lunes, 14 de marzo de 2011

El ajuste fino

Filosoficamente, usamos el argumento Kalam para demostrar la existencia de una causa trascendental del universo. También llegamos a la conclusión que esa causa debe ser personal, es decir, un ser dotado de inteligencia y voluntad que decidió libremente la creación del todo a partir de la nada. Hoy me gustaría ver cómo la física tiene una respuesta específica para el caso que nos ocupa, hoy me gustaría hablar del ajuste fino.

El ajuste fino es el balance extraordinario de las leyes y parámetros fundamentales de la física y a las condiciones iniciales del universo. El caso es que estas leyes y estos parámetros son tan precisos que nuestras mentes no son capaces de ver hasta qué punto llega la perfección de estos valores. El caso es que el universo tiene exactamente las condiciones justas para sustentar la vida, es evidente que ha sido diseñado de una manera concienzuda para que pueda albergar la exuberancia que conocemos, las coincidencias son sencillamente demasiado asombrosas como para ser producto de la casualidad.

Pongamos un ejemplo. Imaginemos que unos astronautas llegan a Marte y allí se encuentran un recinto cerrado en el que hay vida dentro de la desolación marciana. Dentro de esta cúpula hay plantas de varios tipos, insectos, incluso algún pequeño mamífero. Extrañados, los astronautas van a la sala donde están todos los controles y encuentran que hay un panel en el que se puede dirigir el nivel de oxígeno, la gravedad, la humedad relativa, la temperatura en cada zona del recinto, cada parámetro se encuentra justo en el punto necesario para que esa cúpula pueda sustentar la vida dentro del eterno desierto de Marte. Cada indicador tiene un enorme rango de configuraciones posibles y se encuentra justo en el perfecto para su cometido, si moviéramos un poco alguno de estos indicadores, la vida no sería posible dentro. Considero que alguien con un mínimo de inteligencia daría por supuesto que alguien colocó los indicadores precisamente así pensando en lo mejor para la vida que pretendía albergar en el recinto, creo que eso es lo más lógico.

Porque la realidad es que estos parámetros son precisos hasta extremos insospechados, y cuanto más se investiga respecto a este asunto, más clara está la balanza a favor de un creador inteligente hasta el extremo.

Como en el ejemplo del oasis de vida marciana, la tierra es un vergel de vida en medio del eterno desierto del universo. Los niveles de humedad, de oxígeno, de luz, de calor, de gravedad y de otros miles de parámetros son tan perfectos para la vida que si uno de ellos cambiara aunque fuese un poco, la vida sería imposible. Es un acto de fe digno de admiración que aceptemos como cierta la hipótesis de que los volcanes, en un pasado remoto, expulsaron justamente la cantidad exacta de gases que se necesitan para crear la biosfera, y que estos gases se unieron entre sí de la manera correcta , exactamente la necesaria para que pudieran surgir los seres vivos más complejos. Y esto es simplemente un ejemplo, solamente en el caso del ajuste fino particular de la adecuación de la Tierra para albergar vida.

Hay también un batallón de razones para pensar que las leyes universales han sido diseñadas perfectamente para permitir nuestra existencia. En el caso de la gravedad, el ajuste es algo tan exacto que no somos capaces siquiera de imaginarlo. Imaginemos una regla cuya longitud se prolonga por todo el universo y está dividida en unidades de dos centímetros. Esto significa que en esta regla tendríamos un rango de miles de millones de miles de millones, ni siquiera podemos imaginar la cantidad de rangos que tendríamos en este baremo. Pues bien, si imaginamos que esta regla representa el rango de posible fuerza que podría tener la gravedad, y aumentásemos un solo valor en nuestra regla, nos encontraríamos con que la gravedad de los objetos que pueblan la galaxia, incluidos nuestro planeta y nuestro sol, así como nuestros mismos cuerpos, habría aumentado mil millones de veces, haciendo imposible nuestra existencia. De hecho, si a nuestro planeta, tal y como es, multiplicásemos su gravedad por mil, tendría un diámetro de 13 metros.

Puede parecer una exageración la afirmación de que si aumentamos un solo rango en nuestra regla imaginaria que representa las posibles intensidades de la gravedad ésta se multiplicase por mil millones, pero el caso es que en comparación con las fuerzas de la naturaleza, la gravedad tiene una fuerza incomprensiblemente débil y perfecta para nuestra supervivencia, así como la de todo el universo. Y así como la gravedad, hay más de una treintena de fuerzas que están perfectamente ajustadas para permitir que todo pueda existir.

