacoa para comer. Mañana la graduación de los que terminan y para Béjar. A pasar el verano.

Este curso la verdad es que ha sido algo impresionante. He conocido a mucha gente increíble, y ahora tengo el privilegio de poderles llamar amigos, hermanos. He mejorado mucho la amistad con otros que ya conocía. He aprendido tantísimas cosas que apenas puedo creérmelo. Incluso todas estas cosas que he aprendido, que he aceptado, o aquellas que ya sabía pero no vivía, me han ayudado a evolucionar, a transformarme, a cambiar a algo mejor.

Cuando miro atrás puedo verlo claramente. Cuando escribí la entrada de “No estaría mal” no podía esperar todo lo que venía detrás. En los estudios me va genial, aprendo un montón, tengo una relación con mi familia como jamás he tenido, en mi iglesia en Béjar estoy mucho más agusto que nunca, con muchas ganas de trabajar y de servir, durante este tiempo me he implicado con todas mis fuerzas en el proyecto del blog, que además de servir de desahogo muchas veces, me ayuda a clarificar mis pensamientos y creencias, me ayuda a haceros ver a tod@s lo que creo y sirve de base para algunas de las conversaciones más interesantes que he tenido. Después de todo este tiempo, estoy ilusionado, tengo nuevas fuerzas y me siento mejor que nunca.

Me gustaría dar las gracias tod@s aquell@s que habéis formado parte de mi vida durante este tiempo, por tod@s l@s que habéis hecho posible que hoy diga lo que estáis leyendo.Gracias a mi familia, a los compañeros de SEFOVAN, a los profesores, a mis amigos, a la gente de la Iglesia Evangélica de Béjar, gracias a tod@s l@s que os acercáis a la pajarería a descubrir algo nuevo, no solamente a l@s españoles, sino a quienes llegáis desde países tan lejanos como Estados Unidos, Gran Bretaña, Colombia o Argentina.

El lunes volveré con una nueva entrada, si Dios quiere, hoy solamente quiero dejaros con este sentimiento de agradecimiento y reconocimiento a tod@s vosotr@s, pero sobre todo a Aquel que hizo todo esto posible, al que me escogió desde el vientre de mi madre, se entregó a sí mismo para pagar mi pena, me acompaña cada día y tiene un futuro glorioso preparado para mi, no solamente en este mundo, que también, sino más aún después de la muerte.

Gracias.

jueves, 26 de mayo de 2011

El Cielo

Una idea muy curiosa me ronda la cabeza últimamente. Tiene mucha relación con lo que os expresé en la entrada “Mi Esperanza”. Esta idea comenzó a atraparme durante las clases, seguramente el hecho de convivir en el mismo piso con el profesor hace que no pueda escapar ni siquiera cuando se supone que estoy “a cubierto”. De hecho, solamente por gusto, he dedicado un par de tardes a estudiar un poco más el tema. Pero quiero ampliar un poco más este estudio para compartirlo con vosotr@s.

Esta idea es que lo que pensemos, lo que creamos, lo que esperemos del futuro va a determinar absolutamente la manera en que vivimos el presente.

Alguien que espera ser campeón mundial de salto de altura, dedicará todos sus esfuerzos en prepararse, con la mirada puesta en esa meta. Alguien que desea con todas sus fuerzas ganar el Premio Nobel de Literatura, va a emplear todo tu tiempo, su talento, su imaginación en este proyecto. Alguien que desea algún día llegar a salir al espacio en una misión de la NASA, estudiará con todas sus fuerzas, tratará de estrujar al máximo sus neuronas en las investigaciones astronómicas, se preparará físicamente. Todo para lograr esta meta.

De la misma manera, tú puedes mirar tu vida, la manera en que tomas cada decisión, la forma en que vives cada día, la manera en que tratas a las personas que tienes a tu alrededor y pensar cual es la meta que pretendes alcanzar con tu día a día.

Partiendo de esta idea, quiero ir un poco más allá. ¿Qué va a ser de ti una vez mueras?. ¿Qué va a ser de mí una vez muera?.

Nuestro país proviene de una cultura cristiana, le pese a quien le pese, el hecho es ese. Por lo que para nosotros la idea del Cielo y del Infierno es algo que no resulta muy extraño, al menos no de una manera ideal. El problema llega cuando intentamos pensar en el concepto que cada un@ de nosotr@s tenemos de estas dos ideas.

Soy consciente de que la gran mayoría no tiene ningún tipo de fe ni de esperanza puesta en el Cielo, mucho menos en el Infierno. De hecho, esta, según el planteamiento que antes exponía, es una razón contundente para que cada uno viva la vida como lo hace. Si no tienes ninguna expectativa, si no tienes una esperanza en una vida futura, el presente es lo único que cuenta, por lo tanto es lógica una actitud ante la vida cuya base sea la búsqueda del bienestar personal, aún cuando también intentamos encontrar un bienestar para las personas que nos rodean.

Por eso me gustaría comenzar otra serie de entradas. Una en la que especifique cual es mi esperanza, de cómo es el lugar al que yo creo firmemente que voy a ir una vez muera. El estudio de este lugar, espero, me ayudará a trastocar la manera en que vivo mi vida. Tener una consciencia más clara de la meta esperada me ayudará a ajustar mi presente con la vista puesta en el fin del camino.

Según mi opinión, y esta opinión está basada en la Biblia, libro que considero la Palabra de Dios por razones que ya he expuesto, a lo largo de los tiempos se ha desvirtuado, menospreciado, tergiversado y ridiculizado el concepto del Cielo. Es curioso cómo para muchas personas que conozco, la idea celestial de un musulmán es mucho más cercana, más conocida y más reconocida que la idea cristiana, que la bíblica. Y la razón es que sencillamente nos han contado una mentira. Porque la idea que nos han pintado, la que tod@s hemos pensado durante tanto tiempo es sencillamente falsa.

Tal vez algunos pensaréis, y con mucha razón, que, tal y como nos han pintado el Cielo, este no es un lugar al que apetezca ir. Pues bien, déjenme tomar este Libro y veamos juntos qué tiene que decir acerca del lugar que Dios preparó para los que le aman. Dejadme que comparta con vosotr@s cómo es la meta que pretendo usar como motor para seguir adelante en mi vida. Dejadme que os hable de mi esperanza. Os aseguro que no tendrá nada que ver con el estereotipo que tenemos, con la gran mentira que nos han contado.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Las tres rejas

Había una vez, en un reino muy lejano, hace varios miles de años, un anciano, un maestro muy respetado por todos a su alrededor. Este maestro, considerado por todos como el más sabio de cuantos hollaban la tierra, siempre tenía un ejército de discípulos buscando hallar y guardar en sus corazones y en sus mentes cuanta inteligencia y sabiduría pudieran recoger de las palabras de aquel vetusto hombre.

El caso es que en una ocasión, estando el anciano en su casa descansando de sus largos años, llamó un joven aprendiz a la desgastada puerta. Con dificultad, el viejo sabio se levantó y abrió la puerta al muchacho.

- Maestro, hay algo que debo decirle- dijo el chico entre jadeos, había venido corriendo desde la plaza. - Me he enterado de algo que van diciendo sobre usted que le tengo que contar.

- Espere un momento, joven. Antes de contarme nada, ¿esta información que me va a contar ha pasado la prueba de las tres rejas? - Preguntó con toda tranquilidad el anciano.

- ¿Las tres rejas? - El chico no se había terminado de acostumbrar a las preguntas tan extrañas que siempre hacía su maestro. - ¿A qué te refieres con la prueba de las tres rejas?.

- La primera reja – el viejo levantó el dedo índice de su huesuda mano derecha para dar más énfasis a lo que iba a decir. - es la de la verdad. ¿Es esto que me va a contar completamente cierto?, ¿está seguro de que no me va a decir una mentira o una medio verdad?.

- Bueno, pues la verdad es que no estoy del todo seguro. - El chico cambió levemente su semblante, no estaba tan seguro de lo que iba a decir como lo estaba hacía tan solo un momento. - Lo cierto es que es algo que escuché a unos vecinos que comentaban entre ellos. Pero el caso es que...

- La segunda reja – continuó, interrumpiendo intencionadamente a su discípulo, mientras unía el dedo corazón al huesudo índice. - es la de la de la bondad. ¿Acaso esto que va a contarme es bueno para alguien?, ¿será alguien más feliz a causa de la noticia que me vas a dar?.

El semblante del chico aún cambió más. Ante la luz de esta nueva reja, ya estaba casi completamente convencido de que es probable que no fuera conveniente contar esto. - Pues, a decir verdad, no es bueno para nadie. Podría afirmar que es todo lo contrario.

- Y la tercera reja es la de la necesidad. - El viejo unió el delgado anular - ¿Es absolutamente imprescindible que me diga esto?, esto que tanto le inquieta y que piensa que debo saber, ¿podría seguir adelante sin conocerlo?.