También está la constante cosmológica (la densidad de energía en el espacio vacío). Resumiendo mucho, si fuera un poco más grande de lo que es, actuaría como una fuerza que repelería la materia entre sí, imposibilitando la formación de materia sólida, en el caso que fuera un poco más débil, haría que se uniera la materia hasta tal punto que el universo se colapsaría. Esto ya es de por sí demasiado importante, pero si lo unimos al inmenso número de posibilidades que podría haber en este baremo, que sería de un uno seguido de cincuenta y cuatro ceros, se presenta como una prueba inequívoca a favor del creador.

En contra de la debilidad de la fuerza de la gravedad, nos encontramos la fuerza nuclear fuerte, que mantiene los protones con carga positiva unidos en el centro de los átomos, esta fuerza es de una intensidad varios miles de billones más grande que la gravedad, y si esta fuerza estuviese situada en otra de nuestras reglas imaginarias, y esta regla tuviese miles de millones de posibilidades, un grado arriba o abajo imposibilitaría la existencia de la materia.

Me veo obligado a ser muy breve, pero os animo a investigar en este terreno, la verdad es que es fascinante la manera en que se hace evidente la existencia de Dios en las leyes y parámetros físicos. Y me parece precioso cómo este Dios nos dio la suficiente inteligencia para ir descubriendo la realidad, de ir comprobando, con esfuerzo de muchos científicos, la complejidad del universo, que, a su vez, se encuentra también en el punto justo, en el rango exacto de la regla para que sea lo suficientemente complicado para evidenciar la presencia activa de un creador y lo suficientemente sencillo para que nosotros, su creación, podamos llegar a comprenderlo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Pésame

Estaba en el instituto, con algunos amigos a la puerta de la clase de lengua, esperando a que llegara el profesor. Llegó un compañero, con los auriculares puestos, estaba escuchando la radio. Nos dijo que había habido un atentado de ETA en Madrid, en varias estaciones de tren, al parecer había sido un atentado gigantesco y había habido muchos muertos. El resto de esa clase estuvimos, junto con el profesor, siguiendo la última hora de esa carnicería.

Era el 11 de marzo del 2004, una fecha sin duda funesta para nuestro país y para toda Europa, pues se cometía el mayor atentado en toda su historia, que es bien larga. Se reafirmaba que estábamos presenciando un cambio en el mundo, después del 11-S, que entrabamos en una era mucho más complicada, mucho más oscura.

Después se vio que los atentados no fueron de ETA sino de Al Qaeda, que el mal venía de fuera, que el odio había cruzado mares para darnos la estocada en el corazón. Y es que la religión puede hacer mucho daño, sobre todo al servicio de los poderosos, llevamos siendo testigos varios milenios.

Aquel jueves negro, el odio mismo hizo explotar sincronizadamente 10 explosiones en cuatro trenes de la red de cercanías de Madrid, y dejaron, en medio de aquel infierno que las cámaras nos han dejado registrado, 191 vidas segadas, y casi 2000 heridos. 191 familias rotas, 191 sueños pisados por la férrea suela de la religión al servicio de la locura.

Hoy hace 7 años del mayor atentado de la historia de Europa. Mucho ha llovido desde entonces y muchos han sido los comentarios que han surgido respecto a este tema. Partidos políticos han usado esta atrocidad para acusar a otros de ocultar información, de mentir deliberadamente, de aprovechar la ocasión para ganar las elecciones que acontecieron 3 días después, se ha oído de la incompetencia de algunos cargos de las fuerzas de seguridad del estado, que hicieron posible la barbarie, se ha escuchado de todo tipo de conexiones malvadas y extrañas que ayudaron o posibilitaron los atentados y miles de rumores más, no me extrañaría escuchar algo sobre la conjura de alguna raza alienígena que movió a los yihadistas a actuar. El ser humano es capaz de buscar miles de razones en muchos sitios, de intentar cambiar la dirección de la atención popular para no hacer frente a la realidad. Y en este caso la cruda realidad es que 191 personas perdieron la vida, que los medios que tuvieron que velar por su seguridad simplemente fallaron, la verdad sencillamente es que el ser humano es malvado, que busca su propia destrucción por motivos perversos, y que somos incapaces de combatir contra ello. Lo cierto es que en la cumbre de nuestra civilización, con tantos adelantos y tantos derechos, en la civilización que conquistará las estrellas, somos unos desgraciados, no somos capaces de ver más allá de nuestro ombligo. Pero esto no es lo peor, lo peor es que, aún enterrados en nuestros propios excrementos, nos creemos algo, pensamos que podemos reclamar algo de alguien. Sencillamente somos iguales que aquel lobo que no podía dejar de lamer el filo que lo mataba.

Mi más profundo pésame a todas aquellas familias que perdieron a sus seres amados, a todas las madres que despidieron a sus hijos para que fueran a clase esperando tenerlos para comer unas horas después, a todos aquellos maridos que aún no han podido reponerse de las heridas de sus corazones, a todas las personas que sientan que desde aquel 11 de marzo del 2004 todos somos más frágiles, más vulnerables, a todos aquellos que saben que en ese jueves negro todos viajábamos en esos trenes, mi más profundo pésame.

jueves, 10 de marzo de 2011

¿Mera ciencia?

El evolucionismo no es una teoría meramente científica y simplemente basada en pruebas. De hecho, siguiendo las leyes científicas a rajatabla podemos llegar a negar el evolucionismo y afirmar la existencia de Dios, pero eso es algo que trataré de mostraros otro día. Hay diferentes filosofías que no tienen nada que ver con la ciencia y condicionan este modo de pensar presumiblemente científico.

El evolucionismo parte de la base del materialismo dialéctico, término acuñado por el ruso Georgi Plejánov para referirse a un concepto ideado por Marx. Esta filosofía defiende la “concepción monista de la naturaleza”, es decir, la negación absoluta de todo lo que no sea medible, contable, netamente físico. Podréis pensar que eso es algo absolutamente científico, que solamente podamos aceptar como ciertas aquellas verdades probadas científicamente, y en ese sentido, estoy deacuerdo, el problema llega cuando afirmamos que ninguna verdad no física puede existir ni trascender y eso lo categorizamos como verdad científica. Esto es complicado de entender, pero si lo aplicamos al tema que estamos tratando veréis como se simplifica mucho.

Tenemos un universo tan sumamente complejo y maravilloso que necesitamos una explicación para su origen y la manera en que este universo es sostenido y sigue manteniéndose. Tenemos una explicación religiosa, basada en fuerzas no medibles, intangibles y que tienen que aceptarse por fe. Por lo tanto tenemos que buscar explicaciones que puedan darnos un perfil más cierto, más aceptable por mentes que buscan pruebas sólidas. Entonces surgen una serie de científicos que buscan una descripción con un carácter más acorde con la realidad del momento y para aquellos que no se conforman con la enseñanza dogmática de la religión. Estos científicos comienzan a descubrir el mundo que les rodea, comienzan a ver que la riqueza de lo que les rodea y la complejidad de cada pequeño detalle del universo escapa al entendimiento humano. Y proponen su explicación, basada en todo lo que han descubierto y con un carácter absolutamente científico, para negar el argumento de la Biblia; todo es producto del azar. Punto. Por muy complicado que sea todo lo que nos rodea y nosotros mismos, por mucho que se esfuercen en buscar más razonamientos dentro de las teorías del origen del todo, el planteamiento final de su solución a este tema es tan absurdo como este: que todo es por puro azar.

Me parece genial que se investigue en torno a todos los aspectos de la naturaleza y de la inmensidad del universo, que se busque en cada átomo, en cada célula. Pero lo que considero que no se debe hacer es agarrarse a cualquier explicación, incluso a aquellas que incumplen categóricamente verdades científicas irrefutables, para, teóricamente, dar una explicación científica de todo lo que ocurre. Creo que las pruebas son lo suficientemente contundentes como para aceptar la existencia de un ser que trasciende lo físico y lo medible, así como sé que el materialismo dialéctico no es una ley científica, sino una suposición filosófica que se ha colado en la ciencia, por lo tanto, y teniendo en cuenta que para negar la existencia de Dios tenemos que recurrir a explicaciones que a su vez niegan algunas de las leyes ya demostradas por la ciencia, puedo decir sin miedo a equivocarme que es más científica la teoría de la existencia de Dios que la negación de ésta.