El chaval terminó de bajar los ojos al suelo, ahora realmente estaba avergonzado. - Lo cierto es que, pensándolo bien, no es necesario para nada. Si no le lo contara, nada cambiaría en su vida.

- Bien, mi joven amigo. - El sabio hombre levantaba ahora sus tres largos dedos interponiéndolos en el campo de visión del chico, a modo de rejas. - Si esto que me vas a contar no estás seguro de si es cierto, no es algo bueno para nadie y tampoco es necesario, mi apreciado aprendiz, considero más sabio que lo enterremos en el olvido.

martes, 24 de mayo de 2011

Mi Esperanza

Muy buenas a tod@s, tal y como ayer prometí, hoy intentaré compensar por haberos dejado abandonados. Ya dije que tenía una razón personal de peso, y el caso es que el sábado ingresaron a mi madre en Salamanca y estuve con ella allí hasta ayer a mediodía cuando me vine a Madrid pues hoy tenía clases. Que nadie se preocupe, aunque todavía no saben qué le pasa, ella está bien y muy tranquila y feliz en el hospital, según sus propias palabras, necesitaba una cura de sueño y descanso como la que se está tomando.

Hoy es un día de alegría.

Ahora todo es mucho más fácil. No hace muchos años, en España era un delito no ser católico. En la Iglesia Evangélica de Béjar, donde yo me he criado, en tiempos de Franco, hubo ocasiones en que la policía irrumpió en reuniones por estar incumpliendo la ley. Y cuando esto ocurría, solo unos pocos se arriesgaban y segúian adelante. Ahora hasta puedo parecer “cool” o de alguien interesante el confesar que, aunque soy cristiano, soy “protestante”. Parece algo hasta exótico, pero hubo tiempos en que era muy peligroso. Aunque haya otras fuerzas que hoy en día impulsen a seguir la corriente de la masa, afortunadamente la ley no es una de ellas, por ahora.

Pues bien, en esos tiempos hubo varios héroes que no apreciaron sus vidas más que a Dios. Que decidieron arriesgarse a la cárcel, a que la gente pensara que eran unos sucios herejes, que amaron más seguir su esperanza que tomar en cuenta lo que el mundo les gritaba a los oídos.

Hoy, si mi memoria no me falla, ha partido con su Padre la última de estos héroes bejaranos.

Rosi ha sido un ejemplo, al menos para mi, durante toda mi vida. Una anciana incansable en servir a los demás, un vivo reflejo del amor de Dios. Y esta misma mañana, ha culminado la meta, ha terminado la carrera, ha vencido la batalla, se ha cumplido su esperanza.

Para la mayoría puede parecer una tragedia, aunque los últimos tiempos de su vida hayan sido bastante sufridos, a causa de su enfermedad, el caso es que, aunque, sobre todo sus familiares, echarán en falta su presencia, hoy es un día de alegría.

Porque ahora ella está bien. Porque ahora ella ha llegado a casa. Porque la meta de su vida se ha cumplido. No es que ahora descanse en paz, es que no tiene porqué descansar, porque es completamente feliz, porque la alegría de su corazón jamás tendrá fin, porque por mucho sufrimiento que haya tenido en su vida, no es nada en comparación con su dicha, dicha que jamás acabará.

Esta era su esperanza, y esta es mi esperanza. Que algún día contemplaré con mis ojos a mi Dios y me abrazará, me hará sentir bien, que algún día podré llorar de agradecimiento a los pies de aquel que no estimó su propia vida más que la mía, aún siendo Dios.

Y si hay algo que siento de verdad es que sean tantas las veces en que no sé trasmitir esta esperanza. Porque la verdad es que el resto de lo que yo haga poco merece la pena. Porque si hay algo que tengo claro, y es por eso que soy tan pesado en este tema, es que quiero que tod@s vosotr@s estéis un día conmigo en este lugar, que no quiero echar de menos a ningun@ de vosotr@s, y mucho menos que sea por no haber sabido trasmitirlo, porque no hayáis podido ver esta esperanza en mi vida.

Y es gracias al sacrificio de Cristo que yo puedo tener esta esperanza, es gracias a su sangre derramada que mi pena está pagada, que las puertas al Edén han vuelto a abrirse de par en par, para que podáis acompañarme al paraíso perdido, a la Gran Esperanza, al propósito glorioso que tu creador tiene para ti. Porque, como Rosi creía, y yo también lo hago, nada que salga de esto merece realmente la pena.

viernes, 20 de mayo de 2011

#selfrevolution

Esta semana ha sido una locura. A pesar de estar ahora mismo en la recta final de este curso y tener trabajos que hacer y exámenes que solucionar, hoy mismo he tenido uno, he estado todo lo involucrado que he podido en las protestas ciudadanas que se están desarrollando en la Puerta del Sol en Madrid y en las que se están llevando a cabo por todo el mundo a través de las redes sociales, y lo está pagando mi descanso, mi sueño y mi salud mental, pero creo que merece la pena. Aún así, quedaos tod@s tranquil@s pues no estoy descuidando mis estudios y el examen que he hecho hoy me ha salido razonablemente bien.

El caso es que llevo un par de días informando de lo que yo he vivido y he visto en la #acampadasol, intentando desmentir todos los bulos que he comprobado que la gente suelta acerca de este movimiento, obviamente gente que no ha estado allí o que tiene intereses puestos en estos bulos.

Y firmemente pienso que de aquí podemos sacar un cambio, algo realmente grande, algo que, como ya decía, nuestros hijos estudien en el colegio, algo que, por lo menos, pueda hacer ver a los dirigentes que no pensamos quedarnos parados viendo a dónde nos están conduciendo sus políticas y sus planteamientos. Ha llegado el momento de levantarnos y hacer saber que, a partir de ahora, no seguiremos callados ante lo que consideramos injusto, y por lo visto, muy equivocados no debemos andar pues todo el mundo nos mira y se nos une.

Pues bien, en medio de toda esta vorágine de sucesos en mi vida, en Madrid, en España, en Europa y en el mundo, ayer por la noche, mientras seguía la actualidad por twitter y por la televisión, me llegó un email de una amiga que realmente me desconcertó.

Después de contarme una serie de sucesos que habían pasado en el día, me escribió unas pocas palabras que desmontaron mi planteamiento y me hicieron caer del lugar alto en que yo mismo me había colocado.

Sigo pensando en la legitimidad de estas protestas, y por lo menos en la mayoría de la gente que está allí, sigo creyendo que existe el ánimo de mejorar las cosas, de indignarse, y hacerlo saber, ante la podredumbre del sistema, de la clase política, de la banca, de la economía, de la especulación, de las desigualdades, de la injusticia. Y sigo pensando que esto traerá un cambio, mayor o menor, pero lo traerá. Pero aunque todo salga mucho mejor de lo que nadie espera, aunque consigamos crear la democracia perfecta, aunque eliminemos todas las desigualdades, aunque consigamos generar un Edén en la Tierra y alcanzar la perfección en nuestra civilización, o en otra nueva que inventemos, donde tod@s seamos iguales en efecto a tod@s, no nos quepa la menor duda que la maldad regresará, que la gente volverá a conseguir los medios para manipular, para controlar, para robar, para dominar. Y esto será así inevitablemente. Que nadie lo dude. Porque el caso es que el problema no es la política, el problema no es la banca, ni siquiera la injusticia. El problema son nuestros corazones.

El problema es que el hombre es malo, yo soy malo. Seguramente si yo estuviera en una posición de autoridad, de poder, intentaría aprovecharlo para mi beneficio, porque ciertamente soy perverso, mi corazón, como el de tod@s está inclinado al mal, queramos o no.

Por esto precisamente, antes de cambiar el mundo, debemos cambiar nosotros mismos. Lo que esta amiga me dijo, y tocó el resorte correcto, es “que deje de preocuparme de qué puede hacer el mundo por mi, que me pregunte qué puedo hacer yo por el mundo.”

Y esto me dejó planchado. Mi tarea no es cambiar el mundo, mi tarea es cambiar yo. No quepa ninguna duda que lo demás vendrá rodado. Ghandi ya lo dijo: “Sé el cambio que esperas en el mundo”.

Así que, amigos, amigas, indignaos profundamente ante la injusticia, no toleréis a los ladrones, denunciad los robos, los atropellos, comenzad la revolución que tanto ansiáis; pero más aún, iniciadla en vuestros corazones, cambiar el mundo debe comenzar por cambiar uno mismo, si no, solo servirá para hundirlo más en la miseria. Pues el problema real reside en nuestros corazones. Sed este cambio que tanto deseáis ver y haceos esta pregunta conmigo: ¿qué puedo hacer yo por el mundo?.

jueves, 19 de mayo de 2011

#spanishrevolution

Foto del ABC, estoy en el centro de la foto
Muy buenas a tod@s y bienvenidos de nuevo a mi humilde pajarería. Como ayer prometí, quiero seguir hablando del fenómeno que se ha dado por llamar, y así se conoce en todo el mundo por #spanishrevolution.