Otra de las filosofías que se han colado en algunos postulados “científicos” es la creencia que en todos los lugares del universo con las condiciones que tiene la tierra, en cuanto a órbita respecto al sol, presencia de agua líquida, temperatura y gravedad, entre otros, terminarán siendo vergeles en los que la vida brotará como en el nuestro, y, por lo tanto, esta vida evolucionará hasta generar especies de vida inteligente como la nuestra. A poco que estudiemos la extrema complejidad de todo nuestro organismo y de lo que nos rodea, de la vida que puebla la tierra, podremos llegar a la conclusión que, en el supuesto caso que todo haya sido producto del azar, es algo lo suficientemente complicado como para que prácticamente sea imposible que se repita aún en las mismas condiciones en otro rincón del universo. Yo no sé si habrá vida inteligente ahí fuera, pero lo que sí que sé es que, en caso que la hubiera, se tratará de otro milagro tan tremendo como el que podemos presenciar en esta tierra. La vida y mucho más la vida compleja, no son algo que se produzca fácilmente, y mucho menos que pueda su complejidad ser insultada hasta tal punto de decir que lo más lógico es que, en las condiciones adecuadas, surjan de una manera independiente y ordenada.

Es algo loable el intentar explicar la existencia basándonos en lo visible, en lo medible, en las leyes científicas, lo que no es legítimo es el recurrir a filosofías y pseudo-ciencias para intentar explicar aquello que no se conoce, para intentar borrar las evidencias que apuntan en el sentido de un diseñador, de un arquitecto personal, inteligente y soberano del universo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El maestro

Hoy me gustaría hablar acerca de un personaje histórico que literalmente cambió la historia. De hecho, contabilizamos los años antes y después de la supuesta fecha de su nacimiento. Hoy quiero hablar un poco de algunos aspectos de la figura de Jesús de Nazaret.

Y es que hay una idea que últimamente está bastante extendida y que me resulta bastante curiosa acerca de Jesús. De toda la vida han existido las personas que creían en Jesús y las que no, sin más. Los que pensaban que él era el redentor de la humanidad y los que pensaban que era un farsante.

Pero cada vez es más común encontrar gente que piensa que Jesús era un buen hombre, un sabio.(Incluso he escuchado a gente que decía que fue educado en Egipto aprendiendo de la sabiduría de la civilización de los faraones o que fue a oriente a aprender en la India acerca de las filosofías orientales, y que por eso puso tanto énfasis en el amor) Jesús, en todo caso es un personaje fascinante, un carpintero humilde de una provincia romana especialmente problemática, sin estudios, influencia ni posibilidades, aparentemente, que comenzó una revolución que dejaría patas arriba la potencia que dominaba el mundo. Y todo esto con el mensaje del amor, de respetarse los unos a los otros. Este es uno de los aspectos de Jesús, sin duda el más difundido y creído. La postura acerca de Jesús de la que quiero hablar hoy es la que se queda ahí. Seguramente os sonará la idea que Jesús fue un buen hombre, humilde, sabio, un maestro impresionante que nos enseñó una nueva manera de relacionarnos con los demás y que abrió el camino de un nuevo entendimiento entre la humanidad basado en el amor y la comprensión. Según esta idea, Jesús sería algo así como el primer hippie, el gran revolucionario del amor en el mundo de la antigüedad.

Esta posición tan bonita e idealista, según mi humilde punto de vista, viene de alguien que no ha estudiado la figura de Jesús, de alguien que ha idealizado al fundador de la religión cristiana y lo ha hecho como a él le gustaría que fuera. A mi entender, insisto, es producto de alguien que “ha escuchado campanas y no sabe donde”.

Porque lo cierto es que la idea que se queda ahí, en el Jesús maestro de bondad y amor no es para nada compatible con algunas de las escandalosas afirmaciones que el carpintero de Galilea hizo de sí mismo. Jesús dijo de sí mismo que él existía antes que Abraham, que ya por aquel entonces hacía casi 2000 años de su muerte, dijo que él era la luz que había venido al mundo para que no anduviéramos en tinieblas, dijo que él era El Señor, que era el único camino, la verdad y la vida, y, entre otras muchas, hizo la afirmación más escandalosa que podría haber hecho alguien, dijo que él mismo es Dios.

Todo esto que él mismo dijo acerca de su persona le costó la enemistad de los principales religiosos de Israel que comenzaron a buscar la manera de matarlo. Y es que, según mi opinión, no es compatible la figura de este maestro sabio y bueno con la de este que decimos que afirmó de sí mismo ser el creador de todo lo que existe, sencillamente no le encuentro compatibilidades.

Según mi opinión tendría que ser lo siguiente: Jesús afirmó ser Dios mismo, entonces, tenemos dos opciones, que fuera verdad o que fuera mentira. Si él no fuera lo que afirmaba ser, entonces hay otras dos opciones, que supiera que no era verdad, con lo cual era un mentiroso y un embaucador, además de un muy buen actor; o no lo sabía, con lo cual la opción que se plantea es que estaba completamente loco, alguien que cree que es Dios sin serlo, yo por lo menos lo consideraría como alguien que ha perdido completamente el norte. Y queda la última opción, que él es Dios.

Así que nos quedan tres opciones que podemos creer acerca del personaje de Jesús, el hijo de María. Él era un mentiroso, un cruel embaucador que buscaba dinero o gloria, alguien que ciertamente necesitaba un psiquiatra, completamente demente o el Dios creador del cielo y la tierra. Aquí no cabe la opción del maestro, del sabio amoroso y bueno que solo pretendía enseñarnos a vivir en amor y armonía. Según mi opinión, respecto a este tema, no hay más opciones, o pensamos que no podemos confiar en esa persona que busca engañarnos o que está loco, o pensamos que esta persona es en la que más podemos confiar, ese Dios que se dio a sí mismo para pagar por nuestra maldad.

martes, 8 de marzo de 2011

8 de marzo

El pasado año, hubo 14200 incidentes en el ámbito de violencia de género, de los cuales 308 necesitaron acogimiento. La diferencia en la media de las pensiones de jubilación es aproximadamente un 25% desfavorable a las mujeres, en cuestiones de brecha salarial, la diferencia aumenta hasta el 28% de media en España.

Estos son algunos de los datos en los que podemos ver que la igualdad en España está todavía muy lejos de cumplirse. Aún dentro de nuestro avance social y político, no hemos sido capaces de ofrecer las mismas posibilidades a las mujeres que a los hombres, ni siquiera hemos sido capaces de educarnos en igualdad, y la aberración de la violencia machista sigue siendo un lastre. En resumen, seguimos considerando a las mujeres inferiores a los hombres. Y esto es en España, un país avanzado en muchos sentidos, como sabemos, hay otros muchos países en que todavía lo tienen más difícil en todos los ámbitos, llegando a las atrocidades que vemos en algunos otros puntos del globo en que las mujeres son poco más que animales, esclavas físicas o sexuales cuya finalidad es cuidar de los hombres, darles placer e hijos. Llegando a las aberrantes ablaciones del clítoris, para que no sientan ningún placer sexual, limitando este derecho al hombre.

Y así ha sido durante toda la historia. Tantas han sido las ocasiones en que hemos pisado a aquellas que nos llevaron en sus vientres que incluso ellas han sentido que realmente valen bastante poco.

Pero esta no es la verdad. La mujer es muy superior al hombre en muchos ámbitos. Son seres humanos preciosos que deben gozar de los mismos derechos y obligaciones que los hombres, exactamente los mismos.

Pero en este tema me gustaría aclarar un puntos que parece ser que hemos olvidado todos un poco. Para empezar, aunque defienda fervientemente que tenemos los mismos derechos y obligaciones, no acepto la idea que dice que hombres y mujeres son iguales. Creo que es evidente. No es igual un hombre que una mujer. Para empezar, físicamente las diferencias son evidentes, no creo que tenga que explicarlo, pero también emocionalmente, intelectualmente no somos iguales. Tenemos un diseño diferente y hacemos mejor diferentes cosas. El intentar negar esto es, en mi opinión, causa de que mucha gente se queme pensando que vale menos por estar haciendo aquello para lo que quizá no tiene tantas capacidades, y por otra parte, resta eficiencia a nuestra tarea, al no saber reconocer a la mejor persona para la mejor tarea. Cuidado, con esto no estoy generalizando ni diciendo que tal tarea es mejor para tal sexo, y que el otro no puede meterse. Es perfectamente posible que un hombre esté cuidando bebés en una guardería mucho mejor y con mucho más ánimo que cualquier mujer, o que una mujer sea mucho mejor albañil que cualquier hombre a su alrededor, estoy hablando en términos generales más que generalizando, no me entendáis mal.