El caso es que, como decía ayer, desde que el pasado domingo 15 de mayo, finalizara la manifestación convocada en varias ciudades de España a favor de una democracia real, algo enorme está pasando. Que la magnitud de todas estas movilizaciones es algo que nadie preveía es algo que todo el mundo sabe, a pesar de todos los intentos de la inmensa mayoría de la casta política de desprestigiar, tergiversar y buscar manos negras.

Llevo un par de días acudiendo a la #acampadasol y tratando de sacar el máximo de información en el epicentro de todo este terremoto que sacude nuestro país. Como ayer anunciaba, lo que yo he visto es una movilización fresca, sana, pacífica y positiva, eso es lo que yo veo desde el mismo lugar. Todo lo demás son ganas de rizar el rizo e intentos de que quien tiene siga teniendo, y procedo a intentar responder a algunas de las principales críticas que están surgiendo alrededor de todo esto.

Se acusa de ser una manifestación de “cuatro antisistemas” que, como suelen hacer, aprovechan cualquier ocasión para “montarla”. Pues bien, creo que las imágenes de ayer o el lunes que habréis podido ver en los medios de comunicación lo dejan muy claro. El lunes cuando yo llegué, a eso de las 9 y media de la noche, me costó mucho acceder a la Puerta del Sol, estimo que unas cuatro mil personas estaban manifestándose, como indiqué, de una manera pacífica y sana. Ayer, a pesar de (o más bien debería decir gracias a) la prohibición por parte de la Comisión Electoral de la Comunidad de Madrid, cuando accedí a la plaza a eso de las 7 menos cuarto de la tarde, ya había mucha más gente que el día anterior. A las 8 de la tarde, no solamente la plaza estaba abarrotada, también todas las calles que acceden a ella eran hervideros de gente. Yo no soy bueno en números y mucho menos contando miles de personas, pero es fácil que hubiera el doble de personas que el día anterior, casi 100 veces la cantidad de personas que fueron desalojadas el domingo por la noche por la policía. Creo que eso deja de lado la hipótesis de los “cuatro”, pero en cuanto al tema de los “antisistemas”, os puedo decir, con todo el convencimiento, que, a pesar de que, obviamente, estaba la típica gente que acude a las manifestaciones, aquellos llamados “antisistema”, había de todo tipo de jóvenes, había personas mayores, había familias, había gente con chándales, había gente de traje y corbata. Personas de todo tipo y condición estaban allí reunidos.

Se acusa de que la manifestación fue orquestada por el PSOE para “romper la baraja”. Se alude incluso al fatídico atentado del 11-M para decir que cada vez que la izquierda tiene miedo de perder unas elecciones, se recurre a “maniobras tenebrosas” para lograr un golpe de efecto. Pues bien, yo no soy precisamente de izquierdas y allí estaba, pero el caso es que, como decía al principio, nadie se esperaba esta acogida, absolutamente nadie. Que una semana antes de unas elecciones se organice una manifestación en varias ciudades españolas y que esta manifestación tenga más o menos acogida es una maniobra que podría ser orquestada por un partido político o por un grupo de personas para dar un golpe de efecto. Incluso que un grupo decida acampar enfrente de una base de poder del PP, puede ser interpretado con cierta justicia como un acto hostil hacia este partido político. Pero tenemos que recordar que el grupo que acampó el primer día en la Puerta del Sol no era tan numeroso. Eso puede ser una maniobra oscura de la izquierda, puede ser algo orquestado por los masones, o por quien sea. De ahí a que, sin ninguna publicidad en los medios (hasta que esto no ha sido realmente grande, apenas se ha nombrado en ningún medio de comunicación mediático) y de una manera completamente espontánea se formen acampadas en todas las grandes ciudades que están teniendo que ser orquestadas y movidas sobre la marcha, que se creen las peticiones para que las autoridades acepten las acampadas mientras se van necesitando, que todos los medios internacionales estén interesados y manden corresponsales a #acampadasol, que se estén haciendo movilizaciones similares frente a muchas de las embajadas españolas por todo el mundo como son las que hay en Londres, Estambul, Viena, París, Nueva York, Lisboa o Roma, eso no lo orquesta un grupo político, eso no lo hacen los masones. Eso lo hace un pueblo que lleva indignándose e indignado durante mucho tiempo. Es posible que los que han propuesto todo esto hayan puesto su granito de arena, y es posible que trataran de dar un golpe de efecto a las elecciones, no lo sé. Pero lo cierto es que han dado en el clavo, han tocado el resorte exacto para que toda una nación salte y salga a la calle. Una curiosidad que tengo la obligación de contar porque me ha llamado mucho la atención es que, en contra de lo que muchos quieren afirmar, en esta manifestación he visto más consignas en contra del PSOE que contra el PP. De hecho, todo lo que he visto contra el PP esta acompañado del PSOE diciendo que son exactamente lo mismo, cosa que llevo sospechando durante mucho tiempo.

Acusan de que ¿porqué en este momento?. A lo que yo respondo, ¿porqué no?. Tenemos casi 5 millones de parados, tenemos una población juvenil que no es que no tenga ganas de trabajar, es que no tiene trabajo, ni opciones, ni esperanzas de un futuro mejor. Tenemos las peores perspectivas posibles, estamos cansados de que nos mientan, de que nos usen en estadísticas para probar que éste o el otro lo está haciendo mal solamente para salir ellos ganando. Estamos realmente cansados de ver que nuestro futuro, nuestras opiniones no se tienen en cuenta, de comprobar cómo aquello que nos vendieron como la libertad, como democracia, se basa en la obligación de ratificar unas listas de personas que unos pocos elaboran, de espaldas a la población y para favorecer a los mismos. Estamos hartos de ver cómo las campañas que hacen los partidos se convierten en patios de preescolar en que cada uno se dedica a insultar a los demás y su razonamiento se podría resumir en el infantil “¡pues anda que tú!”. Respecto a si los cientos de miles de personas que han salido a la calle por todo el mundo precisamente ahora tienen intención de variar la intención del voto de la gente, yo digo: ¡claro que sí!. Digo que sí como la mayoría de los que hemos participado en estas protestas. Queremos que la gente piense antes de votar, queremos invitar a un voto responsable en contra del “voto zombie” al que estamos acostumbrados.

Otra de las cosas con las que quieren atacar es que esta movilización no tiene fundamentos, que no se sabe qué piden. En este tema me gustaría aclarar que quién organizó la manifestación del 15M es un grupo que se llama “Democracia real ya” y lo que piden es que los políticos nos representen, un cambio en la ley electoral para que se vote a las personas en lugar de a los partidos y que cada voto cuente lo mismo y no como hasta ahora que valen más los votos que se concentran en provincias, cosa que perjudica a los partidos nacionales que no sean los dos grandes. Otra cosa es la movilización que vino después y que salió de aquello. Esta movilización es un proyecto vivo, en crecimiento, formándose. No puedes pedir que miles de ciudadanos indignados salgan a la calle de una forma espontánea y que ya entre todos tengan unas ideas concretas y propuestas en común respecto a lo que pretenden conseguir. Por eso precisamente cada día hay asambleas para organizarse y ponerse de acuerdo respecto a lo que se quiere lograr, a las peticiones que se quieren proponer a la ciudadanía y a las autoridades. Os aseguro que en cuanto estén completadas estas peticiones, os las haré saber para que juzguéis vosotros mismos si estáis de acuerdo con ellas o no.

Otra de las razones que dan aquellos que se oponen a este clamor popular es que incumple la ley. Por un lado dicen que es una escusa para hacer botellón en la calle sin que nadie diga nada. Entre ayer y el lunes, he visto a varios miles de personas en la Puerta del Sol, mentiría si dijera que no he visto a nadie bebiendo cerveza, pero sí que os puedo asegurar que entre todos no superaban la decena de personas que bebían de su lata de Mahou. De hecho, desde la megafonía se hacía especial hincapié en que no se bebiera, en que diéramos ejemplo en todo para que no tuvieran ninguna razón para descalificarnos ni para atacarnos. Por otro lado, en cuanto a la concentración de ayer por la noche, la JE de Madrid no permitió esta manifestación porque (y cito textualmente) “...la petición del voto responsable a que hace referencia puede afectar a... la libertad de derecho de los ciudadanos en el ejercicio al voto”. Puede ser que sea porque yo estoy completamente ciego ante la gran verdad, pero que una invitación al voto responsable afecte al ejercicio al voto es algo bueno. Es bueno que la gente ejerza el voto responsable, así es como debería ser. Porque eso quiere decir que si no se hace así, se votaría por votar, sin pensar, sin plantearse nada. Y eso es precisamente lo que nos ha llevado a esta situación. Un ejercicio de autoexamen de conciencia ciudadana es positivo, pensar en nuestro futuro no solamente es sano, sino loable. Por otra parte, en casi todas las ciudades españolas, las comisiones electorales han dado luz verde a las protestas, lo que quiere decir que, cuanto menos, las razones de la de Madrid no son tan absolutas como quieren hacer creer. Y, yo no sé lo que opinaréis, pero yo no voy a cumplir una ley que considere injusta, y mucho menos cuando va en contra de la gente.

Uno de los gritos que más se llevan escuchando durante este tiempo es “¡Que no nos representan!”, pues bien, amigos, el caso es que, así es como yo lo veo. Frustrado, contemplo como los grandes partidos en mi ciudad presentan a los candidatos que, probablemente los grandes quieren, pero que la sociedad no desea. Nos vemos en la obligación de votar al menos malo, y cada vez más gente como yo, pensamos que nos están tomando el pelo, que esto no puede seguir siendo así. Que ya está bien de jugar con los ciudadanos, que cuando las reglas del juego no favorecen a la mayoría, sencillamente hay que cambiarlas.

Y de esto está tomando nota el resto de la comunidad internacional. Todo el mundo mira con lupa lo que ocurre en las acampadas pacíficas de toda España, de todo el mundo. El germen de la revolución pacífica está llegando a los países cercanos, y ya he oído hablar de la #portugueserevolution, de la #italianrevolution o incluso de la #europeanrevolution. Ya se compara lo que ocurre en España con lo que ocurrió en Egipto y en Islandia. Está claro que cuando no se tienen razones para atacar por la razón se recurre a descalificaciones, cuando no se puede con el fin, se critican los medios. La sociedad española está cansada de la situación actual, no es viable que la cosa esté como está y nada cambie. Está claro que hemos fallado en algo muy grande. Y cuando algo sale mal, lo que se debe hacer es reconocer los errores y enmendarlos, de eso se trata #spanishrevolution. Todo lo que se quiera agregar es pura especulación, lo siento por aquellos que pierdan los privilegios que, por otra parte, nunca deberían haber tenido.

Ya otras veces lo he mencionado, pero como se dijo en la película de “V de Vendetta”: “El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo.”

miércoles, 18 de mayo de 2011

#acampadasol

Muy buenas a tod@s.

Hoy, la verdad, tengo muchas cosas de que hablar y muy poco tiempo para hacerlo, así que me limitaré a informar brevemente y mañana lo desarrollaré mucho más.

Llevo siguiendo en Twitter y en Facebook desde hace bastante tiempo la organización de la manifestación orquestada por “Democracia Real Ya” el pasado domingo 15 de mayo. El caso es que, como algunos de vosotros sabréis, aquella manifestación para reivindicar una representación real por los políticos a los ciudadanos se convirtió en una protesta continua que tiene previsto alargarse hasta el próximo domingo, día de las elecciones.

Ayer por la noche tuve la oportunidad de estar allí, y esta tarde tengo la intención de volver, así que mañana, si Dios quiere podré daros mi punto de vista de todo lo que está pasando y acompañar con algunas fotos para que tod@s veáis cual es la magnitud de todo esto.

Pero hoy quiero daros una pequeña pieza. Está claro que, como ya venía hablando hace algunos meses, la gente está muy cansada de la clase política, es imprescindible un cambio. Y la mecha ha sido prendida por la insostenible situación que sufre nuestro país en cuanto a la economía y, más especialmente, en cuanto al paro. No es viable un sistema económico y político con casi 5 millones de parados, no es viable un nivel de paro juvenil que ronda el 50%, sencillamente no es viable.

Esté de acuerdo con todos y cada uno de los puntos que defienden en estas protestas o no, el caso es que es de agradecer esta movilización. Porque yo creo que lo que está pasando es algo realmente grande. El domingo unos ciento cincuenta manifestantes, según tengo entendido, fueron desalojados por la policía para que no acamparan en la Puerta del Sol. Ayer, según yo mismo vi, eran varios miles de personas las que llenaban el Kilómetro 0 en una protesta con un civismo mucho más que envidiable. Mañana lo explicaré más detalladamente pero digo, con toda convicción, que yo vi un ejemplo de protesta pacífica, miles de personas en un muy buen ambiente, muy organizados y de una manera muy sana.

Pero ahí no queda la cosa. Prácticamente en todas las capitales de provincia, se están haciendo protestas similares, con el pero de la represión que están sufriendo por parte de las autoridades en algunas ciudades. Un ejército de abogados está surgiendo para tratar de defender legalmente el cambio y los medios para llevarlo a cabo. Incluso tengo noticias vía Twitter de movilizaciones internacionales para hacer acampadas a las puertas de diferentes embajadas españolas por el mundo.

Es posible que me esté equivocando, pero yo creo que estamos siendo testigos de algo muy importante, de algo que estudiarán nuestros hijos en sus libros de historia, que es posible que consigamos un mundo un poquito más justo entre tod@s.

Un cartel que vi ayer y que creo que resume perfectamente todo esto que está pasando es: “Si no nos dejan soñar, no nos dejaremos dormir.”

martes, 17 de mayo de 2011

El Edén perdido

Muchos años habían pasado desde que fueran echados del Huerto. Y parecía que desde entonces todo había salido mal. Ahora, por el trabajo, le dolían los huesos. Sus articulaciones empezaban a quejarse. El trabajo en la tierra no era nada fácil, y tantas eran las veces en que ni siquiera era fructuoso. Aún recordaba el año en que, siendo aún sus dos hijos pequeños, y después de una larga temporada preparando sus huertos, liberándolos de malas hierbas, cuidando con mimo cada detalle, de sol a sol, una plaga de insectos había devorado hasta las raíces. A punto estuvieron de terminar por morir de hambre. Fue impresionante cómo en medio de la desesperación, incluso alejados de su huerto, Él les había ayudado. No sabe qué hubiera sido de su familia si no fuera por su provisión aquel año.

Por lo menos en aquella época había esperanza. Sus dos hijos aún vivían y estaban a su lado. Pero hasta en eso todo fue mal. Su mujer había dado a luz a dos varones preciosos. El mayor era agricultor el menor era ganadero. Buenos chicos los dos. Él les había enseñado a seguir a su dios, a ofrecerle sacrificios, a temerle, a respetarle. Y pensaba que habían aprendido.

Por esto precisamente no esperaba lo que ocurrió aquel día. De repente, tanto su mujer como él, sufrieron la peor noticia que unos padres pueden recibir. Su hijo menor había sido asesinado brutalmente por su hermano mayor. Aquello ya suponía algo terrible. Su pequeño, su amado hijo, les había sido arrebatado tan de golpe que jamás podrían recuperarse. Un padre nunca debería enterrar a su hijo. Eso no es natural. Muchas veces había soñado con que sus dos pequeños llevaran sus restos mortales, seguidos por cientos de entre sus nietos y biznietos, y todos a una lloraran su pérdida. Así sí debía ser. No al revés.

Pero aquello no fue lo único. Las desgracias nunca vienen solas. Su hijo mayor, el que asesinó a su hermano, había huido a una tierra lejana. Ahora estaban solos. Toda su alegría se había ido. Incluso habrían podido llegar a perdonarle. Amaban tanto a su hijo que estaban dispuestos a perdonar que les hubiera privado del pequeño ganadero. Pero ahora estaban solos. Un hijo asesinado, y el otro asesino y fugitivo. Aquello era demasiado.

Pero no siempre fue así. Muchos años atrás, su mujer y él vivían dentro del Huerto. En aquel lugar celestial. Los grandes y coloridos frutos llenaban los árboles todo el año, los animales más grandes y temibles eran como corderos, y jugaban con ellos. Todo era tan verde, tan feliz, tan sumamente perfecto que nunca pensaron en que se acabara. Pero aquello no era lo mejor, lo mejor es que cada día paseaban con Él. Todos los días tenían la mejor experiencia que jamás tuvieron. Dios mismo, el Creador de los cielos y de la tierra, aquel que sostenía la bóveda celeste, con todas las constelaciones con su mano poderosa, aquel que hizo a su bella mujer, Eva, con sus manos partiendo de su propia costilla, aquel que había usado barro para crearle a él, y había soplado espíritu para darle vida, era su amigo, su fiel y amoroso padre. Aquello era impresionante, la felicidad salía por sus poros, la sabiduría, junto a Dios se sentía libre, sabía que su vida tenía un motivo cuando Él estaba cerca.

Pero un día todo se fue al garete. Solamente tenían una limitación, una orden de Dios, una prohibición. No podían comer del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Era así de sencillo. Ellos sabían qué árbol era, sabían la sencillez de la indicación. Pero se dejaron engañar, se dejaron convencer. La serpiente dijo que cuando comieran, serían como Dios, serían ciertamente libres. Conocerían el bien y el mal. Ellos lo hicieron, comieron del fruto prohibido, fueron engañados. La serpiente les mintió. Era verdad que conocerían el bien y el mal, y fue por eso que se dieron cuenta que estaban desnudos y tuvieron vergüenza, pero eso no les haría libres. Ahora conocían el mal, y la letra pequeña era que ahora eran esclavos de éste. Ahora eran malos por naturaleza. Todo dentro de ellos cambió. Se inclinaron a la muerte, a la desobediencia, a la maldad. Dios les dijo que “el día en que comieran de este fruto, ciertamente morirán.” Y así fue. Ese día murieron. Ellos lo sabían. Ahora no podrían volver a tener una relación con Dios, ahora ya nada tendría sentido. El negro del sudario les había envuelto con aquel pequeño mordisco.