Otro punto que veo que estamos fallando en este aspecto es en el tema de la paridad. Este tema está bastante relacionado con el anterior. No tiene nada que ver el hecho que las mujeres y los hombres tengan las mismas oportunidades y derechos con que deben estar en todos los cargos públicos y privados el mismo número de mujeres que de hombres. Creo que esto es algo que salta a la vista. Si yo fuera el director de una gran empresa, y tuviera 10 cargos de directivos en mi consejo, lo mejor no sería que buscara a los mejores 5 hombres y a las mejores 5 mujeres para ocupar estos cargos, lo mejor sería que buscara las mejores 10 personas, independientemente de su sexo, para mi consejo. Me llamó mucho la atención cuando, a principios de la presente legislatura, Zapatero dijera en una rueda de prensa que de lo que está muy satisfecho es de haber logrado un equipo de gobierno en el que tuviera el mismo número de mujeres que de hombres. El hecho que haya el mismo número de personas por sexo es un dato sin importancia, a mi parecer. Creo que debería haberse alegrado más bien de haber encontrado un buen equipo de gobierno, o unos ministros muy competentes para sus cargos, no por tener los mismos hombres que mujeres. Lo que me parece vergonzoso es que para tener su defendida paridad, haya dejado de lado a alguna mujer competente o algún hombre quizá mejor para ese puesto, simplemente por el hecho que deben ir el mismo número de mujeres que de hombres. En este tema defiendo más bien la igualdad a la paridad.

Y el último tema que quiero hablar de lo que creo hemos entendido mal en la igualdad entre los hombres y las mujeres es lo que se ha dado en llamar la discriminación positiva. Ciertamente no es igualdad el tener un trato de favor en ningún sentido con las mujeres respecto a los hombres. Conozco el caso personalmente, porque desgraciadamente es el de una muy buena amiga mía, en que, cuando sus padres se divorciaron, ella fue a vivir con su padre y la jueza favoreció descaradamente a su madre con respecto a su padre, hasta el punto de él quedarse con la hija, y aparte tener que dar una paga a su ex mujer de su sueldo de profesor tenía que sustentarla, obviamente, dejándole en una situación muy precaria. Aparte, las mujeres reciben muchas más subvenciones que los hombres en todos los ámbitos, menores requisitos para los mismos trabajos como por ejemplo los de policía o bombero (me pregunto si un ladrón correrá menos si va delante de una mujer por respeto a ella). Es una muy buena idea el ayudar a las mujeres para que recuperen la igualdad respecto a los hombres que legítimamente les pertenece, pero creo que ya estamos pasando de la línea para ofrecerles a ellas más derechos y privilegios en algunos sentidos que a los hombres, cuando, insisto, debemos tener los mismos derechos, exactamente los mismos.

Respecto al tema de que realmente somos diferentes, me gustaría exponer una ilustración muy bella que descubrí en un comentario bíblico, ya sabéis, yo en mi linea. Cuando Dios creó a Eva de la costilla de Adán, lo hizo con mucho cuidado. La creó de una costilla del hombre. No la creó del pie para que el hombre la pise, ni lo hizo de la cabeza para que ella esté sobre él. La creó de una costilla, debajo del brazo para que la proteja, y cerca del corazón para que la ame.

Las mujeres son realmente valiosas, preciosas, inigualables. Son ciertamente diferentes a los hombres y a la vez saben ayudarnos, apoyarnos, hacer y pensar muchas cosas mucho mejor que nosotros. En mi breve experiencia con mujeres, tengo varios ejemplos de mujeres que son realmente impresionantes. Nunca he tenido novia así que no puedo hablar de mujeres en ese aspecto, pero puedo hablar de 2 mujeres. Una es mi abuela, que ya murió. Puedo decir sin temor a equivocarme que jamás he conocido a una persona más buena y más sacrificada que ella. Y la otra es mi madre, a la que le debo tanto y que tanto se preocupa, sacrifica y tanto da por mí y por toda mi familia. Realmente ellas son un tesoro, es ya suficiente regalo el haberlas conocido, mucho más es el haber podido pasar tiempo con ellas, el haber podido apreciar su amor, y, en el caso de mi madre, el poder seguir apreciándolo, aunque muchas veces no sea capaz de demostrarlo, la verdad es que es una delicia el poder pasar tiempo junto a ella.

Así que, específicamente pensando en estas dos grandes mujeres que tanto tengo que agradecer a Dios por haberlas puesto en mi camino y en general en todas aquellas mujeres tan preciosas que podáis leerme y deseando que lleguéis a sentiros tan valiosas y especiales como realmente sois, os deseo un feliz día internacional de la mujer.

lunes, 7 de marzo de 2011

"Venceréis, pero no convenceréis"

12 de octubre de 1936. En el paraninfo de la Universidad de Salamanca, se lleva a cabo el enfrentamiento entre don Miguel de Unamuno y el general de la legión José Millán Astray. Este hecho significó el principio del fin de Unamuno, al comenzar su arrinconamiento intelectual que marcó los últimos meses de su vida y, por otra parte fue el marco de uno de los discursos más importantes de la historia de nuestro país, discurso que se puede resumir en las legendarias frases de Miguel: “Venceréis, pero no convenceréis.”

Este discurso, fue deliberadamente apuntado en la otra cara de una hoja que también tenía su historia, una historia que Miguel de Unamuno conocía muy bien. Esa era la carta que le había entregado Enriqueta Carbonell, esposa de Atilano Coco para que intercediera por él cuando aún era concejal del ayuntamiento de Salamanca, cargo que ocupó por orden del nuevo régimen.

Atilano Coco Martín nació en un pequeño pueblo de Zamora en 1902 dentro de una familia de labradores acomodados. La cultura de la que mamó desde que era pequeño no era lo más típico en la España católica de la época; su padre era miembro de la Iglesia Reformada Episcopal, y, de hecho, cursó sus estudios en Inglaterra y cuando volvió, trabajó como maestro en la Escuela Evangélica Española. Posteriormente se mudó a Salamanca y se convirtió en el pastor de la pequeña congregación evangélica que existía en Salamanca.

La verdad es que desde 1929, año que llegó a Salamanca hasta la rebelión en 1936, Atilano fue uno de los ciudadanos más influyentes y activos de toda la ciudad de Salamanca sin ninguna duda, incluso me atrevo a decir de todo el país. Atilano, que había ingresado en la masonería en 1920 cuando aún estaba en Inglaterra, renovó la presencia de esta sociedad secreta en la ciudad y llegó a ser el Gran Maestro Venerable, lideró a toda la población protestante salmantina, fue un miembro muy activo del Partido Republicano Radical Socialista, formó parte de la Unión Republicana provincial, promovió la Liga Española de los Derechos del Hombre, fue admitido al cargo de presbiterio (el equivalente a sacerdote católico) y se presentó como candidato a las elecciones legistativas de 1936 formando parte del Frente Popular. Es complicado imaginarse cómo pudo hacer todo esto en apenas 7 años, y, por supuesto, era uno de los personajes más influyentes y reconocidos de toda la provincia de Salamanca.

Por todo esto, no es de extrañar que, en cuanto estallara la guerra civil, fuera uno de los principales objetivos de los mandos nacionales. Los masones fueron especialmente perseguidos, pero también los protestantes fueron uno de los principales grupos reprimidos. A lo largo y ancho de toda la geografía española, pastores y fieles evangélicos fueron asesinados o metidos en cárceles por su fe. El deseo de Franco de lograr un país absolutamente católico, requería de un baño de sangre, y así fue como se llevó a cabo. Y si esto fue en todo el territorio español, Salamanca, que al principio de la contienda fue la capital del bando nacional, debía ser un ejemplo de contundencia y determinación.

Atilano fue puesto en prisión, en una prisión construida para un centenar de presos donde se hacinaban más de un millar en condiciones totalmente infrahumanas. Miguel de Unamuno, concejal del nuevo ayuntamiento impuesto, rector de la universidad y amigo personal de Atilano, trató infructuosamente de usar su influencia ante el gobernador civil para que liberasen a su amigo.

El presbiterio, como era de suponer, no tardó en enfermar viviendo en tales condiciones. Fue por esto que Enriqueta Carbonell, la sufriente esposa de Atilano, escribió una carta de nuevo a Miguel de Unamuno rogándole que lograse la liberación de su esposo, pues si no le ponían en libertad, la carcel iba a acabar con él.

Así que, cuando Miguel de Unamuno pronunció esas valientes palabras escritas en la carta de Enriqueta ante quien podía ordenar su muerte sin pensarlo, no solamente sabía que había una razón, sabía que había que luchar contra la injusticia, contra la opresión, contra la ignorancia, también sabía que habría un castigo, sabía que pagaría por ello. Pero así es como suelen ser las circunstancias en la vida, son específicamente las causas que merecen más la pena, las que más tendrás que pagar por seguirlas.

Atilano fue liberado de prisión la madrugada del 9 de diciembre de 1936. Le sacaron de la cárcel por la puerta de atrás, fue introducido en un furgón con los primeros rayos del sol salmantino. Sería la última vez que viera la ciudad por la que tanto luchó. Su trayecto le llevaba a La Orbada, provincia de Valladolid. Un batallón de fusilamiento acabó con su vida por atreverse a pensar diferente, pecado que suponía la pena de muerte en aquellos años. Aún hoy en día se desconoce dónde descansan sus restos mortales.

Todavía siguen existiendo estas causas, probablemente no tengamos el poder para vencer en muchas ocasiones, pero sí es nuestra responsabilidad que, por lo menos, no seamos convencidos por la perversión.

viernes, 4 de marzo de 2011

El juramento


¿Quieres a … como tu legítima esposa, y así serle fiel y respetarla en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte os separe?