Ahora no tenían acceso al Árbol de la Vida, a la llave de la inmortalidad. Ahora solo era cuestión de tiempo. Morirían. Este acceso que antes tenían había sido tapado. En la puerta del Huerto del Edén, que fue su hogar, había querubines, enormes y terribles seres creados por Dios. Ellos no podrían burlar esta seguridad. Pero también Dios mismo fabricó un objeto para proteger la inmortalidad, para que aquellos humanos caídos, aquellos que estaban inclinados al mal, al asesinato, a la muerte no llegaran a tener la vida eterna, porque Dios no quería tener parte con los malos, porque si los malos vivieran por siempre, su plan perfecto no podría cumplirse. Aquella espada negra, creada por Dios, envuelta en fuego, era un método de castigo, para que no volvieran los desobedientes, pero sobre todo, era un arma de amor, para que el mal no reinara por siempre en esta tierra, para que pudiera haber esperanza en el corazón del hombre.

Y aquella maldad que él mismo había comenzado, había llevado a que su hijo fuera asesinado, a que su propio vástago asesinara a su hermano menor. Al mayor dolor para un padre. A la muerte en vida de su amada.

Pero en medio de toda esta desesperación, en medio de todo el sufrimiento, nació una esperanza. Eva volvió a quedarse embarazada. Dios les dio otro varón. Set le llamaron. Toda su ilusión la volcaron en el nuevo infante. Sabían, en lo profundo de su corazón, que no solamente este pequeño llevaría sus féretros a la tumba, acompañado de una larga familia, sino que de este niño vendría la esperanza, renacería la ilusión. De Set vendría aquel que restauraría la relación perdida, que limpiaría al hombre de su maldad y volvería a abrir la senda protegida por la Espada Negra. Dios les bendijo con un hijo precioso, pero aún más importante, Dios les bendijo con la esperanza, con la promesa. Dios prometió que desbrozaría el camino que les volviera a llevar a su plan, que el Árbol de la Vida no estaría vedado para siempre.

Y cuando el Huerto del Edén ya no estuviera en esta tierra, la Espada Negra serviría a otros planes, planes que la llevarían por toda la historia de los hombres.

lunes, 16 de mayo de 2011

Datación relativa

Hace un tiempo, hablaba del método usado para medir la antigüedad de los materiales orgánicos en las excavaciones arqueológicas. Comentaba también que este método tiene dos problemas de base, el primero es que al ir desintegrándose el carbono 14, cuanto más tiempo retrocedemos al pasado, más imperfecta es la medición, y el segundo es que se presupone que durante toda la historia de la tierra las condiciones que mantienen regular el nivel de desintegración de este isótopo han sido constantes.

Hoy quiero hablar de otro método de medición, este método se denomina de “datación relativa”. El caso es que se ha observado que existen en la corteza terrestre diferentes capas que responden a diferentes características. La teoría geológica de Charles Lyell, afirma que los procesos que han formado nuestro mundo han sido lentos, paulatinos y constantes, en clara consonancia con la Teoría de la Evolución de Charles Darwin. Por lo tanto, viendo las diferentes capas que forman nuestro suelo, si somos capaces de poner una fecha aproximada a los estratos, sabremos a ciencia cierta que todo lo que contiene esa capa pertenece a esa época. Según las teorías de Darwin y Lyell, consideradas leyes naturales por muchos, todo esto ha tenido que ocurrir a lo largo de millones de años, por lo tanto, estas capas se han ido formando lentamente, a lo largo de millones de años cada una.

Hasta ahí lo que se “sabe” a ciencia cierta. Que tenemos unas capas superpuestas con diferentes fósiles en cada capa y que tenemos la certeza, creyendo ciegamente a un par de científicos del siglo XIX, que aquello ocurrió de una manera lenta y constante a lo largo de tantos años como quieran decir. A partir de ahí, para datar tal o cual estrato, se usa una técnica muy curiosa.

Los científicos de turno, se reúnen y deciden que este fósil tiene N millones de años, tomando en seria consideración el árbol de la vida de Darwin, para saber que si este fósil es de determinado animal, debe estar antes que este en el tiempo y después que este otro. Así que deciden que el fosil del ratoncito encontrado en esa capa tiene 13 millones de años, por ejemplo. Así que, por lógica, el estrato debe tener 13 millones de años a su vez. Entonces, los fósiles de todos los animales que encontremos en esta capa, a la fuerza deben tener la misma edad. Ya tenemos datados los fósiles y, milagros de la vida, su edad, prueba irrefutable, coincide perfectamente con la Teoría de la Evolución y, por lo tanto, es otra prueba más de que es completamente cierta y que todos aquellos, pobrecitos, que no lo creen es que son fanáticos.

He de decir que también usan otros isótopos al estilo del carbono 14 como son el uranio 238 y el potasio 40. Isótopos que tienen una vida mucho más larga que la del carbono 14 pero que están sometidos a la misma restricción que este, ignora la posibilidad de que haya habido un cambio en las condiciones. En cualquier caso, son métodos secundarios y siempre supeditados a la "Ley de Darwin y Lyell".

Puede sonar burlesco, pero la triste realidad es esta. Se usa la Teoría de Darwin para dar fe a la Lyell, y la de Lyell para probar la de Darwin. La biología prueba la geología y viceversa. Si las pruebas las buscan seguidores de estos dos señores basándose en premisas que son descaradamente favorables a dichas leyes, obviamente, los resultados serán exactamente los deseados.

Pero aquí no acaba el disparate de este método de datación. El caso es que se han encontrado raíces de árboles, incluso troncos, que atravesaban varias de estas capas. Así, tal cual. O nos encontramos ante un árbol que vivió hace miles de millones de años y, a su vez, vivió varios cientos de millones de años, o el método es sencillamente falso.

Además, y para terminar de complicar la historia, aún está por encontrarse un lugar en el mundo en que estén las capas que, presumiblemente deberían estar por la historia que dicen que ha pasado la Tierra colocadas como piensan que deberían estar. Se han encontrado en diferentes sitios capas superpuestas, pero nunca todas las que deberían, siempre faltan capas. Que no tiene porqué ser una razón para probar la falsedad de este método pero, ¿es normal que se acepte como prueba irrefutable y se base la concepción de la antigüedad de nuestro planeta en unas capas que nunca hemos visto enteras?

Yo pienso que la Tierra es mucho más joven de lo que nos han dicho. No creo que todos los millones de años que, se supone, tiene nuestro planeta sean un reflejo de la realidad. Más adelante seguiré hablando de estos temas, pero una cosa quiero que nos quede clara a todos, tanto con esto como con los "Enigmas históricos", y es que en el colegio nos mintieron. Y lo más triste es que lo siguen haciendo. No existen pruebas para saber la antigüedad de la Tierra. Todo lo que aseguran, no son más que intentos de probar una prueba con esta misma prueba.

sábado, 14 de mayo de 2011

¡Vaya horas!

Muy buenas noches.

Me veo obligado a escribir a estas horas pues todo el día ha tenido problemas generales Blogger y me ha sido imposible acceder al área de administrador, incluso durante la mayor parte del día la última entrada sencillamente no ha existido. Otro de los problemas que he visto es que se han borrado algunos comentarios. Que yo haya visto, el comentario de Daniel en la entrada “¡A la rica anca!” simplemente ha desaparecido. Perdón Male. Estoy completamente de acuerdo contigo en que nuestra propia naturaleza muchas veces es aquel que nos quiere mal y nos engaña como nosotros con las pobres ranas o con los lobos.

También ha habido gente que me ha dicho que ha escrito en La Pajarería algún comentario y que no ha sido publicado. Os aseguro que no he descartado, a día de hoy, ningún comentario de nadie así que si en algún momento no se ha publicado alguno hacédmelo saber para que ponga solución cuanto antes. Tal y como tengo ahora el tema de moderación, se publican automáticamente sin ningún tipo de administración por mi parte todos los comentarios a entradas de hasta hace 3 días, a partir de ahí yo los modero, pero aún así no hay ningún mensaje en cola de moderación, así que si alguien ha comentado algo y no aparece reflejado en la entrada, es cosa de Blogger. Por eso mismo informadme en buba1107@gmail.com para que pueda pones solución.