Algo así es el juramento matrimonial, siempre y cuando vaya acompañado por un “sí, quiero”. Algo así es la aceptación que toda persona que contrae matrimonio. Más o menos estas son las palabras que aceptan como verdaderas, que literalmente jura toda persona que da este paso de casarse con su pareja.

Me gustaría recapacitar un poco sobre el concepto del juramento. La Real Academia dice que juramento es la “afirmación o negación de algo, poniendo por testigo a Dios, o en sí mismo o en sus criaturas.” Según este significado, cuando juras algo, estás dando tu palabra, no solamente delante de la persona o personas ante quienes la estás dando, sino que, de hecho, estás incluyendo en esta afirmación a Dios mismo, estás afirmando que vas a cumplir lo que dices delante de la máxima autoridad existente.

Antiguamente, más de un milenio antes del comienzo de nuestra era, se hacía un ritual para dar significado a un juramento. Este ritual se usaba sobre todo para los compromisos comerciales. En este ritual, se mataban diferentes animales y se cortaban en dos partes haciendo un camino entre las mitades de los cadáveres de los animales. Las personas que contraían este juramento pasaban por entre los animales para hacer saber y dejar claro que quien lo incumpla, correría la misma suerte que esos animales. Literalmente estaban afirmando que en ese juramento, estaban poniendo su propio bienestar físico, su misma vida, como aval por esta promesa. Su afirmación era que, o cumplían ese juramento, o pagarían con su vida.

El significado del juramento es algo muy serio. No creo que sea muy inteligente jurar algo a la ligera, poner por testigo a Dios sobre algo que existe alguna posibilidad que no vayas a cumplir, bien porque no seas capaz o porque, llegado el momento, tu idea cambie y no quieras seguir adelante con aquello que juraste. No solamente lo digo porque tu palabra quede en entredicho delante de los hombres o delante de Dios, que ya es suficientemente grave, sino porque, literalmente y aunque no lo sepas, el juramento trae consigo la idea de que pones tu vida como aval. Aunque solamente sea por amor a tu propia vida, no es una buena idea el dar juramentos con riesgo de no cumplir.

Pues bien, paradógicamente, España es uno de los países más religiosos de la Unión Europea, al menos nominalmente, y, aún así, encabeza los números en cuanto al número de divorcios por habitante. Como ya hablaba otro día, nos hemos especializado en huir de las consecuencias de nuestros actos. Para nuestra sociedad, y, por lo tanto, para nosotros mismos, es lo más normal que alguien incumpla su juramento, el divorcio es algo completamente normalizado. Incluso vemos como algo bueno que un matrimonio que tiene problemas, se divorcie. Damos preferencia a la huida antes que a buscar una solución, una reconciliación. Yo no quiero meterme en ninguna situación específica y está claro que cada pareja y cada situación es única. Pero lo que sí que tengo claro es que un juramento debe cumplirse.

Soy consciente que expresar mi opinión de esta manera y respecto a este tema puede generar pensamientos y acusaciones en mi contra, tachándome de retrógrado o de cientos más de cosas, pero considero que es más importante ser fiel a mis valores y auténtico que estar deacuerdo con lo que la sociedad me dice que es bueno o malo. Porque la sociedad ha estado equivocada tantas veces en la historia que podemos afirmar sin ánimo a equivocarnos que la mayoría no suele tener la razón. El ser humano es tan fácil de engañar y de llevar por donde unos pocos quieren que he elegido ser firme en mis convicciones, y, cueste lo que cueste, hacer caso al corazón y a lo que opina Dios mucho antes que a esta sociedad cambiante, adolescente y sin ninguna base firme, tan fácilmente manipulable. Prefiero construir mi casa en la roca, donde sé que estará firme que en la playa, donde el mar se la llevará y la arena no la sujetará.

En otro momento seguiré hablando acerca de qué evidencias tengo de que lo que yo creo es real y no otra manipulación de las que hablo como ya vine haciendo estos días atrás, pero hoy me gustaría dejaros con esta idea. El juramento es algo muy serio, extremadamente serio diría yo. Si realmente no estáis dispuestos a pagar las consecuencias de hacerlo, sencillamente dejadlo pasar, no incumpláis vuestros juramentos, no solamente por el valor de vuestra palabra, que delante de Dios y de los hombres será pisada si lo incumplís, sino porque literalmente va vuestra vida en ello.

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