Respecto a otros temas, recientemente he adscrito mi pajarería a la página web “Derecho a vivir”, como podéis comprobar en las imágenes que he puesto. Esta página es un movimiento ciudadano a favor de la vida y, por lo tanto, en contra del aborto. Si queréis más información no dudéis en visitar la página o, si lo preferís, podéis preguntarme a mi.

He recibido algunas críticas respecto al diseño del blog de nuevo (ya no sé cómo hacer). El caso es que hay gente que opina que estaba mejor como al principio con la imagen que aparece a la izquierda. También me han dicho que se leería mucho más claro con un fondo de color más plano para facilitar la lectura. En fin, que como ya he dicho en su momento, yo no soy diseñador ni nada por el estilo así que recurro a vosotros para que me aconsejéis qué pensáis que viene mejor. Los consejos que me deis, por favor escribirlos aquí en el blog para que pueda conservarlos y tomarlos en cuenta de la mejor manera posible. Decidme si os parece bien como está ahora, es decir, con la imagen del mundo al fondo, en color oscuro y con el fondo de las luces en lugar de plano, o qué preferís que cambie. Prometo tomar en buena consideración todos vuestros comentarios. (Si no tenéis cuenta en google, para comentar basta con pinchar en donde pone “Anónimo”)

También me gustaría aprovechar para enviar mis mejores deseos a todos los lorquinos y un abrazo muy fuerte a todos aquellos que han perdido a alguien. Durante estos días no solamente estáis dando un ejemplo muy grande de superación, civismo y fortaleza a España, sino al mundo entero.

Pues eso es todo por hoy. El lunes más y mejor.

¡Un saludo!

jueves, 12 de mayo de 2011

En esto pensad

Ayer en una reunión, un amigo nos enseñó un vídeo de youtube, un anuncio de una marca que, realmente poco o nada tiene que ver con el mensaje del anuncio, en el que unos hijos preparan a sus padres, él ciego y ella con grave deficiencia visual, un día de aniversario de lo más especial. El caso es que ellos, por su condición, eran incapaces de percibir con un sentido, según los estudios, el que más usamos para ser conscientes de lo que hay a nuestro alrededor.

En esta celebración especial, les despertaron en su casa con la Orquesta Filarmónica Internacional. Emocionados, los padres se ilusionaron comprobando la belleza tan brutal que podían percibir con sus oídos, aunque no pudieran ver. Después los llevaron a una fábrica de perfumes en la que pudieron comprobar la delicadeza de las fragancias que podían percibir con el olfato. Su siguiente parada fue en su pueblo natal, pueblo que hacía mucho tiempo que no visitaban, allí tuvieron que reconocer a sus antiguos amigos y familiares solamente con el tacto, poniendo todo su afán en llevar sus sentimientos a la punta de sus dedos. Y por último, el cocinero Martín Berasategui, les preparó un plato exquisito para que aprendieran hasta qué punto se puede apreciar la belleza de la vida a través del gusto. Al final, la frase que resume todo el anuncio es: “hay dos maneras de tomarse la vida, puedes vivir lamentándote de todo lo que te falta, quejándote por el sentido que la vida no te dio. O aprovechar al máximo lo que sí tienes”.

La marca que anuncia, la verdad es que no tiene mucho que ver con la belleza del mensaje.

Me parece una de las mejores lecciones que podemos aprender en toda nuestra vida. Es una buena decisión el dejar de preocuparnos por lo que nos falta y comenzar a disfrutar y a ver todo aquello que tenemos, aquello de lo que nos podemos alegrar. Nosotros podemos ver la magnificencia de una flor, de un cielo estrellado, podemos oler aquello que rememora nuestra infancia, podemos escuchar nuestra canción favorita una y otra vez, y cerrar los ojos para poder sentirla muy dentro, rozando nuestra alma. Podemos degustar la frescura de las fresas, podemos sentir la suavidad de la piel de un bebé, y comprobar, mientras le abrazamos, su suave palpitar, la vida en su pequeño cuerpo.

Hay tantas cosas de las que podemos disfrutar, tantas causas por las que podemos estar agradecidos, tantísimas razones para poner buena cara ante la vida que, ciertamente, en las numerosas circunstancias en que vemos la vida de una manera negativa, solamente demostramos ser unos desagradecidos.

Os aseguro que seremos mucho más felices, tendremos mucha mejor cara ante la vida, incluso nos verán más guapos si solamente nos concentramos en pensar en lo bueno. No estoy hablando de conformismo, estoy hablando de optimismo.

Como decía San Pablo en su epístola a los filipenses capítulo 4 versículo 8:¨Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo que es honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable,  todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.¨

Con esto me gustaría dejaros hoy, con la necesidad que todos tenemos de estar agradecidos por lo que sí tenemos y dejar de obsesionarnos en aquello que nos falta. Pues con todo y con eso, estoy seguro que si los ponemos en una lista, saldrán ganando con mucho las razones para darle gracias a Dios.

Ahí os dejo el anuncio. Olvidaos de la marca, y tratad de no llorar.

miércoles, 11 de mayo de 2011

¡A la rica anca!

Los entendidos en cocinar ranas lo tienen muy claro.

Cuando quieres cocer una “deliciosa” rana no puedes seguir el método tradicional. Porque si calientas el agua hasta que hierva y hechas al animalillo dentro de la cazuela, lo único que conseguirás será que dé un salto inmenso huyendo despavorida del calor y que te ponga la cocina hecha unos zorros. Al mínimo contacto con el agua caliente, la rana huye con todo su potencial, y este es, saltar. Saltar con todas sus fuerzas y sin miramientos. Después, será divertido ver cómo la persigues por toda la cocina intentando agarrar su resbaladiza piel. Y esto contando que solamente hayas echado una rana al agua. Que como hayas ido esa misma mañana a buscar ranas y hayas conseguido un par de docenas de ellas vas a estar un buen rato persiguiendo ranas por toda tu casa. Si esto sucede, por favor, di a alguien que lo grabe con el móvil y hacedmelo ver. Me echaría unas buenas risas.

Así no se hace. Lo que tienes que hacer para cocinar unas ranas, aunque parezca una paradoja, es hacerlas sentir bien.

Con las dos docenas bien encerraditas en una cesta o una bolsa, pones agua fría en una cazuela. Antes de poner el agua a calentar, introduces las ranitas dentro. Ellas estarán felices y contentas dentro del agua, se sentirán como en casa. El agua está a su gusto y no tienen porqué huir despavoridas. Una vez están dentro, pones el agua en el fuego y comienzas a calentarla. Verás como las ranas no saltan, no tratan de esquivar el líquido elemento. Ellas disfrutan de cómo el agua va calentándose sin darle mayor importancia. Seguramente pensarán que alguien les está invitando a un yacuzzi bien calentito, sin tener que pagar ni nada.

Y así, poco a poco, las ranas van cociéndose hasta quedar en su punto sin que ellas se den cuenta y sin tratar de huir de su funesto final.

Muchas veces pensando en muertes como esta, o como la de aquellos lobos que cazaban los esquimales, me pregunto si es posible que nos esté pasando lo mismo. Si puede ser que alguien o algo nos esté engañando tan lentamente, con unas trampas tan sibilinas, que cuando nos queramos dar cuenta, nuestros propios instintos nos hayan llevado a la muerte, y sin enterarnos de que nos estaban cocinando, hayamos caído en la trampa de quien quiere comernos.

martes, 10 de mayo de 2011

El Derecho Supremo

“El derecho a la vida es el Derecho Supremo, como lo ha calificado el Comité de Derechos Humanos, porque sin su garantía efectiva todos los demás derechos carecen de significado y de razón de ser. Algo que parece obvio a ojos de todos pero que si lo fuera de verdad no nos empujaría hoy y mañana a reclamar de los poderes públicos de todo el mundo que sean plenamente consecuentes con el carácter inviolable, incondicionado de la vida humana y con el derecho a no ser sometido a penas crueles, inhumanas y degradantes.”
José Luis Rodriguez Zapatero.
Coloquio Internacional sobre la Abolición Universal de la Pena de Muerte.
9/12/2009.

No podría estar más de acuerdo con las palabras de nuestro presidente del gobierno. El derecho a la vida es el mayor de todos los derechos, todos los demás no tienen, ciertamente, ningún sentido sin este mismo derecho.

Yo no estoy, para nada, a favor de la pena de muerte, todo lo contrario. Lo que sí que afirmo es que no es ninguna locura el pensar que una manera lógica para que podamos vivir en un lugar mejor sea por medio hecho de matar a aquellos que, según a unas leyes, lo merezcan. No es algo que comparto, pero puedo llegar a entenderlo. Y esto es precisamente lo que ataca Zapatero aludiendo al derecho a la vida.

El problema llega cuando intentamos desvirtuar el concepto del ser humano. Lo que es en su esencia. Porque puede ser que, de una manera filosófica, podamos considerar a alguien como “deshumanizado” en el momento en que asesina fríamente a su mujer y a sus hijos de 3 y 6 años, por ejemplo, y de esta manera, tener todo el derecho del mundo a aplicar la pena de muerte porque no estaríamos “asesinando” a un ser humano. No estoy diciendo que una persona asesina deja de ser persona, es solo un ejemplo.

Entonces, si estamos de acuerdo en que no podemos negar la humanidad de alguien por medios morales o filosóficos, yo me pregunto qué le da autoridad al Congreso de los Diputados para poderlo hacer desde un punto de vista legal.

Porque si está mal el “asesinar” a un hombre de 35 años porque haya matado a una familia de una manera especialmente sanguinaria, mucho peor está el hecho de asesinar, sin comillas ni nada, con todas las letras, a más de cien mil humanos, de una manera legal, porque haya decidido que sea así nuestro Estado y teniendo a un presidente que tanto defiende el derecho a la vida. Personalmente, a mi no me cuadra para nada.

Y la razón por la que lo hacen es por el derecho a elegir, el derecho a expresarse, a decidir sobre el cuerpo de cada persona. Muchos derechos son los que aluden para este exterminio, pero, parafraseando a ZP, todos ellos no sirven para nada sin el derecho a vivir, sin este, según sus palabras, Derecho Supremo.

Pues bien, desde que se legalizó el aborto, se han perpetrado más de un millón trescientos mil penas de muerte a niños que nada hicieron para merecerlo. Ellos no asesinaron familias, ni siquiera tuvieron oportunidad de un abogado de oficio, ni de quejarse, ni de defender su derecho a vivir, este que dice defender también José Luis.

Como ya expresé con anterioridad, estoy en contra del aborto. Estoy en su contra con todas mis fuerzas. Es algo que, puede sonar muy fuerte, pero yo creo que está al nivel del genocidio perpetrado por los nazis contra los judíos, al menos ellos tuvieron oportunidad de quejarse, al menos la opinión pública condenó aquella barbarie, al menos ahora todos sabemos que fue una salvajada. Ahora bien, si estoy en contra del aborto en sí, todavía más fuerte me parece la manera en que nuestro gobierno lo publicita, lo acrecenta, lo fomenta, y todo esto en nombre de supuestos derechos que, en todo caso, no sirven de nada sin el Derecho Supremo. Derecho que brilla por su ausencia aquí en España. Derecho que, según sus propias palabras, debemos "reclamar de los poderes públicos de todo el mundo que sean plenamente consecuentes con el carácter inviolable, incondicionado de la vida humana".

lunes, 9 de mayo de 2011

¡Dragones!

El apuesto caballero se encaminaba al bosque maldito para dar caza al dragón que amenazaba a la bella princesa. Su reluciente armadura resplandecía al brillo de la enorme luna llena. El caballo del valiente avanzaba atemorizado, como si fuera consciente que se adentraba en un lugar de muerte y sufrimiento. Desde el borde del bosque ya se podía oler el hedor del humo generado por el fuego que brotaba del hocico de la titánica bestia. El caballero estaba impaciente por hundir su lanza en el vientre del lagarto, para liberar a su amada.

Más o menos todos conocemos cómo termina esta historia, con el apuesto joven dando muerte al malvado dragón y ganando la libertad y la vida de la princesa, así como su amor eterno.

De siempre me ha parecido muy curiosa la existencia de leyendas de dragones y grandes reptiles en tantas culturas separadas por tantos siglos y tantos miles de kilómetros. Todos sabemos cómo, en nuestra cultura occidental, hace unos pocos cientos de años, había leyendas por todos sitios acerca de grandes lagartos que amedrentaban a los pobres aldeanos, incluso tenemos a San Jorge, el santo asesino de dragones. Pero el caso es que, por ejemplo, encontramos los dragones también en la cultura china, tenemos las serpientes emplumadas en Sudamérica, por no hablar de las muchas historias acerca de monstruos marinos inmensos y serpientes destructoras de barcos y asesinas de marinos. Incluso podemos ver ejemplos de estos enormes y temibles seres en la Biblia, como son el Behemot y el Leviatán.

Es posible que sea porque yo quiero ver cosas donde no las hay, pero a mi todos estos seres me parecen demasiado parecidos a los dinosaurios como para que no tengan nada que ver. Pero aquí nos encontramos un problema. ¿Cómo es posible que unos seres extintos más de 60 millones de años antes del inicio de cualquier cosa minimamente humana hayan influido de tal manera en la cultura y en la conciencia de nuestra especie? Personalmente, considero que, al igual que el caso del Diluvio Universal, este es un tema que merece un serio estudio antropológico.

Otros casos también muy interesantes son las numerosas bestias vistas en lagos de todo el mundo, la más famosa de todas ellas es Nessie.

También está el caso del pesquero japonés que, en 1977 realizó una insólita pesca. Al subir las redes desde 250 metros de profundidad, encontraron algo maloliente de unos 10 metros de largo que se encontraba en avanzado estado de descomposición. Según las descripciones que dieron, y las fotografías que hicieron, se trataba de un plesiosaurio, 64 millones de años extinto, y sin embargo con solo algunas semanas de descomposición. El cadáver fue lanzado al mar para que no arruinara la pesca del día, pero ahí están las fotos y uno de los pescadores conservó un pedazo de aleta. El gobierno de Japón emitió un sello con la figura de uno de estos dinosaurios marinos para conmemorar este hecho.

De la misma manera, existen muchas tribus perdidas en selvas y montañas americanas, africanas, asiáticas o incluso de Oceanía que todavía hoy aseguran la existencia de enormes “saurios” que deambulan por sus tierras y siembran la destrucción allá donde van.

No creo que las leyendas sean del todo invenciones, sino que están basadas en algo que ocurrió y que sigue ocurriendo de verdad. Y si nos encontramos ante tal número de leyendas parecidas y acerca de algo tan similar a lo que nosotros conocemos como “dinosaurios”, para mí no queda ninguna duda que los grandes saurios no nos han abandonado hace tanto tiempo. Incluso, soñemos un poco, tampoco hay nadie que nos asegure que hoy en día, en nuestro propio mundo, sigamos teniendo algunos “Jurasic Park” muy reales.

viernes, 6 de mayo de 2011

Testimonio

Es algo que todos sabemos que cuando tenemos una meta en la vida a largo plazo, o incluso a medio o a corto, una vez lo hemos conseguido, nos sentimos vacíos. En seguida necesitamos otra meta que perseguir para dar sentido a nuestras vidas.

Hoy quiero hablar acerca de alguien que una vez tuvo una meta, tuvo un sueño y fue a por ello como la base de su existencia. Esta persona es Juan Luis Guerra. Este dominicano, menor de tres hermanos, aunque tuvo una guitarra desde los 10 años, no comenzó a interesarse seriamente en la música hasta la mitad de sus estudios de filosofía en 1975.

Desde el principio quiso ser el mejor, llegar a la cima de la música mundial. Después de muchos años de intenso trabajo, de cosechar innumerables éxitos gracias a su trabajo y su innegable talento, llegó a ser el artista con más grammys de todo el mundo latino, llegando a ganar incluso 3 de estos premios, considerados los Oscar de la música, de la academia norteamericana. Ha vendido más de 20 millones de discos en todo el mundo. Poca gente hay que no conozca canciones tan famosas como “Ojalá que llueva café en el campo” o “La bilirrubina”. Humanamente había logrado todo lo que habría podido soñar cualquier músico, estaba en la cima de la cima de cualquier pretensión.

Y ahí estaba, un artista en lo alto de su carrera, de hecho, en lo alto de cualquier carrera imaginable. Entonces vio que su vida no merecía la pena. Durante varios años estuvo alejado de la música, incluso intentó suicidarse varias veces.

¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede alguien con más éxito y dinero de lo que cualquiera de nosotros pudiera soñar, de repente, decidir que no merece la pena seguir viviendo su vida?

Durante este tiempo, Juan Luis aprendió una lección muy importante sobre el sentido de su existencia. Aprendió que el dinero, la fama, el ruido, los violines, cualquier cosa en que base su vida no servirá de nada mientras su corazón se encuentre vacío. Mientras tenga que seguir rebuscando entre su propia basura para encontrar un sentido a su vida, nada merecerá la pena. Incluso el mayor éxito será una derrota. Con el corazón vacío, el oro se convierte en estiércol.

Después de este tiempo, Juan Luis sacó un nuevo disco en el año 1998, llamado “Ni es lo mismo ni es igual”. En este disco, se podía apreciar un completo cambio en su manera de ver la vida, en la manera de interpretar el mundo. Hablaba de un corazón con un propósito, de una vida con sentido y de alguien junto al que sí merece la pena vivir, aún en medio de las dificultades. De este disco es la canción que os pongo para que escuchéis. Dedicada a esta persona junto a quien hasta las mayores dificultades son transformadas en alegría, y que sin él hasta las mayores glorias nos pueden llevar al suicidio. Que lo disfruten.

Testimonio
Juan Luis Guerra

jueves, 5 de mayo de 2011

Revive la pasión.

No sé si lo habréis visto, pero últimamente, por las calles de las principales ciudades, están multiplicándose los carteles de una agencia de contactos noruega en el que aparece la imagen de un hombre y una mujer muy sonrientes junto a un eslogan de lo más llamativo: “¿Estás casada? Revive la pasión, ten una aventura.”

El caso es que, según estadísticas, hay un alto porcentaje de gente que se apunta a estas agencias de contactos y mienten en sus datos, diciendo que están solteros cuando realmente están casados o bien tienen una pareja estable. Así que esta empresa noruega ha decidido especializarse en este público, aquellos que, aunque ya tienen pareja, quieren tener una aventura orquestada por esta página web, con otros en su misma situación, de una manera completamente anónima y segura. Además, según propone el eslogan del cartel, y ellos mismos afirman, el hecho que en un matrimonio haya una infidelidad viene bien para la relación entre los cónyuges. Nunca está de más el echar una “canita al aire”, siempre y cuando sigamos queriendo a nuestra pareja.

Está claro que esta idea vende, pues ya se cuentan por decenas de miles los afiliados a esta propuesta. Y claro, decenas de miles son también los techos rayados por causa de las enormes cornamentas que se multiplican por toda la superficie española.

Hace un tiempo hablaba de la importancia y de la trascendencia del juramento
, más específicamente el juramento matrimonial. Juramento en el que estás diciendo literalmente que pones tu vida como aval por lo que prometes. Estás diciendo que si lo incumples, aceptas el justo pago por la infracción, que es tu propia vida. Por no hablar del enorme desprecio que están haciendo hacia su propia sexualidad compartiéndola con cualquier persona que esté dispuesta a hacer lo propio.

Esta empresa ha visto un filón de negocio tremendo en la infidelidad concertada, y ciertamente la principal responsabilidad de cada infidelidad reside en el propio infiel, llamadme retrógrado pero considero enormemente censurable el incitar a la infidelidad para obtener ganancia. Esto, como otros temas, me parece otro de aquellos motivos de los que hablábamos que pueden mostrarnos hasta qué punto nos estamos volviendo locos. Estamos anteponiendo la ganancia monetaria a cualquier valor moral, por no hablar de espiritual.

En todo caso, está claro que valores como la fidelidad, la honradez o el respeto no es que estén al alza, precisamente. Vivimos en una sociedad adolescente que huye de cualquier cosa que signifique algo de responsabilidad, de esfuerzo. Esto es así y es bastante complicado cambiarlo, aunque lo que sí que está claro es que el cambio debe empezar por nosotros mismos.

Yo quiero defender otro punto de vista. Aunque muchas veces no me guste, aunque tantas veces parezca que lo que trato es lo contrario a defenderlo. Me gustaría aprender a apreciar más lo ganado con esfuerzo, a ser más consciente del poder de la palabra, a ver la trascendencia y la profundidad de mis actos y a saber afrontar las consecuencias con madurez, intentando preverlas y tratando de evitar los errores, en lugar de evadir las responsabilidades.

Quienes me conocéis sabréis que muchas veces para nada hago esto en demasiadas ocasiones. Así que no tengo ningún derecho a quejarme por lo que tengo alrededor, pues soy un fiel reflejo de lo que vemos en todos lados. Pero no quiero conformarme a este mundo, quiero ser el cambio que espero ver en la sociedad, no solamente porque aún tengo esperanza en la humanidad, sino, más importante, porque tengo la total y absoluta confianza puesta en el Dios que, mediante su palabra, me ordenó que así lo hiciera, para su gloria.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Indecente

Bueno, pues al final no pudo ser el milagro que pedía ayer, qué le vamos a hacer. Otro año será.

El caso es que ayer por la noche vi un evento del tuenti al que me había invitado una amiga. Según este evento, y me gustaría que, si alguien tiene conocimiento que alguno de estos datos es erróneo me lo aclare, ha dicho la Vicepresidenta del gobierno que es indecente que mientras la inflación es -1%, y tengamos casi de 5 millones de parados, haya gente que no esté de acuerdo en alargar la jubilación a los 70 años.

Es normal que haya muchos de vosotros que estéis de acuerdo en este tipo de medidas, yo la verdad, no tengo mucha idea de economía y no sé hasta qué punto esta será una medida favorable para nosotros. Lo que voy a exponer a continuación es lo que el creador de este evento, y en el caso de ser ciertos los datos lo comparto totalmente, considera indecente.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes.

INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos “trabajadores” de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados.)

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo. (ni cultural ni intelectual.)

INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE No es que no se congelen el sueldo sus señorias, ni que no se lo bajen.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos
de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.

Pues eso, no puedo añadir mucho más. Me parece una auténtica vergüenza. Así como que la moción que presentó la única diputada de UpyD, la ex socialista Rosa Díez para que esto deje de ser así, fue rechazada por unanimidad, con el único voto a favor del partido que la presentó. Está claro, si ellos tienen la capacidad de decidir sus condiciones de trabajo, ¿cómo no van a ser generosos?. Eso, sin tener en cuenta la cantidad de ellos que se presentan a las elecciones habiendo estado imputados en delitos de corrupción. Pues eso, hace un tiempo me preguntaba si realmente vivimos en una democracia, ahora más que nunca veo que esto es una quimera. Ya veremos cómo acaba todo.

Ante todo esto, yo pienso lo que decía el protagonista de “V de Vendetta” (gran película, por cierto) "El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo.”

martes, 3 de mayo de 2011

El Deporte Nacional

Con este título de la entrada y teniendo en cuenta el día en que estamos, cualquiera diría que voy a hablar de fútbol. Más específicamente del partido que juegan esta noche, el Barça-Madrid. Siento mucho defraudaros, no voy a hablar de este deporte. Aunque, dicho sea de paso, como todos sabéis, soy creyente, y como tal, creo en los milagros, así que espero que pase el Real Madrid.

Pero hoy quiero hablar del auténtico deporte nacional. Del que practicamos todos, no solamente los muchimillonarios que vemos en la televisión. Quiero hablar de un tema que ya he pasado por encima en otra entrada, quiero hablar del arma más poderosa que existe, de la herramienta más bella que tenemos a nuestra disposición. Tanto puede matar el corazón como resucitarlo, tanto puede ser motivo de peleas y discusiones como de enamoramientos y reconciliaciones. Quiero hablar de la palabra.

Porque el caso es que todos tenemos algo tremendamente poderoso alojado en nuestra cara. Tenemos una herramienta que tanto puede hundir en la miseria al más fuerte como levantar la cabeza del más humillado. ¿Quién no ha recibido una crítica, un insulto o incluso una verdad que le ha cambiado completamente la manera de ver la vida en el momento de recibirlo?. O ¿quién no se ha sentido revitalizado, ha superado problemas y ha sobrepasado duras pruebas gracias a las amables palabras de un amigo o un familiar?.

Hay un proverbio árabe que dice: “Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas”. Y es que todos tenemos mucha más tendencia a humillar con la palabra que a animar con ella, el hecho es que nos hace sentir mejor el ver derrotados a la gente a nuestro alrededor que verlos satisfechos, porque siempre saldremos mejor con la comparación si ellos están mas abajo.

Pero, y todos lo hemos sentido, sobre todo de niños, una palabra puede hacer mucho daño. Y estoy seguro que yo he hecho daño a mucha gente con una mala contestación o con críticas. Además del hecho de tantas veces que he hablado mal de gente que ni siquiera estaba delante. Todos sabemos que esto está mal, pero la verdad es que lo hacemos. La crítica es el deporte nacional. Fijaos si es importante que se dedican canales de televisión enteros, páginas web o revistas solamente a explayarse con las críticas a la gente, es algo que siempre hemos tenido ahí, está claro, pero que ahora más que nunca hemos dado rienda suelta a desahogarnos con nuestro afán de destruir con la palabra.

Todos sabemos que esto es así y probablemente pensamos que no hay nada que podamos hacer para cambiar esta tendencia, que es mucho mejor subirse al carro y poner a caldo a todo el mundo que pueda caernos mal o que sabemos que hace exactamente lo mismo con nosotros. Pero la verdad es que cada uno es responsable de lo que hace, y no es lícito el escudar nuestra culpa en las maldades de los demás. Como decía Mahatma Gandhi, “Sé tú el cambio que esperas ver en el mundo”.

No esperemos a ver la sociedad cambiar, a ver a nuestros vecinos darnos los buenos días con una sonrisa en la boca para hacerlo nosotros también. Cada uno tenemos una responsabilidad, y para nada podemos eludirla con la excusa que los demás lo hacen. Pongamos una mejor cara ante la vida, usemos este arma tan poderosa que tenemos para edificar en lugar de para derruir, y veremos el cambio que tanto anhelamos y que tanta falta nos hace. El cambio comienza por ti, y nunca lo verás si no eres tú mismo quien lo lleva a cabo.

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